El viaje del papa Francisco a México está lleno de simbolismos

El viaje del papa Francisco a México está lleno de simbolismos

 El papa Francisco llega a México este viernes diciendo que quiere “vivir la fe” de ese abrumado país católico, pero que no rehuirá de los graves temas como la violencia y la corrupción que afectan a ese país, lo cual ya hecho sentir muy incómodo al gobierno que le está dando la bienvenida.

En la primera visita de un pontífice a la zona fronteriza entre México y Estados Unidos, Francisco dará un apasionado mensaje por los inmigrantes. De hecho toda su gira desde el sur hasta el norte de México, tiene como objetivo representar la ruta que siguen los migrantes para llegar a Estados Unidos.

Este es el cuarto viaje del papa argentino a un país de Latinoamérica, sede de las comunidades católicas más importantes del mundo, pero tambien de regiones que han encarado numerosos problemas, que van desde la expansión del protestantismo, la perdida de fe, y la reducción del crecimiento de la población, hasta la pederastia entre los sacerdotes.

El México que visita Francisco, siguiendo el bien conocido camino seguido por sus dos predecesores, está marcado por más de una década de violencia brutal y la guerra entre los carteles, además de numerosas violaciones de derechos humanos, problemas económicos y una corrupción creciente en los círculos oficiales, que han llevado los niveles de aprobación del presidente Enrique Peña Nieto, a niveles históricamente bajos.

“Ustedes están viviendo su pedacito de guerra”, dijo Francisco la semana pasada en un video mensaje dirigido a los mexicanos, a través de la agencia de noticias Notimex.

“El México de la violencia, el México de la corrupción, el México del tráfico de drogas, el México de los cárteles, no es el México que quiere nuestra madre [La Virgen María] quiere”, agregó. “Y por supuesto que yo no quiero tapar nada de eso”.

“Al contrario, quiero exhortarlos a la lucha de todos los días contra la corrupción, contra el tráfico, contra la guerra, contra la desunión, contra el crimen organizado”.

 Aún antes de que el papa pusiera un pie en tierra mexicana, los funcionarios de gobierno ya habían dado muestras de disgusto por sus comentarios.

“Sin lugar a dudas Su Santidad tiene alguna información, pero creo que la mejor información será la que aquí vea”, dijo el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong.

En algún momento México fue un país sumamente anticlerical; después de la revolución de 1910, el gobierno confiscó las propiedades de la iglesia y prohibió a los sacerdotes utilizar sus túnicas y vestuario en público.

Esa tendencia ha sido revertida; los lazos diplomáticos con el Vaticano fueron restablecidos en 1994, y muchos clérigos en la actualidad muestran actitudes favorables hacia el gobierno del momento. A pesar de las pérdidas y de una fuerte tradición secular, México continúa siendo 80 % católico.

Las seis ciudades que Francisco ha elegido para visitar en su itinerario, hablan del sentido que tendrá su mensaje.

El papa ira a la gran metrópoli, sede de la Basílica de Guadalupe. El hecho de orar en ese sitio, llega hasta el corazón de los mexicanos de aquí y del sur de California.

Justo fuera de la Ciudad de México se encuentra Ecatepec, una ciudad notoriamente pobre y peligrosa, donde viven casi dos millones de personas. Parte del estado de México, gobernado por Peña Nieto antes de ser presidente, Ecatepec tiene una de las tasas de homicidios de mujeres más elevadas del país..

Francisco oficiará misa en Morelia, la capital del estado de Michoacán, una de las regiones de México que envían más inmigrantes a Estados Unidos. Es también una de las regiones que han sido aterrorizadas por un cartel pseudo religioso, llamado La Familia Michoacana, y su sucesor, los Caballeros Templarios, y donde algunos sacerdotes rurales, han sido asesinados y amenazados de muerte. El gobierno mientras tanto, ha enviado elementos del Ejército y de la Marina para apoyar a la policía de Morelia durante la  visita del papa.

Francisco va a viajar también hacia Chiapas, un estado con una tradición católica menor, en la frontera con Guatemala y lugar de residencia de numerosas comunidades indígenas.

El protestantismo pentecostal tiene una fuerte presencia en Chiapas, y también la tiene la Teología de la Liberación, una versión de izquierda del cristianismo y que no contaba con el respaldo del Vaticano, por lo menos hasta la llegada en el 2013, de Francisco, quien ha hecho énfasis en los pobres.

Chiapas es uno de los estados más pobres y olvidados de México. En San Cristóbal de las Casas, Francisco va oficiar misa en algunas de las lenguas autóctonas, como Tzotzil y Chol, dijo el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.

El pontífice dará la orden para autorizar, formalmente el uso de lenguas indígenas durante los oficios religiosos, algo que su predecesor Benedicto XVI no permitió.

