Activistas en San Diego se solidarizan con campesinos mexicanos

Activistas en San Diego se solidarizan con campesinos mexicanos

Un grupo de activistas en San Diego encabezó hoy una movilización para exhortar a consumidores a no comprar productos que se importan del valle de San Quintín (México), como una muestra de solidaridad con trabajadores agrícolas mexicanos que demandan mejores condiciones laborales y un pago digno.

La protesta se llevó a cabo a las afueras de una tienda de Whole Foods en el centro de la ciudad de San Diego, en la que específicamente se solicitó a clientes a no adquirir fresas y otros productos de la compañía Driscoll's, una de las importadoras de frutas producidas en el Valle de San Quintín.

 

"La petición a la comunidad es que se unan en solidaridad con los jornaleros y no compren nada que venga de allá hasta que se solucione el problema y exista un acuerdo firmado", expresó Mark Lane, uno de los organizadores de la protesta.

Desde mediados de marzo, jornaleros del Valle de San Quintín, ubicado a unos 300 kilómetros al sur de la frontera con Estados Unidos, realizaron un paro laboral para exigir respeto a sus derechos laborales y denunciar la violación de sus garantías, incluyendo algunos casos de acoso sexual contra mujeres.

 

La semana pasada el gobierno de Baja California (México) informó que se pactaron trece acuerdos con jornaleros, autoridades federales y estatales, entre los que se incluyen atender necesidades de alimentación, vivienda, condiciones de seguridad, entre otros.

 

El único punto pendiente es en relación al aumento salarial, mismo que será pactado en otra sesión programada para principios de junio.

 

Activistas en San Diego, California, señalaron que continuarán movilizándose hasta que esta última resolución sea garantizada tanto por autoridades gubernamentales como empresas productoras.

 

"Están diciendo que todo está arreglado y que ya hay paz cuando no es cierto", acusó el activista Luis Gómez del grupo Latinos Organizing for Action.

 

La acción de hoy en San Diego se une a otras realizadas en distintos puntos de Estados Unidos como la de Oxnard, California, o en Washington.

 

"(En San Diego) Somos los primeros que recibimos el producto, por aquí pasa, no vamos a detener camiones, no se trata de nada violento, simplemente pedimos el apoyo de los consumidores", agregó Gómez.

 

Con estas protestas se busca que los ciudadanos conozcan las condiciones en las que viven los trabajadores que se encargan de que esas frutas lleguen a su mesa.

 

"Como seres humanos, nosotros tenemos que tomar en cuenta la gente que está produciendo nuestra comida, es conveniente que tengamos fresas baratas pero no nos ponemos a pensar que es a costa de la gente que está produciéndolas", agregó Mark Lane.

 

Tras el conflicto desatado en San Quintín, la compañía emitió un comunicado el pasado 12 de mayo, donde reitera su apoyo a "los derechos y seguridad de aquellos trabajadores y sus familias que cultivan y cosechan nuestras moras, aunque éstos no son empleados por Driscoll's".

 

BerryMex es la empresa productora en Baja California de las importaciones que Driscoll's distribuye en los mercados de Estados Unidos, la misma que anunció en abril que aumentaría el salario de los trabajadores.

 

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