Falcao y Rodríguez lideran a Colombia en inicio de la Copa Mundial de Rusia 2018

Hace cuatro años, mientras Colombia se preparaba para su primera Copa Mundial en 16 años, Radamel Falcao estaba teniendo problemas para recuperarse.

Debido a un ligamento cruzado anterior (ACL) en su rodilla, estuvo casi seis meses sin jugar, pero Falcao esperó hasta la semana previa al torneo para admitir que no podría jugar. Su tristeza se convirtió prontamente en envidia mientras que veía a compañero de 22 años llamado James Rodriguez liderar a la escuadra colombiana invicta los cuartos de final.

Este verano, ambos, Rodriguez y Colombia podrían ser aún mejor gracias a Falcao, el más anotador en la historia de la selección, quien finalmente debutará en una Copa del Mundo a sus 32 años.

“La historia es diferente ahora”, le dijo a los reporteros antes de viajar a Rusia.  “Estoy aprovechando cada momento con mis compañeros, alistándonos para esta Copa Mundial de la que estamos muy emocionados”.

Brasil fue la fiesta revelación de Rodríguez. Él terminó como el máximo anotador del torneo con seis goles en cinco partidos, entonces ya no será sorpresa este verano.  Tampoco lo será Falcao, quien fue uno de los nominados como Balón de Oro en 2017 –premio que se le entrega al mejor jugador del mundo- y quien ha anotado 51 goles en todas las competencias en las últimas dos temporadas para el Mónaco de Francia en la Ligue 1.

Juntos han escrito un nuevo capítulo en la historia del futbol colombiano, una que les gustaría concluya con un final feliz en Rusia.

El país disfrutó de una era dorada del futbol en los 90s, cuando su selección calificó a tres mundiales consecutivos, alcanzando los cuartos de final en cinco Copa Américas y logró el cuarto puesto en el ranking de la FIFA –un dominio ayudado en parte por la generosidad de los carteles de la droga amantes del futbol en Colombia.

Pero los carteles también tuvieron peso en su equipo y probó ser un problema cuando Colombia tropezó en el Mundial de 1994, saliendo en la fase de grupo después de que Andrés Escobar anotara en su propia portería y marcara la diferencia en una derrota contra Estados Unidos.

Poco después de que Escobar regresó a Colombia, fue emboscado en un estacionamiento de un bar en Medellín por tres individuos que le dispararon en seis ocasiones –con uno de ellos mofándose del jugador y gritándole “gooool” mientras que Escobar se retorcía en el pavimento. Los asesinos estuvieron bajo las órdenes de un traficante de drogas que había invertido de manera fuertemente en el futbol de Colombia. El traficante estaba avergonzado de ver al equipo perder en la Copa del Mundo.

El asesinato de Escobar marcó un punto de cambio en Colombia.  Más de 120,000 personas dolidas por lo sucedido atendieron su funeral, una estatua fue dedicada a él en su ciudad natal de Medellín y su familia fundó  un programa de futbol en su memoria, para jóvenes de bajos recursos.

Lo más importante es que la tragedia marcó el principio del fin de una relación entre los carteles y el futbol colombiano y la enorme presión que venía con la conexión. Lideró, eso sí, una transición larga y difícil.

Colombia no asistió a tres mundiales seguidos, además no pudo avanzar en la fase de grupos de la Copa América en 2007 – la primera vez que sucedía en casi dos décadas- y cayó tan profundo como el puesto 49 en el escalafón de la FIFA antes de que la nueva generación liderada por Falcao, el defensa Cristian Zapata, el mediocampista Carlos Sánchez y el portero David Ospina empezaran a devolver al país a su sitio.

Ese mix empezó a cuajar en 2012 cuando un extaxista llamado José Pékerman fuera contratado como entrenador.  El argentino de 68 años llega a Rusia este verano como el segundo entrenador de más largo servicio que cualquier otra selección sudamericana.

“Sin duda alguna la llegada de Pékerman cambió las cosas”, dijo Falcao al Agence France-Presse.  “Él trató de darnos la confianza necesaria de salir con libertad y jugar el tipo de futbol que estamos acostumbrados”.

Él posiblemente tenga a Colombia al tope en el momento correcto.  El equipo llega a su primer partido en Rusia de manera invicta contra equipos que están en el Mundial este año, incluyendo un triunfo sobre Francia, uno de los favoritos de este torneo.

Para que Colombia tenga éxito, Pékerman necesitará tener a Rodríguez y Falcao en la misma página por todo lo que ellos comparten, lo que aparenta ser una falta de química. Son dos de los mejores anotadores en Sudamérica, pero con Colombia solo anotaron 21 veces en 18 partidos de eliminatorias para ocupar la cuarta posición en el torneo, casi llegando de panzazo a Rusia por un punto de ventaja.

Brasil, que ganó el evento de Conmebol, tuvo casi el doble de goles y Colombia tuvo que depender de Ospina para mantener su malla sin goles en contra en sus últimos dos partidos de preparación en los que igualaron sin goles.

Para avanzar en Rusia, Colombia tendrá que convertirse en el equipo que fue hace cuatro años cuando anotó 12 goles en cinco partidos en Brasil. Pékerman, quien llevó a Argentina a los cuartos de final en el Mundial del 2006, dijo no estar preocupado.

“Mi equipo”, dijo, “tiene el carácter de lado mundialista”.

Grupo H

Colombia vs. Japón
19 de junio, 5 a.m., Telemundo

Polonia vs. Senegal
19 de junio, 8 a.m., Telemundo

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