Francisco también escogió Chiapas porque es el punto más común de entrada de los migrantes centroamericanos que tratan de huir de sus ensangrentados y empobrecidos países, con la esperanza de llegar a Estados Unidos.

En su última escala, en la fronteriza ciudad de Ciudad Juárez, junto al Río Bravo y El Paso, cierra simbólicamente la ruta trazada por los migrantes.

Juárez, tuvo también el mayor número de asesinatos de mujeres de México, y posiblemente de toda Latinoamérica. Pero la combinación de una serie de elementos, incluyendo la aparente victoria de uno de los carteles rivales, así como programas de beneficio social financiados por la iniciativa privada, ha tenido un papel significativo en la disminución de esos asesinatos.

En el que se espera sea uno de los momentos más emotivos de la gira, el papa va a celebrar una misa fronteriza el 17 de febrero. Se espera que participen 200,000 personas en Ciudad Juárez y unas 50,000 en El Paso, Texas, quienes estarán en el estadio Sun Bowl, escuchando la misa de manera simultánea. El estrado donde oficiara la misa, esta a apenas 70 metros del muro fronterizo, y se espera que recorra el muro en el papamóvil.

"La misa va a ser visible, deliberadamente, en ambos lados de la frontera”, dijo el vocero del Vaticano, padre Federico Lombardi, durante un informe a los reporteros en Roma.

El evento sigue una tradición iniciada por los obispos de Estados Unidos, quienes aseguran que la misa en el muro fronterizo, es una muestra de unidad y apoyo a los migrantes.

Lombardi dijo que las víctimas de los conflictos de México, incluyendo  los familiares de las más de 20,000 personas desaparecidas en el país, han sido invitados a participar en la ceremonia de Ciudad Juárez.  Entre ellos, confirmó, se encuentran las familias de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, quienes fueron secuestrados por policías hace 16 meses, un caso que ha conmocionado a todo el país.

 Las familias han pedido una audiencia privada con el papa, pero Lombardi dijo que no había espacio en el itinerario. “No va a haber ninguna reunión individual, porque no hay tiempo, pero su petición para participar ha sido satisfecha”.

Con una cobertura ininterrumpida de la gira del papa por parte de la televisión, la administración de Peña Nieto y su Partido Revolucionario Institucional o PRI, esperan ganar algunos puntos políticos durante la gira. Este año habrá elecciones regionales en 13 estados, donde el PRI espera tener importantes victorias o expandir su poder.

La sospecha entre muchos mexicanos de que el motivo ulterior del gobierno es anotarse una victoria política, ha generado un gran disgusto y ha motivado el inicio de una campana en redes sociales titulada #yonoquieroquevenga elpapa.

Pero si hay una publicidad favorable que dé a conocer los cálculos políticos del gobierno, puede que la estrategia no funcione, sobre todo si Francisco se mantiene fiel a sus tendencias de reprender a los poderosos.

"El Papa nunca ha dudado en hablar de manera franca y directa", dijo el padre Kevin F. O'Brien, vicepresidente para la misión y el ministerio de la Universidad de Georgetown en Washington.

Recordó la advertencia del papa a la mafia durante una visita a Sicilia, donde denunció  el trato a los inmigrantes en Lampedusa, la isla italiana, donde muchos refugiados africanos y de Oriente Medio han llegado a la costa y, a menudo, han muerto.

En la víspera de la llegada del papa, la Iglesia Católica en México publicó un editorial fuerte que en muchos aspectos establece el tono de la visita.

"México se enfrenta a la violencia y los fenómenos criminales que parecen sin precedente en su historia moderna", dijo el editorial, publicado en la revista Desde la Fe de la Arquidiócesis de México. "Todo eso nos hace cuestionar la capacidad de las autoridades en todos los niveles de gobierno".

Andrew Chesnut, profesor de estudios religiosos en la Universidad de Virginia Commonwealth, dijo que los viajes de Francisco a México y a Brasil en 2013 son los más importantes de su "dinámico"  papado- y México más aún, porque el evento de Brasil había sido planificado por Benedicto antes de su sorpresiva renuncia.

"Una de las principales razones de que un latinoamericano fuera elegido papa fue para tratar de revertir la fuerte caída de la Iglesia Católica en la región durante las últimas cinco décadas", dijo Chesnut. "En el contexto de la pérdida de feligreses...  México surge como la gira más importante hasta la fecha, también porque varios de los temas principales del viaje tienen eco en su agenda global, como los migrantes, los refugiados, la corrupción y la violencia".

En las palabras citadas por Notimex, el papa advirtió en contra de las expectativas exageradas: "Yo voy a México como un peregrino, a buscar la riqueza de fe que tienen ustedes. Voy a buscar contagiarme de esa riqueza de fe, tengo ganas de ir a México para vivir esa fe con ustedes. O sea que voy con el corazón abierto para que se llene de todo aquello que ustedes me pueden dar".

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