Se les ordenó no evacuar. Ahora muchas familias en Houston se encuentran atrapadas en sus hogares

Se les ordenó no evacuar. Ahora muchas familias en Houston se encuentran atrapadas en sus hogares

Cientos de residentes de Houston se vieron atrapados en sus hogares cuando las lluvias de la tormenta tropical Harvey elevaron el nivel del agua alrededor de ellos.

"No tenemos electricidad, ni agua. Estamos inundados. Necesitamos ayuda", dijo Dana Godfrey, de 46 años, quien se encontraba  varada junto a su hijo de 24 años, en un complejo de apartamentos en el barrio de Lake Houston. -Nunca nos dijeron que evacuáramos. Aquí nunca se había inundado.

Godfrey dijo que estaba aterrorizada por los informes de que los ladrones estaban robando casas en áreas inundadas. Sus llamadas a los servicios de emergencia no habían tenido respuesta hasta el lunes por la noche.

Por toda la ciudad, los residentes estuvieron marcando a la línea de emergencia 911, pero sus llamados no fueron respondidos, o cuando lograban que alguien atendiera, les decían que el personal de emergencia no podría ser despachado de inmediato.

"Intenté la Guardia Nacional, la línea emergencia del 911, la Cruz Roja y todo el mundo simplemente siguió dándome otro número, diciendo, 'llame a este número, llame a ese número'", dijo Carla Porter-Joseph, quien se encontraba atrapada con su hijo de 5 años en un segundo piso.

Davis entró en pánico al observar cómo el agua empezaba a cubrir el primer piso. "El nivel inferior ya estaba bajo el agua", dijo su suegra.

El lunes, el alcalde de Houston, Sylvester Turner, defendió su decisión de no ordenar evacuaciones de la ciudad, que se sabe que es vulnerable a las inundaciones, antes de caer con lluvias torrenciales del huracán Harvey.

"No se puede poner a 6,5 ​​millones de personas en albergues", dijo Turner en una conferencia de prensa. "Si usted piensa que la situación ahora es mala, si usted da una orden para evacuar, usted estará creando una pesadilla".

Pero muchos residentes atrapados en la ciudad dijeron que sentían que estaban viviendo una pesadilla. Para el lunes por la tarde, los primeros equipos de emergencia recibieron más de 6.000 llamadas para rescates.

Ava Williams estaba desesperada por obtener ayuda para familiares que estaban enfrentando el aumento de las inundaciones en Pine Trails en Houston, entre ellos sus tres nietos y bisnietos de entre 10 meses y 12 años de edad.

Williams dijo que llamó al departamento del sheriff y le dijeron que llamara a la Guardia Nacional. La Guardia Nacional le dijo que llamara al sheriff. Ella intentó comunicarse con el cuerpo de bomberos y la Guardia Costera.

"Estoy tratando a todos, tratando de conseguir algo de ayuda para ellos", dijo Williams, con la desesperación palpable en su voz.

En el barrio de Cypress Forest Estates, en el norte del condado de Harris, la gente pidió ayuda desde el interior de sus casas mientras el agua de un arroyo cercano se elevaba hasta el alero, informó Associated Press.

El sheriff Robert Chody, del condado de Williamson, escribió en Twitter que los daños  que sus ayudantes estaban viendo mientras hacían labores de rescate en Houston eran "indescriptibles”.

Muchos residentes recurrieron a las redes sociales con llamados desesperados de ayuda, mientras que el Departamento de Policía de Houston llamó a civiles que tuvieran lanchas para ayudar en las labores de rescate.

Así es como Davis, la nuera de Porter-Joseph finalmente consiguió ayuda. Su suegra publicó una súplica urgente en medios sociales.

"Auxilio. Auxilio. Auxilio", se leía en el correo, y ella proporcionó la dirección. "Cualquiera que tenga una lancha, POR FAVOR AYUDEME. EL AGUA ESTA SUBIENDO RÁPIDAMENTE. ESTAS PERSONAS ESTAN EN EL LAGO”.

La ayuda finalmente llegó a las 2.30 p.m. el lunes. Voluntarios se presentaron en el edificio de apartamentos en una lancha privada y llevaron a Davis y a su hijo a un puente cercano.

Algunos residentes llamaron a las estaciones de televisión, con la esperanza de que esto ayudaría a un rescate más rápido.

Penny y Erik Sather atendieron las órdenes de no evacuar su casa en un barrio sureste de Houston, en una subdivisión junto a un arroyo.

"Casi nos dimos cuenta de que estábamos atrapados a partir del sábado por la noche", dijo Penny Sather. "Lo peor de la lluvia fue el sábado por la noche, y nos dimos cuenta de que no podíamos salir."

Sather dijo que la familia, incluyendo a su hija de 6 años, Molly y cuatro gatos, tuvo un ligero respiro de la lluvia el lunes por la tarde, pero luego volvió. El patio trasero estaba inundado y más de un pie de agua estaba entrando al porche.

"Somos muy afortunados", dijo Sather. "Estamos lo suficientemente altos por encima del nivel del agua que no tenemos agua en nuestra casa. Hay tanta gente que vive junto al arroyo que están inundados". La familia contaba con comida y agua y su energía eléctrica permanecía encendida, pero Sather dijo que aun así se encontraba en estado de ansiedad.

También estaba preocupado Javier Pérez, quien había decidido que su familia permaneciera en su casa móvil en Katy. "Tenemos agua y comida", dijo Pérez, un jardinero que emigró de Zacatecas, México. "Tal vez otras familias necesiten más ayuda que nosotros", dijo.

Su hija de 15 años, Fatima Pérez, quería irse. Cuando los rescatistas llamaron a la puerta del remolque el lunes, la adolescente estaba lista para irse. Pero su padre no podía ser persuadido.

-Diré que sí si entra el agua -dijo-.

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