Pese al temor por la retórica antiinmigratoria, los extranjeros compraron una cantidad récord de viviendas en los EE.UU.

Los compradores extranjeros adquirieron una cifra récord de propiedades residenciales en los Estados Unidos en el último año, a pesar de un dólar en aumento y de la incertidumbre política, reveló una encuesta publicada este martes.

La National Association of Realtors señaló que los extranjeros compraron 284,455 viviendas en los 12 meses que finalizaron el pasado 31 de marzo, cerca de un tercio más que en el año anterior. El volumen del dólar subió casi un 50%, a $153,000 millones, también un récord para la encuesta, realizada por primera vez en 2009.

Los ciudadanos chinos fueron los mayores compradores, por un total de $31,700 millones de dólares en propiedades -en comparación con los $27,300 millones del año anterior-. La cifra marca el máximo de la historia, señalaron los agentes inmobiliarios.

Sin embargo, el mayor aumento se debió a un incremento de compradores canadienses, cuyo mercado se ha disparado en los últimos tiempos debido a la inversión china en su país. Los canadienses compraron $19,000 millones en propiedades, comparados con los $8,900 millones del año anterior -que finalizó en marzo de 2016-, estimó la asociación en su reporte anual de inversión internacional.

Lawrence Yun, economista principal de la organización, afirmó que los altos precios de las viviendas en Canadá, especialmente en las grandes ciudades como Toronto y Vancouver, son responsables de esta tendencia. Los gobiernos provinciales que supervisan esas dos urbes han incluso instituido impuestos adicionales sobre la propiedad para los compradores extranjeros, ante las quejas de que los inversionistas chinos impulsaron que el mercado esté fuera de control.

La agente de bienes raíces Elli Davis, de Toronto, explicó que muchas personas venden sus propiedades en Canadá y emplean el dinero para comprar viviendas más pequeñas allí mismo, y segundas propiedades para vacaciones en los EE.UU., usualmente en Florida. “Los canadienses amamos el clima de los EE.UU.”, afirmó. “Y tenemos más dinero por el auge de nuestro mercado inmobiliario local; esa es la respuesta”.

Los drásticos incrementos se perciben pese a un dólar estadounidense más alto, que ha vuelto más costosas las propiedades para muchos extranjeros. Además, el período de la encuesta incluyó la campaña presidencial estadounidense y el inicio del gobierno de Trump, quien hizo pública su retórica divisiva contra los inmigrantes y pidió la restricción de la inmigración -con y sin autorización-.

“La incertidumbre política y económica, tanto aquí como en el extranjero, no disuadió a los ciudadanos de otros países de incrementar exponencialmente sus compras de propiedades en los EE.UU. durante el año pasado”, destacó Yun. “Los extranjeros actuaron cada vez más conforme su creencia de que este país es un sitio seguro para vivir, trabajar e invertir”.

Yun expuso que los compradores podrían haberse motivado con el aumento del dólar, deseosos de ingresar en el mercado estadounidense antes de que sus propias monedas siguieran perdiendo poder de compra.

Sin embargo, pese a ese gran crecimiento, los compradores extranjeros sólo representaron el 5% de todas las ventas de viviendas usadas durante ese período de 12 meses, un 1% más que lo registrado en la encuesta anterior.

California registró el 12% de las viviendas compradas por extranjeros por volumen de dólares, empatando con Texas y quedando en segundo puesto sólo por debajo de Florida, que representó el 22% y cuyos compradores extranjeros provinieron mayormente de Latinoamérica y Europa. Los compradores extranjeros en California adquirieron $35,000 millones en propiedades, un aumento en comparación con los $27,000 millones del año anterior.

La National Association of Realtors no pudo proporcionar datos acerca del número de ventas extranjeras en el estado. Sin embargo, el incremento en el valor del dólar excede por mucho las alzas en el precio medio de la vivienda, lo cual podría indicar que hubo más ventas también.

Las personas oriundas de Asia y Oceanía representaron el 71% de los compradores extranjeros en California, en comparación con el 51% del año anterior, revela el reporte de la organización.

Los resultados de la encuesta se oponen a las observaciones de los agentes inmobiliarios del sur de California, quienes manifestaron haber notado una baja en compradores chinos. Algunos agentes precisaron que las casas de lujo del Valle de San Gabriel, orientadas a compradores chinos, demoran más en venderse ahora que Pekín ha reforzado los controles sobre el capital que puede sacarse del país para inversiones extranjeras. “No es sencillo mover fondos desde China”, afirmó Helen Chen Marston, una agente de bienes raíces del Valle de San Gabriel. “El mercado de lujo se detuvo”.

Para la especialista, hay muchos más compradores chinos interesados en propiedades de menos de $1 millón de dólares, pero incluso ese mercado se mueve más lento que en el pasado. “Enfrenta los mismos problemas de controles estrictos”, señaló.

Sin embargo, William Yu, economista del UCLA Anderson Forecast, no se sorprendió particularmente acerca del aumento de compradores asiáticos en el estado. La medida más restrictiva para impedir la salida de fondos de China se originó a fines de 2016, lo cual significa que una buena parte de la encuesta cubrió una época con regulaciones menos estrictas, estimó el experto. A medida que los precios de las viviendas aumentaron en California, y las restricciones de capitales se incrementaron, los compradores de China podrían estar ampliando su interés en pos de propiedades más baratas.

“California es grande, Los Ángeles es grande”, dijo Yu, quien estudia el efecto de la economía china en los EE.UU. “Probablemente veremos más y más compras chinas en toda la región que en el pasado”.

Aun así, otros se sorprendieron con el informe. Leslie Appleton-Young, economista jefe de la California Association of Realtors, expresó que además del menor número de compradores chinos, algunos agentes en el área de Palm Springs reportaron que sus clientes canadienses querían vender sus propiedades después de las elecciones, a raíz de la incertidumbre sobre las políticas inmigratorias de los EE.UU. “Esperaba ver los mismos números o levemente menores”, expuso Appleton-Young.

En un comunicado, Yun reconoció que los agentes han visto este año menos interés de compradores chinos en ciertos mercados, y que la inversión extranjera en general podría estancarse. “Las regulaciones gubernamentales extranjeras más estrictas y la incertidumbre actual sobre la política inmigratoria estadounidense, además de la política comercial internacional, podrían muy bien conducir a una desaceleración de la inversión extranjera”, adelantó.

Cerca de 6,000 agentes inmobiliarios respondieron la encuesta, que según la asociación posee un margen de error de más/menos 1 punto porcentual. El número de casas vendidas y el volumen de dólares se extrapolan a partir de dichas respuestas.

El sondeo define a los compradores extranjeros como ciudadanos no estadounidenses con residencias permanentes fuera de este país, así como a los no ciudadanos que han vivido aquí más de seis meses con visas temporales, o inmigrantes que residen en los EE.UU. hace menos de dos años.

La mayoría de las propiedades compradas, el 64%, fueron viviendas unifamiliares, seguidas de condominios, casas urbanas, otras propiedades diversas y otras tierras residenciales.

El precio medio de las casas compradas por extranjeros fue de $302,290, en comparación con los $235,792 para todas las ventas de viviendas. La diferencia es, en parte, porque los compradores extranjeros tienden a invertir en áreas metropolitanas grandes y más caras.

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Traducción: Valeria Agis

 

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