Dodgers enfrentará a un duro equipo de Brewers en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional

La celebración de los Dodgers en el SunTrust Park de Atlanta, el lunes, fue más por lo que lograron ejecutar que el marcar una casilla en una lista.  Ellos esperaban avanzar a la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, que los pone a cuatro victorias de llegar a otra Serie Mundial, después del decepcionante final del año pasado. El camino esta temporada fue más duro que lo anticipado, pero algo menos hubiera sido un chasco colosal.

La fiesta de los Brewers de Milwaukee que tuvieron en el Coors Field de Denver un día anterior tuvo un sabor diferente.  No tenían proyectado alcanzar la Serie de Campeonato.  Ellos juegan en el mercado más pequeño del béisbol, una idea aparte bajo la sombra de Chicago, y tiene una de las nóminas más estrechas de las Mayores.  Fue su primera victoria en una serie de playoffs desde 2011, la última vez que estuvieron en la postemporada. Fueron a la Serie de Campeonato ese año y perdieron.  No han ganado una Serie Mundial o han estado en una desde 1982. Este es territorio desconocido.

Pero los clubes tendrán por lo menos una cosa en común cuando lleguen al Miller Park de Milwaukee para el Juego 1 del viernes: Ambos jugarán de la mejor manera.  Los Dodgers han ganado siete de sus últimos ocho juegos, superando a oponentes 47-15 durante ese tramo.  Los Brewers han estado mejor, ganando 11 juegos seguidos y se pasearon en la Serie Divisional de la LN al opacar a los Rockies de Colorado 13-2 en una barrida de tres partidos.

“Va a ser grandioso”, dijo el shortstop de los Dodgers, Manny Machado. “Ambos clubes trabajaron duro para llegar a esta situación. Ambos son buenos clubes que se disputarán el campeonato y saldremos a jugar béisbol, ser nosotros mismos, seguiremos haciendo lo que hemos estado haciendo todo el año y esperamos salir como ganadores”.

El presunto JMV de la Liga Nacional, Christian Yelich, es la atracción de la profunda alineación de los Brewers que representa un poco de todo.  Son tradicionales en ese aspecto.

Pero el lanzamiento es otra cosa. Los Brewers despliegan a sus lanzadores como lo hacen los clubes más analíticos; prefieren no dejar que sus lanzadores enfrenten una alineación tres veces, independientemente de la cuenta de pitcheo, y no tienen miedo de darles una carga más pesada a su bullpen. Pero los Brewers han catapultado sus revoluciones a otro nivel.

El mánager Craig Counsell prefirió no señalar a sus pitchers como “titulares” o “relevistas”.  Prefiere que les llamen “exploradores”. En el Juego 1, abandonó a su inicialista tradicional completamente, optando por empezar con Brandon Woodruff, un relevista.  Woodruff lanzó tres innings limpios.  Los titulares tradicionales Jhoulys Chacin y Wade Miley empezaron los últimos dos juegos, pero registraron solo 7 2/3 innings combinados.

La estrategia es efectiva porque el bullpen de Milwaukee – que es encabezado por Jeremy Jeffress, Josh Hader y Corey Kneble – es uno de los mejores en el béisbol, y el calendario de postemporada, la cual permite más días de descanso, permite que esto sea más viable. Jeffress, Hader y Kneble aparecieron en los tres triunfos de la Serie Divisional sobre los Rockies. Permitieron dos carreras y seis golpes, además de 12 ponchados en 8 2/3 innings – y llegarán descansados para el viernes después de descansar por cuatro días.

Mientras tanto, los Dodgers, que se dieron cuenta que su fuerza está en otro lado, están contrarrestando la corriente deportiva.

Hyun-Jin Ryu lanzó siete innings sin que le anoten el Juego 1 contra los Bravos de Atlanta. Clayton Kershaw lanzó para ocho entradas en el Juego 2. A Walker Buehler se le dio la suficiente correa para lanzar a pesar de que en el segundo inning le anotaron cinco carreras en el Juego 3 antes de completar cinco entradas y Rich Hill fue extraído en el quinto del Juego 4 después de permitir cinco caminadas.  Un año después de pasear a Kenley Jansen y un bullpen profundo en el Juego 7 de la Serie Mundial, el éxito de los Dodgers es dependiente de su rotación inicial.

“Hyun-Jin [estuvo] espectacular”, dijo Kershaw. “Y Walker, después de que sobrepasó su mal momento en ese inning, terminó por hacer bien las cosas. Entonces pienso que fue grande para él para lo que viene y Richie nos mantuvo en el juego… sí, tenemos algo de profundidad ahí, la cual es muy grande”.

Kershaw tendrá la primera oportunidad este viernes. Él se enteró de su asignación por medio de un reportero durante la celebración de Dodgers después del juego del lunes.  No fue la elección obvia, no después de que sus jefes decidieran empezar Ryu sobre él en el Juego 1 de la Serie Divisional. Fue la primera vez que Kershaw no empezó en un Juego 1 por los Dodgers cuando ha estado disponible desde 2009. Ese orden se ha sido restaurado.

Será la primera visita de los Dodgers al Miller Park desde que abrieron la segunda parte del inmueble. Los Dodgers eran un producto sin terminar en ese entonces. Machado acababa de arribar de los Orioles de Baltimore e hizo su debut en la apertura de la serie. Brian Dozier estaba con los Twins de Minnesota. Ryan Madson con los Nationals de Washington y los Pirates de Pittsburgh eran los empleadores de David Freese.

Tres de los cuatro jugaron un rol significante en el juego que aseguró la serie el lunes. Freese pegó un hit para adelantar el marcador, con dos carreras en un sencillo. Madson escapó de tener las bases llenas, con un out encima. Machado reventó con un jonrón de tres carreras.  Era otra demostración de la profunda expectativa que tienen los Dodgers.  Esas expectativas son altas y ellas incluyen dos celebraciones más.

“Tuvimos un buen equipo el año pasado”, dijo el tercera base Justin Turner. “Tenemos un muy buen equipo este año. La única diferencia es que estamos tratando de ganar un partido más”.

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