Estados Unidos

Destino de los registros telefónicos en EEUU, incierto

El destino de registros telefónicos de ciudadanos en manos del gobierno de Estados Unidos es incierto

El destino del lote enorme de registros telefónicos de los ciudadanos en manos del gobierno de Estados Unidos es incierto después de una advertencia del FBI, desacuerdos entre las dos cámaras del Congreso y más de 10 horas de críticas de un aspirante a la candidatura presidencial republicana.

El senador Rand Paul, el de mayor inclinación libertaria de los principales aspirantes republicanos, dominó el debate en el Senado entre la 1:18 y las 11:49 p.m. del miércoles para censurar la colección masiva que ha recopilado la Agencia de Seguridad Nacional sin previa orden judicial.

Con sus críticas, Paul puso de manifiesto las profundas divisiones en el Congreso —y entre los aspirantes presidenciales— acerca del programa cuya existencia fue revelada por el excontratista Edward Snowden, quien ahora vive en Rusia.

Paul no eludió las insinuaciones políticas. Su campaña lanzó un pedido de recaudación de fondos mientras se le veía hablando ante un Senado casi vacío. También dijo a la prensa que varios representantes republicanos conservadores estaban disponibles para entrevistas después de sentarse un rato a escucharlo en muestra de apoyo.

Es la segunda vez en dos años que Paul pronuncia un discurso maratónico en el Senado para llamar la atención sobre una causa y sobre sí mismo, mientras las cámaras de C-SPAN cubrían su discurso alimentando Twitter y otras redes sociales.

En marzo de 2013 Paul pasó 13 horas utilizando tácticas dilatorias en oposición a la candidatura de John Brennan para dirigir la CIA, para resaltar su oposición a la política estadounidense sobre el uso de drones.

El prolongado discurso del miércoles no fue una táctica dilatoria oficial debido a que el proyecto ante el Senado era sobre comercio y no sobre vigilancia. De todos modos, al no sentarse ni interrumpir su perorata, Paul impidió que los senadores hablaran sobre otros temas.

Paul se opone a la renovación de pasajes clave de la ley antiterrorista Patriot Act, que cita el gobierno para autorizar el examen masivo de quiénes llaman a quiénes por teléfono en Estados Unidos. El gobierno no recolecta el contenido de las llamadas. Esas secciones expiran el 1 de junio.

La Cámara de Representantes, controlada por mayoría republicana, votó abrumadoramente a favor de poner fin a la colección masiva de registros telefónicos pero permitiendo la vigilancia según caso por caso si cuenta con aprobación de un tribunal especial. El presidente Barack Obama apoya ese cambio, pero Paul dice que no es suficiente.

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, es uno de los republicanos que quiere mantener el programa completo, pero agregó que el Senado votará sobre el proyecto de la cámara baja y probablemente otras versiones, antes de iniciar el receso del fin de semana del Día de los Caídos en Guerras.

Junto con McConnell están los senadores y aspirantes presidenciales Marco Rubio, Lindsey Graham y Ted Cruz. Otros aspirantes han asumido posiciones entre las de McConnell y Paul.

El director del FBI, James Comey, dijo que es importante que no expire completamente la autoridad de vigilancia. Agregó que el FBI debe poder solicitar a un juez especial "una orden, caso por caso, para recabar documentos o registros particulares".

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