Suspensión parcial de restricciones migratorias da esperanza

Associated Press

Después de escuchar las desgarradoras historias de los refugiados que luchan por reconectarse con sus familias y el calvario de otros que esperan huir de situaciones de peligro, un juez federal dijo que intentaría emitir una decisión sobre una moción para bloquear las restricciones migratorias del gobierno del presidente Trump antes de la Navidad.

Por la tarde de la víspera de Navidad, el juez federal James Robart emitió una orden de 65 páginas que brindó asistencia a ambos grupos: Otorgó una orden que bloquea a nivel nacional las restricciones del gobierno en el proceso de reunión de familias de refugiados y suspendió parcialmente una prohibición al ingreso de refugiados de 11 naciones de mayoría musulmana.

Robart limitó la parte de la orden a refugiados que cuentan con una relación bona fide con personas o entidades en Estados Unidos, pero los refugiados que cuentan con acuerdos formales con agencias de reasentamiento u organizaciones humanitarias constituyen una relación de este tipo.

"Lo que está en juego con esta decisión es una cuestión particularmente conmovedora por las festividades navideñas - la reunión de familias", dijo Mary Fan, profesora en la facultad de leyes de la Universidad de Washington.

El presidente Trump reinició en octubre el programa de refugiados "con capacidades incrementadas de investigación". El secretario de Estado Rex Tillerson, la secretaria interina de Seguridad Nacional Elaine Duke y el director de Inteligencia Nacional, Daniel Coats, también escribieron un memo en el que se especifican las categorías bajo de los refugiados a los que se les debe prohibir el ingreso.

El nuevo decreto presidencial prohibía el ingreso de cónyuges e hijos menores de edad de refugiados que ya se habían asentado en Estados Unidos, a los que se les refiere como refugiados "de unión próxima" y suspendió el programa de refugiados para las personas de 11 países, nueve de ellos de mayoría musulmana.

Alrededor de 2.500 refugiados en Estados Unidos pueden reunirse con sus familias a través del proceso de "unión próxima", dijo Robart.

La Unión Americana de Libertades Civiles demandó al gobierno a nombre de un somalí, bajo el pseudónimo de Joseph Doe, quien ha pasado años intentando que su esposa e hijos se le unan en su nueva casa en el Estado de Washington. El caso de la ACLU se consolidó con el interpuesto por el Servicio de Familias Judías que impugnó la prohibición del gobierno a refugiados de ciertos países hasta que se pudiera revisar el proceso de filtración.

Durante una audiencia el jueves, abogados del departamento de Justicia arguyeron que la prohibición era una manera temporal y razonable para que las agencias lidiaran con los vacíos en el proceso de filtración. Se impusieron las restricciones en pro de la seguridad nacional, afirmaron.

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