Casi todos los jóvenes angelinos padecen horarios irregulares en sus trabajos

El 96% de los trabajadores jóvenes en L.A. enfrentan horarios fluctuantes, política que se pide sea modificada

La mayoría de los jóvenes angelinos, es decir el 96%, enfrentan horarios desafiantes en el sector de servicios, destacándose la fluctuación y la poca o ninguna notificación previa por parte de sus empleadores, según un estudio del Centro Laboral de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA).

El estudio, cuyo título es “Malabarismo de Tiempo: Trabajadores jóvenes y sus horarios laborales en el sector de servicios del Condado de Los Ángeles”, entrevistó a empleados entre los 18 y 29 años de edad, quienes consideran que estas prácticas son desestabilizadoras y negativas.

Además, el 40% señala que los patronos les cortan sus horas sin previo aviso; también, se indica que el 60% de los jóvenes empleados a tiempo parcial quieren trabajar más horas, y a pesar de que a veces quedan vacantes, los trabajadores no reciben la oportunidad para incrementar el tiempo laboral.

“Los trabajadores jóvenes nos explicaban que cuando otros empleados renuncian, los empleadores nos les dan las horas a los demás, en cambio, los empleadores contratan a más trabajadores nuevos en vez de completar los turnos de los demás”, explicó Reyna Orellana, investigadora.

Los jóvenes dependen de sus ingresos para pagar la educación, apoyar a sus familias y satisfacer sus necesidades básicas. Jeylee Quiroz, co-autora del reporte, considera que estas ‘injustas prácticas’ en los horarios tienen un efecto significativo en su bienestar y estabilidad financiera.

"No podemos ignorar el impacto de los horarios volátiles en la vida de estos trabajadores simplemente porque son jóvenes. Tanto como todos los trabajadores que luchan contra la falta de estabilidad y previsibilidad en el trabajo, también los trabajadores jóvenes urgentemente necesitan soluciones", exhortó Quiroz.

En la ciudad de San Francisco, en el 2015, se aprobó una legislación integral de programación justa, denominada Declaración de los Trabajadores de Tiendas de Mercancía, para los empleados en las grandes tiendas.  

Este otoño, en las ciudades de Seattle (Washington) y Emeryville (California), siguieron ese mismo ejemplo. En noviembre, los votantes en la ciudad de San José aprobaron una iniciativa de votación que mejorará el acceso al empleo de tiempo completo para los trabajadores de la ciudad.

Más de una docena de otras jurisdicciones están considerando o han considerado recientemente una legislación similar.

Liz Ben-Ishai, analista de politíca del Centro de Derecho y Política Social y co-autora del reporte, manifestó que las voces de los jóvenes en L.A. no son escuchadas en sus puestos de trabajo cuando piden un trato justo, en cambio sostiene que “muchos reportan casos de represalias”.

"Para poder tener voz en su forma de operar sus centros de trabajo y tener acceso a horarios decentes, los trabajadores de Los Ángeles necesitan la protección de políticas públicas como las que están surgiendo en todo el país", planteó la investigadora.

De acuerdo a los expertos, en lugar de tratar a los jóvenes como desechables o explotables, es mejor satisfacer las necesidades de horarios justos. Esto significa asegurar que los trabajadores tengan un mayor control, mayor previsibilidad, acceso a horas de tiempo completo y una compensación justa.

En este reporte se incluye un conjunto de recomendaciones políticas, que se han adoptado en las ciudades que han aprobado las leyes justas de programación. El estudio completo se puede descargar en el enlace:  http://bit.ly/jugglingtime.

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