En lugar de camas, indigentes del condado de Orange reciben cercas de metal

En lugar de camas los indigentes del condado de Orange reciben cercas de metal

La junta de supervisores del condado de Orange (California) ha resuelto que en lugar de otorgarles camas o refugios a los indigentes, por ahora lo más importante es construir cercas metálicas a lo largo de los canales de agua, que por el momento están secos.

La acción, dicen los supervisores, es para prevenir que los desamparados hagan sus campamentos en los canales que cubren Garden Grove, Santa Ana y Westminster.

Este voto ha enfurecido a varios activistas.

Las cercas van a ser lo suficientemente estrechas, para que los pies de las personas no quepan y no puedan saltar.

“No permitiremos Skid Row en el condado de Orange”, dice el supervisor Andrew Do. “Estos proyectos en Garden Grove, Westminster y Santa Ana ayudarán a la aplicación de la ley, para mantener nuestros canales en control de inundaciones, seguros y protegidos”.

Se instalarán unos 400 pies de cercas, que costarán unos 30,000 mil dólares.

La medida se origina después de varios incendios premeditados, ocurridos el mes pasado en Jack Fisher Park y en la área de Santiago Creek, en Santa Ana.

Gustavo Abarca García enfrenta siete cargos de incendio de un bosque y un recuento de cada incendio provocado de propiedad y vandalismo, todos los delitos graves, en conexión con una serie de ocho incendios provocados en el parque junto al arroyo de Santiago Creek.

El fiscal de distrito del condado de Orange, Tony Rackauckas, señala que la cantidad "muy sustancial" del crimen del condado involucra a personas indigentes.

“El número que me dicen es que un cuarto o un tercio de todos los casos involucran a gente sin hogar, como acusados ​​o testigos o víctimas de crímenes… Esto en todo el condado es una cifra sustancial”, sostiene.

A pesar de que los supervisores sostienen que tienen otros planes para ayudar a los indigentes, así como ya han gastado casi $147 millones este año para expandir el sistema asistencial, varios activistas e inclusive algunos miembros de la junta están preocupados o enfurecidos por el plan.

El supervisor Todd Spitzer, que competirá contra Rackauckas en noviembre, dice que los funcionarios del condado deberían tener cuidado de ir demasiado lejos con este plan.

“No puedes aislar a todo el condado y convertir este lugar en una prisión o una fortaleza'', acota Spitzer. "Concentrémonos en qué tenemos que hacer para ayudar a las personas sin hogar y darles estos servicios".

Agrega que: “Yo apoyo estas vallas, pero también quiero advertir a la gente que no vamos a construir un muro alrededor de todo nuestro condado”.

Andrea Norton, activista defensora de los indigentes, pide que en lugar de cercas se les den camas a los transeúntes.

“No había escuchado en tanto tiempo tan poca compasión de la junta. Estamos hablando de gente que necesita un lugar donde quedarse, y que en las zonas urbanas nadie los quiere porque dan mal aspecto en la comunidad”, dice Norton.

“Nadie habla a favor de esta gente, pero mañana o algún día ese indigente puede ser cualquiera de nosotros… Lo que necesitan es apoyo, no cercas”, concluyó.

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
66°