México promete transparencia en reconstrucción y reactivar comunidades

El Gobierno y los líderes empresariales de México prometieron hoy "absoluta transparencia" en el ejercicio de los recursos destinados a la reconstrucción tras los terremotos de septiembre, así como una intervención "integral" que permita reactivar comunidades enteras.

En un encuentro celebrado en la residencia de Los Pinos, el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, prometió "absoluta transparencia" en el manejo de los fondos destinados a la reconstrucción, al aludir a "dudas y especulaciones" de la opinión pública.

Señaló que los recursos públicos destinados a las labores de reconstrucción "están abiertos y exhibidos en una página de transparencia, puntualmente", donde incluso las ayudas están georreferenciadas y hay fotografías de los damnificados que las están recibiendo.

"Cualquiera la puede consultar", afirmó Peña Nieto, tras destacar que este es un esfuerzo adicional del Gobierno al reto que supone atender a la población afectada por los sismos de los días 7, 19 y 23 de septiembre -que causaron 471 muertos y daños totales o parciales en 184.000 viviendas- y emprender la reconstrucción.

En la misma línea están trabajando las empresas mexicanas, que crearon el Fideicomiso Fuerza México para recabar y administrar los recursos para la población damnificada, que suman alrededor de 4.000 millones de pesos (208 millones de dólares).

En total, la reconstrucción requerirá una inversión de 48.000 millones de pesos (unos 2.500 millones de dólares), recordó Peña Nieto al celebrar que la iniciativa privada aportará alrededor de una décima parte de ese monto.

El titular del Ejecutivo aclaró que "no hay mezcla" de recursos públicos y privados destinados a la reconstrucción. "Cada parte lo está administrando" y el Gobierno está orientando a las empresas hacia dónde dirigir los fondos, a fin de evitar duplicidades y llegar hasta donde más se necesita, indicó.

La suma de esfuerzos de Gobierno "nos va a permitir no solo asegurar que vamos bien en la reconstrucción, sino que realmente estamos impulsando la transformación de esas comunidades que se vieron afectadas", aseveró.

En ese sentido, el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Juan Pablo Castañón, destacó que en esta etapa el gran reto es la coordinación de los esfuerzos, la eficiencia en el uso de los recursos y la transparencia y rendición de cuentas.

"No solo vamos a reconstruir edificios o casas, el objetivo es reanimar la vida social y productiva de quienes han sido más afectados y de quienes están en los lugares más apartados", indicó.

Por eso, "hemos tomado la decisión de reconstruir comunidades completas", un proceso en el que se involucrará a la población, señaló.

"El modelo de intervención busca ser integral", apuntó el presidente del CCE, tras precisar que la primera etapa contempla la reconstrucción de viviendas y escuelas, templos, clínicas, mercados y monumentos históricos, "indispensables para reactivar la vida de las comunidades".

En la segunda fase, "buscaremos alternativas para su economía, como las empresas sociales o la vinculación con las cadenas de valor ya establecidas", indicó.

Todo esto, dijo, se llevará a cabo con un "alto grado de coordinación" entre distintas instituciones para llegar a impactar "entre 20 y 30 municipios" y "sacar adelante pueblos enteros" y mejorar su calidad de vida.

Además de las 471 víctimas mortales, los terremotos de septiembre generaron daños totales o parciales en 184.000 viviendas, 14.000 comercios, 16.000 escuelas y 1.800 edificios que forman parte del patrimonio histórico de la nación, resumió Peña Nieto.

También resultaron afectadas 175 unidades médicas y hospitales, 140 carreteras y "más de seis millones de personas resintieron el desabasto de energía eléctrica y agua potable", agregó.

El servicio eléctrico ya quedó restablecido al 100 %, mientras que hay un avance del 99,8 % en el suministro de agua potable, detalló el mandatario ante miembros de su Gabinete, líderes empresariales -entre ellos el magnate Carlos Slim- y gobernadores del país.

Además, se restableció la circulación en todas las carreteras y el 98 % de las unidades médicas ya están en operación, mientras que se han otorgado apoyos a más de 73.000 familias para la reconstrucción de viviendas en Chiapas y Oaxaca.

La mayoría de las víctimas fatales de los sismos se concentraron en la Ciudad de México, con 228 fallecidos, seguida por Oaxaca (83 muertos), Morelos (74), Puebla (45), Chiapas (16), Estado de México (15), Guerrero (6) y Tabasco (4).

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