Última hora

Se disparó la violencia en Tijuana; turistas californianos se alejan, otros toman mayor precaución

Regesó la violencia a Tijuana; turistas californianos se alejan, otros toman mayor precaución

 La inseguridad se apodera de Tijuana una vez más.

Desde el 2010, el año más violento, no se reportaban tantos homicidios.

Entre enero y mayo de 2017 la cifra de asesinatos ascendió a cerca de 600, algo que genera preocupación entre sus habitantes y los turistas.

Alicia Arango, originaria de Oaxaca, visitó por última vez a esa ciudad en el 2012.

En esa ocasión, junto a sus hijos, sufrió la persecusión de desconocidos.

“No regresé por la misma violencia, a mi me dio muchísimo miedo”, relató la joven radicada en Inglewood.

En una encuesta divulgada el lunes, el Centro Metropolitano de Información Económica y Empresarial (Cemdi) reveló que el 92% de los tijuanenses se sienten inseguros, en mayor proporción en las carreteras (84%), cajeros automáticos (82.3%) y en el banco (73.6%).

A juicio de Ulises Guerrero, oriundo de esa ciudad fronteriza, los asaltos y asesinatos siempre han estado a la orden del día.

“Toda la vida ha sido peligroso”, aseguró, pero considera que si alguien va de visita lo que debe hacer es “evitar los barrios donde no pasa ni la policía”.

En San Diego, asegura Roberto Corona, fundador de la organización Pueblos Sin Frontera, el tema de la seguridad capta la atención entre la comunidad.

Este líder comunitario sostiene que los inmigrantes se convierten en presa fácil de los grupos criminales, debido a que los deportados y los que vienen en busca del ‘sueño americano’ utilizan ese cruce fronterizo para entrar a Estados Unidos.

“Los que trabajan con los migrantes también son vulnerables a ser hostigados por el crimen organizado”, indicó.

La criminalidad, sin embargo, no ha afectado las relaciones comerciales entre México y Estados Unidos, valoró Tayde Aburto, presidente y fundador de la Cámara Hispana de Comercio Electrónico, con sede en San Diego.

Este organismo, con más de 1,000 miembros, cuenta con socios que van y regresan a Tijuana casi a diario.

“Si vas como turista siempre hay un riesgo”, aseveró el empresario, destacando que los problemas surgen cuando te sales de las áreas que son para el turismo, como el mercado, la avenida Revolución, las playas, Rosarito y Ensenada.

“No vayas a Tijuana queriendo comprar cocaína porque terminas en lugares equivocados”, subrayó Aburto.

¿Cuáles son las causas de la ola delincuencial?

Los comerciantes y empresarios tijuanenses en la zona este de la ciudad han recibido amenazas.

Les han advertido que si no pagan las extorsiones, los locales serán quemados y los propietarios asesinados.

Según las autoridades, hay tres cárteles de narcotráfico que se disputan la plaza, el más fuerte de ellos es el Jalisco Nueva Generación, que tiene en la mira la zona oeste de la ciudad, en donde están los centros nocturnos.

A criterio de Kurt Honold Morales, presidente del Consejo Coordinador Empresarial de Tijuana, esperar a que uno de los grupos tome el control no es una medida acertada, es lo que él llama “la estrategia del avestruz o del nado del muertito” que nunca ha ganado una batalla.

Al tomar juramento en su cargo, en declaraciones recogidas por el diario La Jornada, Morales dijo al gobernador Francisco Vega que “la inseguridad no se va a resolver evitando hablar de ella, o al decir que se trata de una guerra entre delincuentes que no afecta al resto de los ciudadanos”.

Miguel Tinker Salas, profesor de Estudios Latinoamericanos y experto en la política mexicana, afirma que el auge de la violencia se debe al reacomodo de los cárteles e involucra a los representantes que los grupos tienen dentro de la policía, el gobierno y parte en la sociedad.

“No es solo percepción, es una realidad que se siente en sangre propia, se ven diariamente asesinatos y secuestros, se ven los resultados de una política fallida”, apuntaló el académico.

“Es un problema que no solo afecta a Tijuana, sino a todo México”.

En mayo anterior, las cifras de homicidios dolosos a escala nacional ascendieron a 2,186, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, entidad que depende de la Secretaría de Gobernación.

Esa cifra récord se convirtió en el mes más violento en dos décadas.

En la última parte del gobierno de Felipe Calderón, en mayo de 2011, se registró la cifra más alta que se tenía hasta la fecha, cuando ocurrieron 2,131 asesinatos.

En el detalle por entidades, los más altos se registraron en el Estado de México (225), Guerrero (216) y Baja California (197).

De acuerdo a Tinker Salas, lo que está pasando “demuestra de nuevo la conexión entre el narco, la política, la seguridad y lo que llamamos la narcopolítica”.

“Se debe a una política fallida impulsada no solamente por el presidente Enrique Peña Nieto, pero anteriormente por Calderón y Vicente Fox, junto a sus aliados en Estados Unidos”, concluyó el investigador.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
75°