'¡Despertemos, despertemos humanidad ya no hay tiempo!'

'¡Despertemos!, despertemos humanidad ya no hay tiempo'

Berta Cáceres, madre soltera con cuatro hijas, defensora del  medio ambiente y de las comunidades indígenas en Honduras, recibió el mes pasado el premio Goldman, la insignia de más alto nivel en el mundo que reconoce el trabajo de las personas que luchan por un mundo más seguro y saludable.

De nada sirvieron las constantes amenazas de muerte a su persona y a su familia, las amenazas de secuestro y linchamiento; el acoso sexual y el hostigamiento permanente a Cáceres y a los miembros del Consejo de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (Copinh), organización que ella ayudó a fundar en 1993.

En un recorrido de 22 años, Cáceres y 200 comunidades indígenas han logrado la defensa de ríos y territorios de los residentes; la expulsión de 30 industrias de madera, detenido 49  proyectos de privatización y luchado con una ola interminable de concesiones mineras otorgadas por el gobierno.

Pero lo que provocó que el mundo volteara hacia Honduras y al pueblo Lenca, el más grande grupo indígena del país y de donde ella es originaria, fue la titánica lucha contra la constructora Sinohydro, la compañía más grande de represas en el mundo, que finalmente declinó la construcción de un proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca en la parte noroeste del país.  Seguida a esta decisión, el Banco Mundial a través de la Corporación Financiera Internacional también se desligó del proyecto.

Esta proeza del pueblo Lenca encabezada por Cáceres no sólo fue una lucha desgastadora donde se han perdido por lo menos la vida de 10 miembros del Copinh, sino que esta lucha se realizó en el país que según la organización Global Witness, con sede en Londres, es el más peligroso para defender el planeta o para los defensores del medio ambiente con 111 asesinatos en los últimos años.

Es por eso que cuando Cáceres, de 44 años, recibió el premio en la ceremonia del 22 de abril en Washington, los asistentes no dejaban de aplaudir.  No obstante, como si no fuera suficiente lo que ha hecho y ha arriesgado, la activista en sus palabras de agradecimiento dijo que continuarán su lucha a pesar de las amenazas, y con una determinacion inusual, enfatizó que el miedo no la detendrá.

Sin embargo, antes de despedirse hizo un llamado para  Honduras y el resto del mundo:

“¡Despertemos, despertemos humanidad ya no hay tiempo! Nuestras conciencias serán sacudidas por el hecho de estar solo contemplando la autodestrucción basada en la depredación capitalista, racista y patriarcal”, dijo Cáceres, quien subrayó que dar la vida de múltiples formas por la defensa de los ríos, es dar la vida para el bien de la humanidad y de este planeta.

Su madre, su maestra

Pero el activismo de Cáceres no es casualidad, el trabajo que inició en 1993 con Copinh en forma oficial, era una continuidad de lo que había iniciado madre cuando se la llevaba de la mano a los siete años de edad para ayudar a mujeres en un parto, o para aliviar las heridas de mujeres que habían sido torturadas. 

Su madre, doña Berta, fue partera, enfermera y alcaldesa; y en los peores años de la convulsionada década de los 80’s en Centroamérica ayudaba a las refugiadas salvadoreñas.  Actualmente ella tiene 83 años y todavía acompaña y aconseja a su hija. El día de la ceremonia, ella estuvo presente.

“Desde pequeña ella me decía que si iniciaba algo bueno tenía que acabarlo”, indicó Cáceres en una entrevista telefónica con HOY, antes de recibir su reconocimiento.

Sin embargo, el espíritu rebelde de la mujer Lenca es otro de los factores que la ha ayudado a salir adelante y a luchar no sin antes también representar un obstáculo dentro de la misma organización Copinh, donde el aspecto machista de los hombres ha sido otro reto al que se han tenido que enfrentar las mujeres lencas.

Cáceres indicó que dentro de la organización existe el fantasma del patriarcado al que están tratando de cambiar.  Ellos realizan procesos formativos para que los hombres terminen por entender la igualdad de género y respeten y valoren a las mujeres por lo que hacen.

Aunque la activista indicó que el trabajo más importante de la organización que ella encabeza no solo es por el pueblo hondureño, sino por el planeta. Una lucha que a través de Copinh se une a una comunidad internacional ligada a la interminable trabajo contra la militarización u oposiciones contra los golpes de estado criminales, el fundamentalismo religioso o el racismo que tiene que ver con los derechos humanos individuales y colectivos en todas las dimensiones de la vida porque afirma:  ‘somos de la madre tierra y a ella todos regresaremos’, enfatizó.

Los ganadores del Premio Goldman de este año son:

BERTA CÁCERES, Honduras
En un país con una creciente desigualdad económica y violaciones a los derechos humanos, Berta Cáceres organizó al pueblo lenca de Honduras y emprendió una campaña de base que triunfó en su esfuerzo de presionar al constructor más grande de represas a nivel mundial para que éste retirara su apoyo del proyecto hidroeléctrico de Agua Zarca.

PHYLLIS OMIDO, Kenia
Después de darse cuenta que su propia leche materna le hacía daño a su bebé, y que había otros niños que sufrían de saturnismo, Phyllis Omido movilizó a la comunidad de Mombasa para clausurar la fundición que exponía a la gente a químicos peligrosos.

MYINT ZAW, Myanmar
Enfrentando una grave vigilancia gubernamental y el uso restringido de herramientas como los medios sociales o el correo electrónico, Myint Zaw lanzó un movimiento nacional que exitosamente detuvo la construcción de la represa Myitsone en el preciado Río Irawadi de Myanmar.

HOWARD WOOD, Escocia
Howard Wood encabezó una campaña que estableció la primer Área Marina Protegida en Escocia desarrollada por la comunidad, dando voz a los ciudadanos en un debate que ha sido dominado por la industria pesquera comercial.

JEAN WIENER, Haití
En un país abatido por la extrema pobreza y la inestabilidad política, Jean Wiener lideró esfuerzos comunitarios para establecer las primeras Áreas Marinas Protegidas del país, empoderando a los haitianos para que vieran el valor a largo plazo de la gestión sostenible de las pesquerías y los manglares.

MARILYN BAPTISTE, Canadá
Una ex-jefa de la Primera Nación Chilcotin, Marilyn Baptiste lideró a su comunidad en la derrota de una de las propuestas minas de oro y cobre más grandes de British Columbia, que habría destruido Fish Lake (Lago de Peces)—una fuente de identidad espiritual y de subsistencia para el pueblo de los Chilcotin.

Acerca del Premio Ambiental Goldman

El Premio Ambiental Goldman fue establecido en 1989 por los líderes cívicos y filántropos de San Francisco, Richard y Rhoda Goldman, ambos difuntos. Los ganadores son seleccionados por un jurado internacional, a partir de nominaciones confidenciales presentadas por una red mundial de organizaciones e individuos ambientales.

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