El pánico no ayuda en un ataque terrorista; ¿qué hacer al encontrarse en un atentado?

El pánico no ayuda en un ataque terrorista; ¿qué hacer al encontrarse en un atentado?

Las restricciones en espacios públicos estadounidenses aumentarán a partir del atentado terrorista en Mánchester, Inglaterra; sin embargo, expertos salen al paso para evitar que el pánico se apodere de la gente, afín de que los extremistas no logren su objetivo.

Después de la explosión en el Reino Unido, que dejó el saldo de 22 muertos, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) descartó que exista una amenaza en Estados Unidos, pero por prevención anunció que se fortalecerán los controles en escenarios de concentración masivos.

"La gente puede experimentar un aumento de seguridad en y alrededor de lugares públicos y eventos mientras los funcionarios toman precauciones adicionales", indicó la agencia federal.

En los años recientes, se han vivido ataques en Boston, Massachusetts (2013); San Bernardino, California (2015) y en Orlando, Florida (2016), una amenaza latente desde que la Casa Blanca lanzó su guerra contra el terrorismo después del atentado a las Torres Gemelas en el 2001.

En ese sentido, de encontrarse en medio de un atentado, el portal gearupgetready.org destaca que es importante mantener la calma. “Usted debe ser consciente de su entorno y ver los ataques adicionales”, advierten sobre el peligro que ocurra un acto terrorista posterior.

En entrevista con HOY, Sergio Robleto, excomandante de investigaciones de homicidios del Departamento de Policía de Los Ángeles, manifestó que después de una explosión no se debe correr, asimismo aconseja que tampoco se ingrese a otro recinto con amplia capacidad.

En sus más de 40 años trabajando en asesoría de seguridad, él ha observado cómo los terroristas han modificado sus tácticas; por lo tanto, sugiere que lo mejor es “buscar una pared o algo donde uno pueda protegerse, no solo [se trata] de esconderse”.

El especialista, fundador de la compañía Applied Facts, plantea que salir del escenario en el que ocurre el ataque se expone a una estampida y en caso de una segunda explosión en la zona aconseja a esperar para que sean las autoridades las que realicen la evacuación.

“Hay que tomarse unos minutos para decirse a uno mismo: ¿Qué es lo que vi, a dónde estaba la gente, está pasando algo que continúe?”, razonó el experto. “Con calma uno puede ver si hay un maleante y entonces ver cuáles son los mejores pasos a tomar para evitar esa área”.

Robleto subraya que los ataques ahora son diferentes, pero siempre persiguen causar terror; por lo tanto, considera que un blanco perfecto serán siempre recintos en donde se congregan masas para un evento deportivo, entretenimiento o religioso, entre otros.

“Verdaderamente no es el asalto el que nos cambia el modo de cómo vivimos”, aseguró el especialista, por eso cree que si hay medidas de seguridad en un evento no debe causar temor, al contrario le debe dar al público libertad para disfrutar la actividad a la que acude.

“Si uno va ir con miedo a un evento”, agregó Robleto, “entonces es el enemigo es el que gana”.

En el 2001, al menos 2,753 personas murieron en los atentados que 19 miembros de Al Qaeda perpetraron en el World Trade Center, en Nueva York.

Antes de ese ataque, no obstante, el más sonado fue el que ocurrió en febrero de 1993, cuando una bomba explotó en el segundo nivel subterráneo del estacionamiento público debajo del segundo edificio de las Torres Gemelas, ahí murieron seis personas.

 

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