El nuevo laboratorio de cohetes de UC Irvine se lanzará este verano

El nuevo laboratorio de cohetes de UC Irvine se lanzará este verano

La construcción de un nuevo laboratorio en UC Irvine dedicado al diseño, la creación y las pruebas de prototipos de cohetes de 15 a 50 pies de largo, finalizará este verano. 

El nuevo espacio, financiado por una donación de $1 millón de dólares de la organización sin fines de lucro Base 11, permitirá que la universidad sea la primera de su tipo en lanzar un cohete de combustible líquido al espacio. 

En él se incluirá un centro de comando móvil, que permitirá a los estudiantes transportar cohetes a las áreas de prueba y hacer reparaciones fuera del sitio cuando sean necesarias.

El nuevo laboratorio se alojará en la planta baja de la Torre de Ingeniería de la universidad.

Los estudiantes de ingeniería mecánica y aeroespacial actualmente comparten laboratorios con otros estudiantes de ciencia para completar los proyectos finales de último año.

Ken Mease, presidente del departamento de ingeniería mecánica y aeroespacial y asesor docente del equipo del proyecto de cohetes, afirmó que el nuevo laboratorio ayudará a minimizar el desafío de encontrar instalaciones y espacio para todos los proyectos.

“Los cohetes son icónicos; son majestuosos, aventureros y poderosos”, manifestó. “Y con la donación de Base 11, también son un gran dispositivo para involucrar a los estudiantes en el aprendizaje y las carreras STEM”. 

Isaiah Navarro, un estudiante de último año de ingeniería mecánica y aeroespacial que se graduará próximamente, bromeó que desearía “poder reprobar un examen para quedarse” y utilizar así el nuevo laboratorio.

“Nuestro proyecto podría haberse construido mucho más rápido, si hubiéramos contado con ese espacio de laboratorio”, dijo Navarro, quien es el líder del proyecto para los estudiantes que construyen un Sistema Rockoon, el cual pretende servir como una forma más económica de lanzar satélites de cubo al espacio, dijo Navarro. 

Experimentar con el motor del Sistema Rockoon le servirá al equipo una vez que comience la construcción del motor de cohete de propulsión líquida, explicó Navarro, ya que ambos motores comparten muchas partes comunes.

Auzzsa Eaton, una ingeniera biomédica y alumna de estudios urbanos, está deseosa de trabajar en el motor de cohete de propulsión líquida. “Todo este tiempo hemos estado compartiendo laboratorios con otros equipos, así que será agradable trabajar y probar el proyecto en nuestra propia área”, afirmó. 

Traducción: Diana Cervantes 

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