Entre desafíos y en un espíritu de lucha celebrarán el 25 aniversario de los disturbios en el Sur de L.A.

Entre desafíos y en un espíritu de lucha celebrarán el 25 aniversario de los disturbios en el Sur de L.A.

Desde los disturbios raciales de Watts, ocurridos en 1965, el hecho más sonado es el que provocó el juicio contra los agentes policíacos que agredieron a Rodney King, absueltos por un jurado en abril de 1992, causando indignación entre la comunidad afroamericana.

Un cuarto de siglo después, organizaciones locales preparan una marcha y un festival como parte de una retrospectiva que examina las causas del estallido social que durante seis días dejó 55 muertos, cerca de 2,000 heridos y más de 1,000 millones de dólares en pérdidas.

“Entre el levantamiento de 1965 y 1992, las condiciones de racismo estructural que condujeron a las rebeliones, continuaron existiendo”, señaló Pete White, fundador y co-director de Los Angeles Community Action Network.

“Esto no fue un motín, sino un levantamiento contra un sistema que está trabajando en su contra”, agregó el activista.

La noche del 3 de marzo de 1991, King conducía su auto a gran velocidad después de haberse emborrachado. El joven afroamericano, de 25 años de edad, fue perseguido por la policía y al darle alcance en el Valle de San Fernando le dieron una paliza brutal.

La evidencia de las patadas y descargas eléctricas contra el joven indefenso, provocó que Stacey Koon, Theodore Briseño, Laurence Powell y Timothy Wind fueran acusados de delitos de asalto con arma letal y uso excesivo de fuerza, pero absueltos en 1992.

“Ha cambiado un poco”, dijo Arturo Ybarra, presidente de Watts/Century Latino Organization, al referirse al abuso contra las minorías, recordando que antes “la policía tenía una mentalidad de cazadores contra afroamericanos y latinos, pero a los blancos no los molestaban”.

Más allá de una pérdida de empleos, la reforma del bienestar social, la Ley Federal de Delitos de 1994, el Tratado de Libre Comercio y luego el desplazamiento social, exacerbaron las condiciones que crearon la tensión y la desesperanza de la comunidad.

La represión no ha desaparecido, tampoco la inseguridad en la vivienda y es evidente la falta de inversión, aseguró Earl Ofari Hutchinson, presidente de Los Angeles Urban Policy Roundtable, destacando que ahora el Sur de L.A. es un territorio de mayoría latina.

“Obviamente ya no tenemos a Rodney King, pero sí a Ezell Ford y otros tiroteos”, recordó el líder afroamericano, advirtiendo que el cuerpo policial ha cambiado su rostro con más agentes latinos, asiáticos y afroamericanos, pero se tiene que profundizar en la forma de actuar.

“Los negros fueron victimizados por el sistema”, añadió Hutchinson sobre las causas de los disturbios; de igual forma, plantea que el sentir de él y los suyos no ha variado porque todavía sigue siendo un grupo marginado. “Siento la misma ira [en la comunidad] como hace 25 años”.

En lo que sí es evidente el cambio, aseguran los líderes locales, es en el entendimiento entre afroamericanos y latinos; como ejemplo tangible, para realizar la conmemoración de los sucesos ocurridos a principios de los ’90 se han integrado más 30 organizaciones.

Tamu Jones, oficial de programas de South Los Angeles Building Healthy Communities, cree que estas organizaciones han generado un movimiento de justicia social para enfrentar la desigualdad, porque en la unidad esta comunidad ha encontrado un arma para luchar.

“La gente del sur de Los Ángeles ha elaborado modelos de desarrollo comunitario para lidiar con las causas profundas del malestar social y las disparidades en la salud”, dijo Jones, agregando que el movimiento está marcado por la creatividad, fortaleza e independencia.

La riqueza de esta comunidad, asegura Lola Smallwood Cuevas, directora de Los Angeles Black Worker Center, está en su historia de lucha y enfoques innovadores, factores clave para no sucumbir a la falta de oportunidades que el sistema les niega.

“Mira los aspectos positivos que surgen de esta área”, dijo, agregando este “es un laboratorio socioeconómico innovador que está utilizando prácticas de transformación desde abajo hacia arriba. Es el resultado de muchas luchas y daños que los residentes están reparando.” 

Marcha y festival por el 25 aniversario de los disturbios

Fecha: Sábado 29 de abril de 2017

Lugar: Intersección de Florence y Normandie

Hora: Marcha a las 11 am y festival de la 1 a las 5 pm

Detalles: Habrá una invocación de tambores por Jishinbalki e invitados musicales como Mariachi Arcoiris, Al Jackson, Josef Liemburg, Cuicani, DJ Phatrick, Medusa, y Los Rakas, entre otros.

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