El boicot también se vivió en las redes

Digital Editor at Hoy and Los Angeles Times en Español

Mientras el presidente Donald Trump continúa adelante con la idea de levantar un muro en la frontera con México, las redes sociales demostraron que están por encima de cualquier barrera física cuando se trata de dar voz a quienes tienen un mismo propósito.

De costa a costa, los latinos echaron mano de los celulares, de las tabletas y de las computadoras para hacer valer su derecho a decir lo que piensan sin reprimendas. Desde amas de casa hasta profesionales e incluso celebridades y todo tipo de personalidades encontraron en Facebook y Twitter un aliado para sumarse al “Día sin inmigrantes”, la movilización que nació del pueblo y que se gestó anónimamente en las redes sin una organización al frente. Para algunos, el cómo es lo de menos. Lo importante es el mensaje que quieren que sea escuchado.

“En apoyo a nuestra gente y al Día sin inmigrantes, no abriremos el jueves 16 de febrero”, anunció en Twitter el reconocido chef español José Andrés, aludiendo a los varios restaurantes que tiene en Washington DC. “Los inmigrantes alimentan América” agregó.

La respuesta en el sector culinario ha sido abrumadora. En la cuenta de Eataly Boston, desde ayer pidieron disculpas por cualquier retraso que pudiera haber este jueves en las entregas. “Somos una compañía de inmigrantes y apoyamos a nuestros empleados en este paro”, escribieron junto a la fotografía de varios productos europeos y una frase que reza “todos fuimos importados”.

El estilista Iván Montero, quien tiene un reconocido salón de belleza en Burbank, no abrió su negocio IM Hair Studio este día pero sí se mostró muy activo en las redes para promover que otros hicieran lo mismo y así enviar un mensaje más fuerte de que los latinos tienen mucho peso en la economía. “Señor presidente, sin nosotros y sin nuestro aporte este país sería nada”, se lee en la imagen que compartió en su cuenta de Instagram.

Incluso aquellos que decidieron abrir sus puertas, también tuvieron su corazón con la causa de este día. Tal fue el caso del abogado Ricardo Pérez, quien tiene sus oficinas en Downey, y compartió con sus seguidores el siguiente mensaje: “Después de considerarlo mucho, mi hermano, mi hermana y yo hemos decidido mantener abierta nuestra oficina legal hoy. Sin embargo, no fue una decisión fácil. Por eso, para mostrar nuestra solidaridad con la campaña de “Un día sin inmigrantes”, nuestra oficina ha donado 100 dólares a [la organización] CHIRLA” y acompañó una fotografía como comprobante invitando a todos “a mostrar apoyo si pueden”.

Miles de personas han compartido volantes electrónicos en las redes donde se incita a que este 16 de febrero los latinos no fueran a la escuela, ni a trabajar, ni gastaran. Algunos mostraron sus dudas de que tenga que paralizarse todo, como varias madres de familia que apoyaron la causa pero escribieron en

Facebook que no por eso iban a dejar de mandar a sus hijos a la escuela porque “la educación es lo primero”.

Nadie sabe exactamente cómo y cuándo se comenzó a gestar la idea del boicot en las redes. Por lo mismo, algunos activistas y organizaciones pro inmigrantes decidieron precisamente no respaldar el paro porque “no hay nadie detrás dando la cara, ni un teléfono o una página de internet” como escribió Ron Góchez, líder de la organización Unión del Barrio. Sin embargo, eso no quita que no estén con la comunidad, sino que simplemente apuestan por un mensaje más duro y coordinado. En su perfil, como en tantos otros, también se está promoviendo la marcha que tendrá lugar este sábado en el centro de Los Ángeles y que estará respaldada por varias organizaciones.

“Marcha en defensa de nuestra gente y las deportaciones de Trump”, se lee en uno de los mensajes que acompañan la imagen en la que se lee “Libertad para el pueblo. Marcha del inmigrante”.

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