Cómo le llegó la justicia a un depredador de menores cuando menos lo esperaba

Cómo le llegó la justicia a un depredador de menores cuando menos lo esperaba

Javier Ortiz-Pichardo creyó que nadie podría descubrir que estaba abusando sexualmente de una niña en la familia. Tampoco contó con que las autoridades se enterarían de que había violado a otros tres menores repetidas veces.

Sin embargo, la justicia le llegó a este trabajador de restaurante, de 45 años de edad, al ser formalmente acusado por las autoridades en los ataques que se remontan al 2001.

Ortiz-Pichardo, de Santa Ana, fue arrestado el pasado jueves en su hogar con una fianza de $1 millón, según el vocero de la Policía de Santa Ana, Anthony Bertagna, quien dijo que una de las presuntas víctimas es una pariente, a la que supuestamente abusó durante un período de casi 10 años

El acusado enfrenta un cargo de violación y 24 cargos con alegatos de actos lascivos con una menor de 14 años o menos de 10 años. También enfrenta a acusaciones de aumento de sentencias de múltiples víctimas por conducta sexual inapropiada y cometer un delito sexual durante un robo.

El sujeto, quien enumera su ocupación como cocinero en los registros de la cárcel, conocio a una de sus víctimas, un niño de 7 años de edad en 1999, mientras trabajaba en New China Restaurant, en Santa Ana.

La familia del niño era asidua en el restaurante, y Pichardo es acusado de molestar a la víctima en un baño en repetidas ocasiones, luego de hacerse amigo de la familia, y a quien le llevaba platillos sin cobrarles.

En algún momento, la familia confió en él lo suficiente como para que tuviera la autorización de sacar al niño de la escuela, dijo Bertaga. El presunto abuso sexual se detuvo cuando el niño cumplió 14 años y su familia perdió contacto con el sujeto.

Recientemente, la presunta víctima, que ahora tiene 26 años, vio a Pichardo en un restaurante en McDonald's, lo que lo llevó a recordar los años de presunto abuso.

El ahora joven siguió a Pichardo fuera del estacionamiento, anotó su número de placa y llamó a la policía, dijo Bertagna.

Al investigar las acusaciones del hombre, los detectives se encontraron con otras supuestas víctimas, todas enumeradas como Jane Does en la denuncia penal.

El sujeto acepta por ahora haber agredido al menor.

Los detectives reabrieron un caso de molestia infantil en Costa Mesa en el 2000, y otro caso en Santa Ana en el 2012, que se cerraron cuando las autoridades carecieron de evidencia suficiente para los cargos, dijo Bertagna.

Cualquier persona que pueda tener información útil para las autoridades, se le pide que llame a la detective Jessica Guidry al teléfono: 714.245.8530. En el Condado de Orange aceptan sugerencias anónimas en Crime Stoppers, llamando al (855) TIP-OCCS.

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