Santa Clarita busca combatir el reciente aumento de violencia

Santa Clarita vive una ola de violencia

Una noche del mes pasado, una persona llamó al 911 para reportar un disturbio en una casa color amarillo con revestimiento gris localizada en Canyon Country. Cuando los oficiales llegaron, encontraron a un señor mayor en el garaje quien había sido golpeado hasta la muerte.

El hombre, de 74 años de edad, llamado Jack Miller, se convirtió en la séptima víctima de homicidio en este año para la ciudad de Santa Clarita y sus vecindarios no incorporados — un área que constantemente es calificada como una de las más seguras de la nación y la cual es  conocida por atraer a las familias que buscan buenas escuelas para sus hijos.

En años anteriores, el área por lo general presentaba dos homicidios como máximo. En el 2011, se presentaron seis, de acuerdo a los datos del forense y de la policía compilados por el Times.

La mayoría de los asesinatos de este año han sido conflictos románticos o algunos que involucraron a miembros familiares. (Un caso involucra una sobredosis de droga que condujo a un cargo de asesinato.) En el caso del Sr. Miller, su hijo ha sido acusado de asesinato.

“Esto es una anomalía para Santa Clarita”, dijo Gail Morgan, la portavoz de la ciudad. “He trabajado para la ciudad durante 25 años y nunca he visto algo como esto”.

Hasta el momento, un bebé y una mujer recién casada se encuentran entre los muertos de este año.

En enero, Ellorah Rose Warner, una niña de 3 semanas de edad, fue encontrada muerta en una camioneta localizada afuera de un complejo de apartamentos en Newhall. Su padre ha sido acusado de asesinato, abuso sexual y tortura.

A finales del mes de mayo, Courtney Arvizu, una joven de 25 años de edad quien recientemente se había casado, fue encontrada muerta en su apartamento de Newhall. Su esposo, Roberto Arvizu, de 48 años de edad, ha sido cuestionado por el asesinato, pero no ha sido acusado; Se encuentra detenido en la cárcel central para hombres por un cargo no relacionado.

A principios de mayo, Ledarion Allen Jr., de 21 años, fue asesinado y una mujer fue herida después de que su novio supuestamente abrió fuego contra los dos en un altercado, de acuerdo a los oficiales del sheriff. El novio ha sido acusado de asesinato.

El 8 de febrero, Johnnie Greenback, de 28 años de edad, fue asesinado y su padre resultó herido en un altercado familiar en un apartamento en Santa Clarita. Jessica Greenback, de 25 años, ha sido acusada con el asesinato de su hermano y el intento de asesinato de su padre.

En los últimos meses, el capitán Roosevelt Johnson de la estación del sheriff del Valle de Santa Clarita notó el alza en los asesinatos. Reunió un grupo de trabajo para ayudar a encontrar estrategias y soluciones para abordar la creciente violencia.

 “Cualquier muerte es trágica”, dijo Johnson. “Nuestro objetivo es tratar de prevenirlo si es posible”.

El departamento está buscando asociarse más con el Centro de Violencia Doméstica del Valle de Santa Clarita. Los representantes podrán pasear con los oficiales y trabajar con los detectives en casos individuales. Además, un representante del Centro Infantil y Familiar, una clínica de salud mental sin fines de lucro, ahora trabaja regularmente con los detectives y los oficiales.

Comenzando a finales de este mes, los oficiales también se asociarán con un médico de salud mental del condado para responder a llamadas específicas. El programa desplegará equipos al norte del Condado de Los Angeles.

Carl Goldman, quien se mudó a Canyon Country hace 25 años, dijo que ha visto a la zona cambiar de una comunidad dormitorio a la tercera ciudad más grande del condado. Goldman, quien es propietario de una emisora de radio local, dijo que confía en que los líderes de la ciudad, junto con las organizaciones sin fines de lucro de la zona, lucharán contra el problema de violencia doméstica y familiar.

“Es parte de los dolores de crecimiento del valle”, dijo Johnson.

En una tarde reciente, el oficial Brian Heischuber lidió con mayor cantidad de problemas típicos de Santa Clarita mientras conducía a lo largo de tres calles bordeadas de árboles.

En un momento determinado, recibió una llamada reportando un altercado entre un propietario y un inquilino en una plaza comercial.

Leon Lancaster, de 70 años de edad, quien presenció el altercado, le dijo a Heischuber lo que había visto. Lancaster, quien conocía al oficial por su nombre, se mudó de Sun Valley a Santa Clarita hace 28 años para escapar de la delincuencia.

“Los oficiales, te digo, hacen un gran trabajo”, dijo. “Muy pocas veces tienes algo que persiste”

Después de salir del centro comercial, Heischuber fue llamado a una queja sobre una persona que estaba talando árboles en los terrenos del servicio forestal en Saugus, un tramo montañoso con ranchos y caballos.

“La mayoría de estos incidentes son aislados”, dijo. “A dondequiera que vayas, vas a tener algunos problemas”.

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