El distrito escolar y el sheriff investigan el suicidio de una víctima de acoso escolar

El distrito escolar y el sheriff investigan el suicidio de una víctima de acoso escolar

Un distrito escolar de Inland Empire lanzó una investigación interna sobre el suicidio de una niña de 13 años que aparentemente fue víctima de repetidos actos de intimidación por parte de sus compañeros de clase, confirmaron las autoridades el lunes.

El Departamento del Sheriff del condado de San Bernardino ya inició una investigación.

El anuncio se produjo cuando el abogado de la familia de Rosalie Ávila anunció que presentarían una demanda financiera acusando al Distrito Escolar Unificado Yucaipa-Calimesa, que abarca los condados de Riverside y San Bernardino, por contribuir con la muerte de la niña al no responder adecuadamente al acoso.

El 28 de noviembre pasado, Rosalie se ahorcó en su habitación. Los miembros de la familia la encontraron con una nota y un diario que relataba el acoso que había sufrido. La trasladaron inmediatamente al hospital pero la niña nunca recuperó la conciencia, afirmó su madre, Charlene Ávila. La joven fue declarada muerta el 1º de diciembre.

"Ni siquiera sé cómo explicar cómo será mi vida sin ella”, expresó su padre, Freddie Ávila. "Tenía mucho que ofrecer a este mundo. Era tan maravillosa".

El abogado de la familia residente de Yucaipa explicó que el suicidio ocurrió después de una serie de burlas e insultos implacables, como “que la chica tenía dientes feos, que era fea, prostituta y que tenía enfermedades de transmisión sexual", según un comunicado.

Al parecer, los compañeros de clase también distribuyeron un video que retrataba "cómo lucía una chica fea y cómo una chica bonita, y usaron una foto de Rosalie para retratar a la chica fea".

El video se distribuyó en toda la escuela y en línea, señaló su madre.
"Los padres de Rosalie se quejaron en numerosas ocasiones sobre la intimidación y creemos que se hizo poco o nada para investigar legítimamente estas afirmaciones, lo cual llevó directamente a que Rosie se deprimiera hasta el punto de comenzar a cortarse a sí misma, en octubre", relató el abogado Brian Claypool.

"La escuela estaba al tanto y también se dio cuenta de las lesiones, e hizo muy poco o nada para intervenir y detener a los agresores".

Los funcionarios del distrito escolar se negaron a hacer comentarios. "Estamos cooperando plenamente con la oficina del Sheriff mientras lleva a cabo su investigación", expresaron los funcionarios, en un comunicado publicado este lunes. "También estamos llevando a cabo nuestra propia indagación.

Dado que estos esfuerzos están en curso, y debido a nuestro compromiso de proteger la privacidad de nuestros estudiantes y sus familias, no podemos compartir ningún detalle en este momento”, señala el comunicado.

Bajo presión, el distrito organizó una vigilia con velas en el campus, desplegó consejeros especializados en temas de duelo, publicó material sobre prevención de suicidios y recomendaciones de asesoramiento. Además, emitió tres declaraciones oficiales.

El sistema escolar “se compromete a mantener una cultura escolar positiva e inclusiva que permita a nuestros estudiantes crecer académica y socialmente", remarcaron los funcionarios en el segundo comunicado.

"Este problema requiere que todos trabajemos juntos, vigilemos los signos e intervengamos cuando detectamos problemas. Es más esencial que nunca que todos nos unamos en nuestro compromiso con la seguridad y el bienestar de nuestros niños”.

Claypool se unió a la familia el lunes para pedir una legislación que, según dijeron, haría menos probable el suicidio de los adolescentes. La norma incluiría un requisito de informes escritos sobre las acusaciones de intimidación y la notificación obligatoria a los padres, tanto del agresor como del acosado.

La familia también programo tres eventos: una vigilia comunitaria el pasado lunes a las 6 p.m. en Set Free Church en Yucaipa; una vista pública el martes de 5 a 9 p.m. a Rose Hills Memorial Park, en Whittier, y el entierro, el jueves de 11 a.m. a 2 p.m., también en Rose Hills.

Traducción: Diana Cervantes

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