Trabajadores de UC tienen problemas para alimentar a sus familias, según estudio

Trabajadores de UC tienen problemas para alimentar a sus familias, según estudio

Siete de cada diez trabajadores de la Universidad de California, en las áreas de servicios administrativos y de mantenimiento, tienen dificultades para poner comida en la mesa, según reveló un nuevo estudio de Occidental College.

El informe, publicado este lunes, halló que el 45% de los 2,890 empleados encuestados en todo el sistema de UC, pasó hambre en un momento dado. Un 25% adicional se vio obligado a reducir la calidad de su dieta.

Los problemas persistieron a pesar de que la mayoría de los encuestados eran empleados a tiempo completo, con títulos universitarios e ingresos promedio de $22 por hora.

Peter Dreier, profesor de política en Occidental, quien realizó el estudio junto con dos colegas y la organización International Brotherhood of Teamsters Local 2010, señaló que los resultados fueron sorprendentes. “Se trata de un problema de todo el sistema; esto existe en todos los campus”, afirmó Dreier. “No es un puñado de personas con mala suerte. Ellos necesitan un salario digno para poder alimentar a sus familias”.

Dianne Klein, vocera de UC, afirmó que no podía comentar acerca del estudio porque aún no lo había visto y no podía evaluar su metodología. Añadió que la UC está actualmente revisando contratos con los miembros de Teamsters y que “el tema de los salarios más altos se debe discutir en la mesa de negociación”.

El problema alimentario entre los trabajadores de UC es aún mayor que el hallado por otro estudio entre los estudiantes, en junio pasado. Tal encuesta, realizada a 9,000 alumnos, arrojó que el 42% de ellos no tenía una fuente consistente de alimentos de alta calidad y nutricionales.

La presidenta de UC, Janet Napolitano, en conjunción con el lanzamiento del sondeo a los estudiantes, anunció una iniciativa de $3.3 millones de dólares para expandir la lucha contra la desnutrición en la universidad. Cada campus recibiría $151,000 -además de los $75,000 entregados el año pasado- para construir el plan que, según las autoridades, sería el más completo y sistemático para abordar el problema.

Entre los proyectos del campus se prevé ampliar las despensas de alimentos, los fondos de emergencia, dar clases de cocina económica y ampliar las donaciones para planes de comidas de los alumnos.

Dreier afirmó que los altos costos de vivienda en California dificultan la posibilidad de los trabajadores de alimentarse, a sí mismos y a sus familias, de manera adecuada. Un estudio de 2013 de California Budget Project descubrió que una familia monoparental con dos hijos necesitaba $74,000 al año, o casi un salario de $36 por hora, para llegar justo a fin de mes. Un hogar con dos padres y dos niños precisaba cerca de $61,000, mientras que un sólo adulto necesitaba alrededor de $33,000.

Joseph Meyer, auxiliar administrativo en UC Berkeley, de 31 años de edad, gana casi $20 por hora pero sostiene que no toma el desayuno -y a veces salta otras comidas- para tener suficiente dinero para comprar sus medicamentos para el asma. Su renta mensual, de $1,150, come más de la mitad de su salario neto mensual, de $2,100. Cuando el dinero está a punto de agotarse, afirmó, se convierte en la “semana de la sopa instantánea”.

Catherine Cobb ganó poco menos de $25,000 anuales como coordinadora de vivienda y asistente administrativa de salud de UC Irvine entre 2001 y 2014. La suma no era suficiente para alimentarla a ella y su hijo, y se veía obligada a tomar furtivamente comida de los eventos universitarios. Un amigo se dio cuenta de sus padecimientos, y comenzó a comprar su almuerzo. “No quería hablar de ello porque me daba vergüenza”, afirmó Cobb. “¿Quién quiere decirle a la gente que no le alcanza el dinero?”.

El estudio realizado por el Instituto de Políticas Urbanas y Ambientales de Occidental College también descubrió:

-- Que cerca de nueve de cada diez hogares monoparentales reportaron sufrir inseguridad alimentaria.

-- Que los niveles de la inseguridad alimentaria fueron mayores entre las mujeres (71.3%) que entre los hombres (65.8%).

-- Que cerca de ocho de cada diez afroamericanos y latinos, y seis de cada diez blancos y asiáticos, presentaban inseguridad alimentaria.

-- Cerca del 70% de los encuestados tenía dificultades para concentrarse en el trabajo a raíz del hambre.

-- Cerca del 80% tuvo que elegir entre comprar comida o pagar el alquiler o los servicios públicos.

Si desea leer la nota en inglés, haga clic aquí.

Traducción: Valeria Agis

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