Termina el año y el Congreso no ofreció solución a los ‘Dreamers’

La promesa de llegar a un acuerdo de fin de año para proteger de la deportación a los jóvenes inmigrantes conocidos como Dreamers se derrumbó el miércoles cuando los republicanos en el Congreso (recién salidos de su plan de impuestos) se prepararon para dar salida a casi todos los temas pendientes después del año nuevo.

Los líderes del Congreso aún esperan que antes de las vacaciones de esta semana, puedan aprobar un paquete de alivio de desastres de $ 81 mil millones, con fondos de recuperación para incendios forestales en California y estados de la Costa del Golfo, golpeados durante la devastadora temporada de huracanes. Pero el paso incluso de esa medida relativamente popular, permaneció en duda ya que los legisladores más conservadores se opusieron al elevado costo del programa.

Los líderes del Congreso esperaban extender el Programa de Seguro de Salud para Niños, conocido como CHIP, que proporciona seguro a unos 9 millones de niños en todo el país, y aprobar medidas para estabilizar la Ley de Atención Asequible.

Sin embargo, hacia el final del día parecían haber renunciado a todo y dedicarse sólo a evitar un cierre del gobierno el viernes, extendiendo hasta mediados de enero la fecha límite para aprobar el presupuesto.

El senador Richard J., de Durbin, Illinois, el demócrata de segundo rango en la cámara, hizo una declaración simple: "De verdad lo siento".

"Tenemos un largo camino por recorrer", dijo Durbin, quien dirigió los esfuerzos para aprobar una legislación conocida como el Dream Act en el Senado. "Lamento que lo que pensamos que sería una realidad, no fue así, y en este punto, parece poco probable”.

Casi 800,000 inmigrantes que fueron protegidos bajo la orden de Acción Diferida para Arribos en la Niñez del presidente Obama, están en riesgo de deportación ahora que el presidente Trump anunció que el programa concluirá en marzo.

Más de 1,000 defensores de los inmigrantes arribaron a Washington esta semana pidiendo a los legisladores que negocien una solución legislativa antes de irse para las vacaciones de Navidad, una fecha límite para la acción que los líderes demócratas habían insistido a principios de este año.

Durbin y otros continuan esperando que el Congreso pueda actuar en una versión del Dream Act en enero. Al menos un republicano que ha estado involucrado en las negociaciones sobre el tema, el senador Jeff Flake de Arizona, predijo que todavía hay posibilidades de llegar a un acuerdo.

"La iniciativa de ley #DACA estará en el Senado en enero", escribió en Twitter.

El líder de la mayoría en el Senado, Mitch McConnell, prometió el miércoles que presentará un proyecto de ley al Senado para una votación que incluye una solución al tema DACA y medidas de seguridad fronteriza, siempre y cuando los negociadores pueden "desarrollar un compromiso que sea ampliamente respaldado por ambos partidos políticos".

Los defensores de los Dreamer dijeron que seguirían insistiendo.  "Nunca hemos estado tan cerca de la protección como lo estamos ahora", dijo Greisa Martínez Rosas, de 29 años, directora de políticas de United We Dream, una organización de defensa de los inmigrantes. "Ya sea en el día de hoy o en enero, los jóvenes inmigrantes continuarán luchando. Se trata de nuestras vidas".

Pero las negociaciones para llegar a un acuerdo se deterioraron en los últimos días, de acuerdo con los funcionarios involucrados en las conversaciones.

En una reunión con senadores clave, el jefe de Gabinete de la Casa Blanca John F. Kelly describió una lista de cambios en la ley de inmigración que Trump quería a cambio de respaldar a un reemplazo de DACA. Incluía límites estrictos a los recién llegados e iba más allá de las medidas de seguridad fronterizas que ambas partes ya habían aceptado.

Los republicanos conservadores que respaldan los recortes en la inmigración indocumentada, incluido el senador Tom Cotton (R-Ark.), se unieron a las conversaciones a medida que las dos partes se separaban cada vez más. El grupo se reunió nuevamente el miércoles.

Los defensores de los Dreamers han presionado a los demócratas para que insistan en un proyecto de ley para resolver la situación de los jóvenes.

Incluso los demócratas, aunque son el partido minoritario en ambas cámaras, tienen influencia porque muchos republicanos conservadores en la Cámara se niegan a votar en favor de los gastos, lo que significa que los líderes republicanos deben respaldarse en los demócratas para aprobarlos.

En el Senado, los proyectos de ley requieren 60 votos, por lo que el Partido Republicano necesita la cooperación de al menos ocho demócratas. Pero aunque algunos demócratas dijeron que se negarían a votar cualquier gasto que no resolviera el problema DACA, muchos moderados, especialmente en el Senado dejaron en claro que no estaban dispuestos a cerrar el gobierno, diciendo que aún podrían resolver el problema el mes próximo.

La líder de la minoría de la Casa de Representantes, Nancy Pelosi (D-San Francisco), que ha sido presionada por los Dreamers para que actúe, culpó a los republicanos por gastar tanto tiempo y esfuerzo en su plan de impuestos que en otros asuntos de gran importancia para elpaís.

"Es vergonzoso que no lo hicimos, porque han estado demasiado ocupados saqueando la clase media, robando el futuro de los niños y recompensando a los ricos", dijo Pelosi.

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