‘La imagen de la inocencia’: familiares, amigos y autoridades despidieron al niño de 5 años asesinado

Ana Estévez nunca imaginó que le leería una carta a su hijo, de cinco años de edad y apodado “Piqui”, en su funeral.

La mujer se puso de pie frente a cientos de dolientes, este martes en South Pasadena, y detalló qué es lo que extrañará de su único hijo: darle besos de mariposas, leerle cuentos y la forma en que, con orgullo, le contaba a la gente que su mamá era directora de escuela. “Desde que eras un bebé, le decía a todos que tú eras como un imán”, leyó Estévez. “Familiares, amigos y extraños por igual, nunca se cansaban de ti. Nadie puede negar que eras un chico extraordinario”.

Los restos de Aramazd Andressian Jr. fueron hallados el 30 de junio pasado en una zona recreativa del condado de Santa Bárbara. El padre del niño, involucrado en una disputa de custodia con Estévez, se ha declarado inocente por el asesinato.

 

Estévez compartió que, cuando Aramazd tenía cuatro años, ganó un crayón rosado en los juegos que jugaba en Shakey’s Pizza. Esa misma noche, en su casa, le dijo que ahorraría “todos sus centavos y monedas” para comprarle una casa nueva, un anuncio que la dejó sin palabras. “Tú comprendías lo que otros niños de cinco años no podían”, expresó.

Aramazd fue visto por última vez el 21 de abril pasado, cerca de la 1 a.m., cuando salió de Disneyland junto con su padre, su tía y abuela. Al día siguiente, después de que el niño debía ser entregado a Estévez, se halló al padre, inconsciente, en un parque de South Pasadena; su BMW gris estaba empapado en gasolina.

Las autoridades creen que Andressian intentó suicidarse tomando medicamentos recetados. El hombre, que declaró a las autoridades que no sabía lo que había ocurrido con el niño, fue inicialmente detenido, pero más tarde se lo liberó por falta de pruebas.

Andressian le dijo a los detectives del sheriff que había ido con su hijo a la zona recreativa del lago Cachuma, en el condado de Santa Bárbara. Los agentes hallaron evidencia de que el adulto había estado en el área el 21 de abril, pero no avistaron al pequeño.

Las autoridades sospechan que el niño fue asesinado poco después de salir de Disneyland, antes de que su padre se dirigiera al lago.

Después de la desaparición del menor, los oficiales emplearon perros entrenados y drones para examinar Arroyo Park, donde el padre había sido encontrado. Un grupo de buzos registraron el lago Cachuma.

Finalmente, el descubrimiento de los restos del niño en al área del lago terminó con semanas de búsqueda. Art Miller, jefe de policía de South Pasadena, compartió detalles acerca de la vida de Aramazd e indicó que el superhéroe favorito del niño era Elena de Avalor, porque ayuda a la gente. También habló acerca de la inteligencia del pequeño; indicó que podía sumar y restar, y que sabía la dirección de su casa.

A Aramazd le encantaba caminar por la playa, en Bolsa Chica State Beach, para recoger conchas marinas, que Estévez guarda en un frasco en su hogar. “Tenía una gran personalidad”, prosiguió Miller. “Y era difícil no notarlo, pese a su corta edad”.

Jim McDonnell, sheriff del condado de Los Ángeles, compartió que Aramazd se convirtió en “la imagen de la inocencia” en las mentes de las autoridades durante los dos meses que duró su búsqueda. “Nuestra misión era encontrarlo y nunca perdimos la esperanza”, remarcó, y agregó que el detective principal del caso no asistió al ensayo de la boda de su hija para seguir trabajando. “El potencial que tenía Aramazd nunca se hará realidad”, agregó.

Al final del servicio, los portadores alzaron el pequeño ataúd blanco sobre sus cabezas y salieron de la iglesia con la melodía “You Are My Sunshine”. Después de colocar el féretro en un coche fúnebre negro, familiares y amigos, uno por uno, se inclinaron para besarlo. Sobre el ataúd había un pequeño oso de felpa marrón.

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Traducción: Valeria Agis

 

 

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