Protestan por policía que apuntó arma a adolescentes

Protestaron donde un policía sometió a una adolescente y apunto su arma hacia otros jóvenes.

Cientos de manifestantes protestaron la noche del lunes en la piscina en donde un policía blanco sometió al suelo a una adolescente de raza negra y apunto su arma hacia otros jóvenes durante el fin de semana. Quienes se manifestaron llevaban consigo pancartas con las frases, "Mi color de piel no es un crimen" y "Despidan a Eric Casebolt".

Algunos activistas comunitarios de McKinney, un suburbio de Dallas predominantemente blanco, han acusado a Casebolt, un policía de 41 años, de racismo. Otros pidieron calma hasta que se investiguen los hechos.

De acuerdo a los vecinos, una mujer que vive en la comunidad reservó la piscina para una fiesta, narró Benét Embry, un popular locutor de radio, quien atestiguó el incidente del viernes. La asociación de residentes limita a dos invitados a la zona de la alberca para cada residente. Pero en el lugar había cerca de 130 personas, en su mayoría jovencitos. En un momento, varios jóvenes comenzaron a saltar la barda para ingresar a la zona de la alberca, provocando disturbios y un par de peleas.

"Fue una fiesta de adolescentes que se salió de control", según Embry.

La policía informó que algunos de los jóvenes no viven en la zona y no contaban con autorización para estar en la piscina.

Los eventos fueron captados en video por uno de los asistentes y en él se observa a una joven en bikini gritar varias veces "¡Llamen a mi mamá!" mientras Casebolt la somete al suelo, momentos antes de desenfundar su pistola y apuntarla hacia otros jóvenes.

"¡Boca abajo!", le gritó el policía a la joven en medio de los gritos de la muchedumbre.

Aunque no estuvo de acuerdo con el vocabulario o la actitud beligerante del agente, Embry dijo que la policía hizo bien al responder.

"Es lo que se supone que deben hacer, protegernos", señaló. "No se me ocurre de que otra forma pudo haberla controlado o establecer el orden".

La joven aseguró que Casebolt le pidió que se marchara, pero la sometió luego de que "pensó que estábamos diciéndole cosas malas", dijo en una entrevista a la televisora KDFW.

"Entiendo cómo se sentía, todo el mundo lo rodeaba", señaló la joven. "Pero no creo que debía sacar su arma frente a niños de 15 años".

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