Leyes anti-inmigrantes se propagan en EEUU; ¿un golpe al ‘sueño americano’?

Las leyes anti-inmigrantes se propagan en EEUU; ¿es un golpe al ‘sueño americano’?

La aprobación de la ley SB4 en el estado de Texas, en plena ebullición de las políticas discriminatorias que emanan de la Casa Blanca solo aumentan el temor entre la población indocumentada que busca un lugar donde trabajar.

Esta ley que ataca a las ‘ciudades santuario’, obligando a policías y alguaciles a que colaboren con el gobierno federal, saca a la luz que en estados como Arizona, Arkansas, Pennsylvania y Florida también existen legislaciones y discursos anti-inmigrantes.

“Están dejando a muchos estados sin fuerza laboral inmigrante”, manifestó Francisco Moreno, vocero de Consejo de Federaciones Mexicanas (Cofem). “A corto plazo habrá un impacto en la industria alimentaria, en el campo, en las procesadoras de carne y lecherías”.

En el 2016, el senado de Arizona aprobó la propuesta de ley SB1377, en la que se pide a jueces que apliquen sentencias más rigurosas a los indocumentados, así como negarles la posibilidad de reducir la condena, tampoco podrán salir bajo libertad condicional o pagar multas.

La referida legislación, además, establece que al concluir la sentencia, los inmigrantes serán entregados a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) para que sean deportados.

En octubre pasado, la legisladora estatal de Pennsylvania, Martina White, presentó la iniciativa de ley HB 1885 para facilitar la colaboración con ICE, aunque el proyecto fue derrotado en el Senado, esta cámara votó a favor de otra medida anti-ciudades santuario.

La cámara alta de ese estado aprobó, en febrero de 2017, una medida que cortaría cientos de millones de dólares en subsidios estatales a ciudades y condados que no cumplen con las solicitudes de detención del gobierno federal.

“Ha habido una tendencia preocupante últimamente a través de nuestra gran nación, las ciudades del santuario, lugares que albergan a extranjeros ilegales criminales y se niegan a cooperar con las autoridades federales de inmigración”, indicó el senador Joe Scarnati al portal philly.com.

Con el fin de prohibir que en Arkansas las ciudades se denominen ‘santuario’, el senador Gary Stubblefield sometió en diciembre pasado una propuesta para quitarles los fondos a esos gobiernos locales, entre otras consecuencias.

Los estudiantes indocumentados, por su parte, están en la mira en la Florida. Con la propuesta del senador Greg Steube se busca revocar la ley, vigente desde 2014, en la que se autoriza a los alumnos de universidades a pagar la misma tarifa de alguien con un estatus regular.

“Este es un golpe muy grande a la puerta de la libertad, de la inmigración, para venir a trabajar y lograr ese sueño americano; en vez de puerta nos están poniendo muros a través de las leyes, algo totalmente en contra de ese espíritu de libertad”, valoró Moreno.

Caso de Texas

La ley SB4 en Texas es comparada con la SB1070, que se aprobó en Arizona en el 2010. El gobernador Greg Abbott la firmó el 7 de mayo anterior, dándole poder a los agentes de policía para que verifiquen si una persona está aquí de forma legal.

Esta legislación entrará en vigor el 1 de septiembre, sin embargo, la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) ha generado una “alerta de viaje”, informando que si un inmigrante en ese estado fuese detenido se podrían enfrentar a una violación de sus derechos constitucionales.

“Texas es un estado con profundas raíces mexicanas y hogar de inmigrantes de todos los ámbitos de la vida”, manifestó Lorella Praeli, directora de políticas de inmigración y campañas de ACLU, al darse a conocer la alerta.

“Muchos de nosotros se ajustan al perfil racial que la policía de Texas usará para hacer cumplir la fuerza draconiana de deportación de Trump”, agregó Praeli.

En entrevista con HOY, Lilia Velásquez, profesora adjunta de la facultad de leyes de la Universidad de California en San Diego, explicó que así como la ley SB1070 fue bloqueada en Arizona es lo que vaticina ocurrirá en Texas.

A juicio de la abogada, la ley SB4 refleja los sentimientos que hay en ese estado en contra de los indocumentados, porque fueron los votantes los que aprobaron la legislación.

“La ley de Texas va más allá porque pretende castigar a los oficiales que desacaten esa ley, van a ser despedidos y criminalizados”, indicó la jurista en referencia a las implicaciones para los policías.

La académica considera que las consecuencias serían devastadoras, porque esta ley está conectada al programa 287(g) y de implementarse la población dejaría de llamar a la policía por temor; por lo tanto, en caso de un crimen no se le haría justicia a las víctimas.

“Aquí pierde la sociedad”, aseguró Velásquez. “Lo están haciendo por razones políticas sabiendo que puede ser invalidada y bloqueada por ser inconstitucional, de todos modos quieren quedar bien con el pueblo que los apoya”.

 

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