El equipo de voleibol femenino de Cal State L.A. apoyó a su entrenador y compañeras puertorriqueñas con un partido especial

Las raíces puertorriqueñas son profundas en este equipo

El equipo de voleibol femenino de Cal State Los Ángeles perdía el partido que había dedicado a Puerto Rico, devastado por la tormenta.

Sentada en la banca, la golpeadora exterior Karla Santos no podía contener sus lágrimas mientras pensaba en su familia, en la isla: No hay electricidad y la comida se está acabando. La gasolina se está agotando. ¿Cómo puedo ayudarlos desde aquí?

Las raíces puertorriqueñas son profundas en este equipo.

El entrenador principal, Juan Figueroa, y tres de sus jugadoras son de la isla y también tienen familia en ese territorio de los Estados Unidos.

Después de que el huracán María azotara la zona el mes pasado, dejando un rastro de devastación, Figueroa y las tres jugadoras de primer año tuvieron dificultades para comunicarse con sus parientes durante días. “Estaba desesperada y lloraba porque no sabía nada de ellos”, expresó Santos, cuya familia reside en Manati, una ciudad costera.

“Fue difícil”, dijo por su parte Jeshmarie Suárez, estudiante de primer año que se especializa en biología y cuya familia vive en la capital, San Juan. “Veo los videos y las fotos, y es terrible. “Nada va a ser lo mismo”, agregó.

El huracán María tocó tierra en Puerto Rico el 20 de septiembre; derribó el sistema eléctrico de la isla y dejó a los residentes a oscuras. La desesperación brotó en los puertorriqueños cuando comenzaron a quedarse sin alimento, agua y combustible.

“Ver las noticias, el daño que causaron estos huracanes en nuestra pequeña isla, es devastador”, afirmó Figueroa. “Y no poder hablar con los familiares durante días es aún más difícil”."A medida que la crisis humanitaria avanzaba en Puerto Rico, el equipo de voleibol femenino de Cal State Los Ángeles se reunió para acompañar a su entrenador y jugadoras. “Me encanta el apoyo que me dieron mis compañeras de equipo”, expresó Santos. “Lloré todos los días. Lloré en la práctica y cada vez que me decían que todo iba a estar bien”.

 El equipo decidió dedicar su juego contra Cal State Dominguez Hills, el pasado 23 de septiembre, a Puerto Rico.

El día antes del encuentro, Figueroa y dos jugadoras pudieron comunicarse con sus seres queridos. Figueroa, quien creció en Bayamón, habló primero con su padre pero no pudo comunicarse con su mamá.

Alejandra Negrón, una golpeadora exterior que se especializa en biología y cuya familia está en Bayamón, habló con su madre y sintió alivio. Aunque pasó cinco minutos hablando con su mamá, la señal no era buena. “Me contó que había largas colas para obtener gasolina”, relató la joven. “En el mercado dejaban entrar a grupos de cinco personas por vez. Todos los árboles fueron derribados y hacía mucho calor”.

Suárez se enteró de que su familia estaba bien cuando también logró comunicarse con su madre, el viernes.

Por su parte, Santos entabló contacto con sus parientes el sábado y supo que su casa había sido destruida por la inundación. “Lloraban”, dijo. “Fue difícil para mí. Era la casa donde había vivido toda mi vida. Pero mi familia estaba bien y eso era lo importante”. 

Incluso con todo lo que su familia estaba pasando, le dijeron que se concentrara en su partido, el que jugaría en pocas horas. “Mi mamá sabía que teníamos un encuentro importante. Me dijo que teníamos que echarle todas las ganas, que sus corazones estaban conmigo y que debía pensar con optimismo”.

A medida que comenzó el juego, las cosas no lucían bien. El equipo, que llevaba cintas con los colores de Puerto Rico, había perdido dos de los cinco sets. No lograban marcar puntos y cometían errores. “Estaba distraída al principio”, reconoció Suárez.

En la banca, mientras rotaban, las chicas seguían pensando en sus seres queridos en la isla. “Mi familia, mis amigos, la comida, el agua; no tienen nada. Pensaba en tantas cosas malas”, aseguró Santos.

En el medio tiempo, Figueroa, intentó motivar al grupo. “En el vestuario hablamos sobre lo mucho que trabajamos, lo dura que había sido la semana y lo mucho que queríamos ganar el partido para dedicarlos a nuestras familias”, comentó el entrenador.

Al inicio del segundo tiempo, fue Santos quien encendió el regreso con una de las mejores actuaciones en la historia de la universidad. La joven registró una temporada alta de 30 puntos y 26 digs, de acuerdo con Cal State Los Ángeles.

El equipo ganaría finalmente tres sets seguidos y el partido contra Dominguez Hills. La victoria hizo que el grupo permanezca invicto en la Asociación Atlética Universitaria de California(CCAA, por sus siglas en inglés). El desempeño de Santos le valió el premio Estudiante-Atleta de la Semana de la CCAA, informó la universidad.

“La victoria significó mucho para nosotras”, destacó Negrón. “Estábamos honrando a Puerto Rico”.

“Nunca nos dimos por vencidas, seguimos intentando”, destacó Santos. “Confiaba en que íbamos a ganar”.

“Teníamos que hacer esto por Puerto Rico”, agregó Suárez, quien juega en la posición de líbero. “Volvimos y jugamos como campeonas”.

Para Figueroa, el partido fue como ningún otro. “Veía a todo el equipo llorando”, dijo. “Esto demostró cuán resistentes han sido las jugadoras”.


Traducción: Diana Cervantes

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