Estados Unidos

Obama da un apasionado discurso sobre razas en funeral

Miles de dolientes esperaron ansiosamente el discurso de Obama

El presidente Barack Obama pronunció un apasionado discurso el viernes sobre la historia racial de Estados Unidos en sus elogios al pastor y senador estatal que fue asesinado durante un tiroteo en una iglesia negra.

"Vaya vida la que vivió Clementa Pinckney", dijo Obama entre los aplausos y los "amén". "Vaya ejemplo que dio. Un modelo de su fe. Y perderlo a los 41 años. Asesinado en su santuario, junto con otros ocho maravillosos miembros de su congregación".

"Su iglesia era un lugar sagrado", agregó el presidente, "y no solo para negros o cristianos, sino para todo estadounidense al que le importe la expansión de la libertad... Eso significaba esa iglesia".

Miles de dolientes esperaron ansiosamente el discurso de Obama, que se dio al final de una semana de sentidas despedidas y sorprendentes acontecimientos políticos. Los asesinatos al interior de la iglesia Metodista Africana Emanuel han provocado la repentina reevaluación de los símbolos de la Guerra Civil que fueron invocados para afirmar la supremacía blanca durante la época de la segregación en el Sur.

Pinckney descendía de una larga línea de predicadores que trabajaron para expandir los derechos del voto en el sur, dijo Obama.

"En el púlpito a los 13 años, pastor a los 18, funcionario público a los 23. Puso un ejemplo digno de su posición, y con mucho más sabiduría que la edad que tenía", afirmó el mandatario.

"No sabemos si el asesino del reverendo Pinckney conocía toda esta historia. Pero sin duda percibió el significado de su acto violento. Fue un acto que se basó en un largo historial de bombas, e incendios provocados, y disparos efectuados hacia esas iglesias; no fue aleatorio, sino como un medio de control, una manera de provocar terror y opresión", señaló el presidente.

"Fue un acto que imaginó que provocaría temor, e incriminación, violencia y sospechas. Un acto que presumía profundizaría las divisiones que se remontan al pecado original de nuestra nación", dijo Obama, con la voz cada vez más elevada en la misma cadencia de los predicadores que le precedieron.

"¡Oh, pero Dios trabaja en formas misteriosas!", agregó el mandatario, y la multitud se puso de pie para ovacionarlo. "¡Dios tiene ideas distintas!"

Luego, Obama habló con franqueza sobre la fealdad de la historia racial de Estados Unidos, desde la esclavitud hasta las muchas formas en que las minorías han quedado desprovistas de los derechos igualitarios en tiempos recientes. Retirar la bandera confederada de los sitios de honor es el paso correcto hacia la justicia, recalcó.

"Al retirar la bandera, expresamos la gracia de Dios. Pero no creo que Dios quiera que nos limitemos únicamente a eso", dijo con una sonrisa, mientras la multitud reía con él.

El mandatario culminó con una canción, al entonar el primer coro de "Amazing Grace" antes de que se le unieran el coro y el organista. El primer presidente negro de Estados Unidos cantó esta melodía espiritual a menos de kilómetro y medio (una milla) de donde miles de esclavos fueron vendidos y donde Carolina del Sur firmó su pacto para salirse de la unión hace más de siglo y medio.

 

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