San Antonio Winery, vinícola que no abandona su tradición para seguir creciendo

San Antonio Winery, una vinícola que nunca abandonó sus raíces, su tradición y su visión para seguir creciendo

Cuando Arnaud Debons, enólogo francés, escucha a la gente hablar bien del vino, de la comida y de la experiencia de visitar la única compañía vinícola en Los Ángeles parece satisfecho, convencido de que sigue una tradición que se inició a principios del siglo pasado.

San Antonio Winery es la empresa que fundó la familia de inmigrantes Riboli en 1917 y desde entonces ha permanecido en el Este de la ciudad, viendo generaciones crecer y marcharse, pero como si fuera parte del paisaje natural, la empresa se ha mantenido fiel en el mismo lugar, a unas calles de la autopista cinco y a menos de dos millas del corazón de Los Ángeles.

Además, el compromiso y la visión con los que se ha trabajado en la vinícola es gracias a Stefano y Maddalena Riboli, quienes heredaron la empresa de su tío Santo Cambianica  en 1956  y desde entonces,  se han esforzado para que la compañía se siga manejando como al inicio, un negocio donde  todos los empleados y los clientes son parte de la familia. 

Actualmente en la vinícola ya trabaja la cuarta generación  de los Riboli. No obstante,  aunque a paso lento, pero con entusiasmo, Stefano de 93 años de edad y Maddalena de 92 no dejan de llegar a las instalaciones, platicar con los empleados y por supuesto, saludar a los clientes.

Es por eso que para Debons, mantener ese nivel de satisfacción de las personas que visitan la vinícola y multiplicar su cantera de vinos para los paladares más exigentes, es una de sus prioridades desde su llegada a la empresa en el 2003.

Debons es graduado de una de las universidades más prominentes a nivel mundial en lo que ha vinos se refiere, la universidad de Toulouse, en Francia, un país vinícola por excelencia. Pero ahora su trabajo es  combinar ese gran conocimiento heredado de su país, con la tradición de San Antonio Winery y el gran clima del norte de California (donde la familia tiene sus viñedos), todo para mantener y multiplicar los ya consolidados vinos de la empresa.

San Antonio Winery actualmente tiene 18 marcas entre las que se encuentra el Maddalena, La Quinta, Riboli Family, Santo Stefano y uno de los más populares entre la comunidad latina, Stella Rosa, marca que ha demostrado que a la comunidad de habla hispana también le gusta incluir en sus reuniones una botella de vino, es por eso que hasta en supermercados como La González lo puedes encontrar.

Debons indica que el cuidado de la cosecha de la uva, sus propiedades, la madurez y el saber exactamente cuándo se debe utilizar la fruta, es una tarea minuciosa y delicada, que se combina con el cuidado y detallado proceso para crear vinos con calidad mundial.

Agrega que un vino puede estar en las barricas desde siete u ocho meses hasta tres años, dependiendo su evolución y lo que se esté buscando. Actualmente se están preparando varias mezclas complejas de grandes vinos para lograr diferentes y mejores resultados. Sin embargo subraya que no hay que ser un experto para disfrutar de una buena botella de vino.

El enólogo que habla un poco español y en cualquier día de la semana disfruta de un platillo francés como de un mole o unos chiles rellenos, dice que le gustaría ver a más comunidad de habla hispana disfrutar de lo que significa visitar San Antonio Winery.

“Es una gran experiencia visitar la vinícola donde no sólo disfrutarán de un gran vino, sino también de un gran platillo y de paso, tomar un tour para conocer el proceso de la producción de vinos que se hace en la empresa”, indica Debons.

Y es que los platillos estilo gourmet que San Antonio Winery ofrece para acompañar los vinos, son una delicia y atreverse a ignorarlos es imposible.  Además, la atmosfera en la que uno puede disfrutar con la familia, amigos o pareja está rodeada de barricas de vino, con una decoración elegante que culmina con el buen servicio de sus meseros, quienes  hablan español  en caso de tener alguna duda.

Posiblemente para la gente que no está muy familiarizada con las marcas, una botella de Chardonnay,  Merlot o Zinfandel podría intimidar un poco, aunque Debons subraya que no hay que ser expertos para compartir la mesa con un gran vino.

“Lo importante es disfrutarlo, puede iniciar con los dulces y poco a poco empezar a probar los más secos o suaves, el blanco o el tinto”, expresa. “Depende el paladar”.

No obstante, uno de los puntos más importantes que se debe considerar al probar un vino, agrega el onólogo, es con quien lo compartas.

“Un buen vino siempre se debe de tomar con comida en la mesa”, subraya Debons. “Disfrutar una botella de vino con la familia o los amigos es lo que hace la diferencia de los momentos especiales en su vida”.

Actualmente los vinos de San Antonio Winery son los preferidos del equipo de Los Dodgers de L.A. y los aficionados pueden saborear del espumante o semi-dulce Stella Rosa, mientras disfuntan de uno de los partidos en el estadio.

San Antonio Winery

737 Lamar Street

Los Angeles, CA 90031
D a J: 9am to 7pm
V y S: 9am to 8pm

323-223-1401

Tours 

L a V: 12 pm a 4 pm

S y D: 11 am a 5 pm

Más información en sanantoniowinery.com

 

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