Multan a exdirigente de escuela charter de L.A. por conflicto de intereses

La exdirectora de una escuela charter local aceptó pagar una multa de $16,000 por mala conducta, la ahora exempleada utilizó fondos destinados a la educación pública para arrendar sus propios edificios.

Bajo un acuerdo tentativo con la estatal Fair Political Practices Commission, Kendra Okonkwo reconoció que utilizó indebidamente su cargo oficial “para influir en las decisiones gubernamentales en la que ella tenía un interés financiero”, esta información de acuerdo con documentos que fueron publicados.
El convenio o “cláusula” señala dos irregularidades: establecer arrendamientos para la escuela en dos edificios propiedad de Okonkwo, y emplear fondos públicos para la renovación de estos inmuebles.
Wisdom Academy for Young Scientists, perdió su licencia para operar como escuela charter y cerró el año pasado.

“En este asunto, Okonkwo realizo un esquema de violaciones en las que utilizó o intentó usar su cargo para influir en las decisiones gubernamentales que implican bienes inmuebles en los que ella tenía un interés financiero”, señaló la comisión.
Okonkwo se rehusó a comentar sobre el asunto, pero la comisión dijo que hubo algunos factores que sirvieron para no interponer una multa más grande, entre ellos que “Okonkwo comprende la gravedad de las violaciones y acepta responsabilidad por sus acciones”.
La escuela del sur de Los Ángeles, inaugurada en el 2006, había sido blanco de investigación durante varios años.
Las violaciones señaladas esta semana por el Estado datan de 2010 y 2011, cuando Okonkwo obtuvo un total de $223,615 como directora ejecutiva de Wisdom Academy for Young Scientists. También recibió aproximadamente $19,000 al mes por el alquiler de la escuela. Intentó maquillar el conflicto de intereses mediante el traspaso de la propiedad a una corporación nueva y separada, siendo su madre la que firmó los contratos de arrendamiento. Pero según el estado, el arreglo no reunió los requisitos legales.

La otra violación se refiere a que Okonkwo firmó contratos de renovación financiados por la escuela, por un valor de $62,000. Okonkwo abordó este conflicto presentando su renuncia como directora ejecutiva y entonces otra persona firmó el contrato de renovación.
Las charter son operadas independientemente y están exentas de algunas reglas que rigen a las escuelas tradicionales. Wisdom Academy comenzó a operar bajo la jurisdicción del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD), pero se negó a renovar su estatus una vez que su contrato inicial de cinco años como charter expiró.
Un reporte realizado para la junta escolar citó “serias preocupaciones concernientes a violaciones de las leyes de conflicto de intereses por parte de la directora ejecutiva de la escuela, así como la falta de gobernabilidad de la... junta directiva”.
La acción del LAUSD no cerró las puertas de la escuela porque, bajo la ley del estatal, una charter puede apelar ante la Oficina de Educación del condado de Los Ángeles, agencia supervisora de la escuela. Sin embargo, la Oficina de Educación finalmente se puso en contra de la escuela y revocó su estatus de escuela charter en 2014, lo cual la llevó al cierre al concluir el último año escolar.
El condado citó un informe de los auditores estatales, quienes llegaron a la conclusión de que los administradores pudieron haber canalizado millones en fondos estatales a Okonkwo, sus familiares y allegados.
 
Algunas de las acusaciones rozan en lo extravagante. Los auditores cuestionaron, por ejemplo, el uso de fondos de la escuela para pagar una indemnización de $566,803 a una exmaestra que demandó a la organización por despido injustificado luego de que ella, siguiendo las órdenes de Okonkwo, viajara a Nigeria para casarse con el cuñado de Okonkwo con el fin de hacerlo ciudadano de los Estados Unidos. El pago de dicha indemnización por parte de la organización fue inadecuado porque Okonkwo no estaba actuando dentro del ámbito de su empleo con la escuela, concluyeron los auditores.
 
En su lucha por sobrevivir la escuela llegó hasta la Junta de Educación del estado.
En documentos presentados ante el estado, los dirigentes de Wisdom acusaron a los auditores y a la Oficina de Educación del condado de mala conducta y de una “abierta hostilidad... contra esta escuela, operada por afroamericanos”, y lo definieron como “la culminación de años de trato injusto y de represalias... porque a algunos miembros del personal [de la Oficina de Educación] les disgusta la fundadora de nuestra escuela, Kendra Okonkwo, su familia, lo fuerte de su acento y el color de su piel”.
Los funcionarios estatales se negaron a anular la revocación del permiso para funcionar como escuela charter.

howard.blume@latimes.com

Twitter: @howardblume 

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