Oaxaqueña logra su misión de compartir la cultura indígena

Chelin Molina es una oaxaqueña humilde que pone en alto la Herencia Hispana donde quiera que va.

Ella no tiene un negocio millonario, tampoco se graduó de la universidad en Estados Unidos, ni es una activista renombrada. No obstante, lleva más de una década difundiendo su cultura por todo el estado de California a través de bailes folclóricos y demostraciones del atuendo y calzado de Oaxaca.

“De pequeña mis padres me enseñaron a compartir y servir a la comunidad”, dice la mujer de 48 años de edad. “El dar sin recibir es parte de las raíces oaxaqueñas y eso nos enorgullece”.

La inmigrante se mudó a la Unión Americana en 1992 para aprender inglés, la idea era regresar a su pueblo natal para ejercer su carrera de administración turística.

“De hecho, llegué a este país porque el grupo folclórico con el que yo estaba vino a hacer una presentación. Una vez aquí, decidí quedarme con mis hermanos por un tiempo para estudiar, pero los meses se hicieron años”, dijo Molina.

Con la enseñanza de sus padres enraizada, en 1995 Molina se integró a un grupo de baile Huāxyacac, en Los Ángeles, y para el 2002 empezó a impartir ella misma las clases.

Desde entonces, sus bailarines participan durante todo el año en diferentes eventos comunitarios  en regiones como Santa Rosa, San José, Salinas, Bakersfield, San Marcos, Fresno, Oxnard y L.A.

Asimismo, el grupo participa con otras organizaciones para limpiar las calles y el grafiti, señala Molina.

Los 4 legados

  • Las clases

“Para mí es un honor impartir las clases porque muchos de los participantes, niños de hasta cuatro años en adelante, nacieron en este país y no saben mucho sobre su cultura”, aseguró.

Con el baile dice que les enseña las de las diferentes regiones a las que pertenecen sus padres; "les doy motivos para que se sientan orgullosos de sus raíces y sigan la misma tradición una vez de adultos”.

  • El acercamiento entre padres e hijos

“Los niños no solo se benefician de esta actividad. Los padres de familia se involucran en los eventos y hay un trabajo en equipo. Las familias son mas unidas y tienen más comunicación”, dice Molina.

  • Buenos ciudadanos

“Las actividades recreativas son de suma importancia para que los menores mantenga su mente ocupada”, sostiene.

“Muchos padres de familia trabajan hasta doble turno para mantener a sus hijos. Los niños que bailan no están en la calle, no tienen riesgo de ingresar a una pandilla o delinquir… están lejos de los peligros y se convierten en ciudadanos productivos”, sostiene la oaxaqueña.

  • Compartir la cultura con otras etnias

“No solamente amenizamos eventos. Educamos a otras etnias sobre la grandeza cultural de México. Hacemos demostraciones de nuestra música, nuestros atuendos y nuestro calzado. La gente conoce de nosotros, mientras participa inclusive cuando los sacamos a bailar o se acercan a preguntar”, dice Molina.

Las clases gratuitas en Seoul International Park se llevan a cabo en el 3250 San Marino St, Los Ángeles, también se puede llamar al teléfono 213.383.7549 para obtener más información.

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