México nombra abruptamente a Carlos Solana Sada como nuevo embajador en EE.UU.

México nombra nuevo embajador en EE.UU. que se espera responda a los ataques de Trump

La retórica hiperbólica de Donald Trump sobre México al parecer ha cobrado una víctima.

México abruptamente substituyó a su embajador de bajo perfil en Washington con un diplomático experimentado y experto en relaciones públicas en el puesto principal de su Secretaría de Relaciones Exteriores: el de asuntos estadounidenses.

El movimiento viene después de que muchos mexicanos se han quejado de la pobre respuesta de su gobierno a lo que consideran como vergonzosos comentarios del precandidato republicano a la presidencia.

El embajador mexicano Miguel Basañez Ebergenyi, un académico, sirvió sólo siete meses en Washington, una período excepcionalmente corto para el puesto diplomático más importante del país.

El sustituto es Carlos Manuel Sada Solana, que ha sido cónsul general en Los Ángeles durante tres años y antes sirvió en los consulados mexicanos de Nueva York, Chicago, Toronto y San Antonio.

Un comunicado de la Secretaría de Asuntos Exteriores mexicana anunciando los cambios acentuó "la amplia experiencia [de Sada]… protegiendo los derechos de los mexicanos en Norteamérica, así como la defensa de los intereses de México en el extranjero".

Basañez el verano pasado aseguró públicamente que los mexicanos no debían preocuparse de una candidatura de Trump. Diijo que el magnate inmobiliario seguramente pediría perdón a México por llamar a su gente violadores y criminales, una disculpa que Trump aún tiene que ofrecer.

Además del nombramiento de un nuevo embajador en Washington, que todavía debe confirmar el Senado mexicano, el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto nombró a Paulo Carreño como subsecretario para Norteamérica de la Secretaría de Asuntos Exteriores.

Carreño había estado sirviendo como el zar presidencial para mejorar la imagen de México y su gobierno en el extranjero y se espera utilice esas habilidades de cabildeo en su nuevo puesto.

Hasta hace poco, muchos en México criticaron el fracaso del gobierno de cuestionar las   declaraciones antimexicanas de Trump.

El martes, por ejemplo, Trump dijo que él obligaría a México a pagar por un enorme muro a lo largo de la frontera, al bloquear los cerca de $25,000 millones de dólares que los mexicanos que trabajan en Estados Unidos mandan en remesas a sus familiares cada año.

La mayor parte de los expertos están de acuerdo en que tal movimiento, si fuera posible, sería desastroso para las economías de ambos lados del Río Grande.

El presidente Obama descalificó la idea.

"La idea de que vamos a rastrear cada centavo del dinero enviado a México por Western Union, ya saben, buena suerte con eso", dijo Obama a reporteros el martes.

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