Propietarios lucharán contra decisión de la corte que impide portar armas ocultas

Propietarios lucharán contra decision de la corte que impide portar armas ocultas

Un tribunal federal de apelaciones decidió el jueves que a los dueños de armas de California se les puede negar permisos para portar en público armas ocultas, a menos que muestren una necesidad específica.

En una decisión de 7-4, el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos, revocó una sentencia de 2014, indicando que la Segunda Enmienda no da a la gente el derecho de portar un arma oculta.

“La Segunda Enmienda puede o no puede proteger en cierta medida el derecho de un miembro del público en general para que lleve un arma de fuego en público”, escribió el juez William A. Fletcher, designado por el ex presidente Bill Clinton. “Si hay tal derecho, esto es sólo un derecho de llevar a la vista un arma de fuego”.

Los propietarios de armas dijeron que esperan apelar la decisión ante la Corte Suprema de Estados Unidos y también desafiarían la ley de California que prohíbe a los residentes llevar armas de manera abierta.

La ley de California ha permitido que agencias de aplicación de la ley de condado establezcan reglas que limitan permisos para armas ocultas. Algunos condados rurales han relajado las reglas y hacen que los permisos sean fáciles de obtener, mientras que la mayoría de los condados urbanos tienen reglas más estrictas.

Los dueños de armas en el Condado de San Diego presentaron una demanda después de que se les negaron los permisos para portar armas ocultas. A pesar de que fueron capacitados en el uso de las armas y habían cumplido las revisiones de antecedentes, los solicitantes no pudieron justificar con razones de peso el por qué necesitaban las armas.

El primer panel del Noveno Circuito que consideró el desafío dijo que los permisos de armas ocultas se deben conceder porque el Estado había prohibido llevar armas abiertamente en público.

Una ley de California de 2012 quitó el derecho de los residentes de llevar armas descargadas en público y municiones por separado. Los propietarios de armas argumentaron que la prohibición, además de las restricciones del condado respecto a armas ocultas, les hizo imposible defenderse en público.

En una opinión de desacuerdo, la magistrada Consuelo M. Callahan, nombrada por Reagan, argumentó que la privación a los ciudadanos del derecho de portar armas en público, tanto de manera abierta y oculta, violó la Constitución.

Callahan, quien ha estado en el panel desde 2014 escribió: “El licenciamiento limitado de los condados de California del derecho de llevar armas de fuego ocultas es equivalente a una prohibición total sobre el derecho de un ciudadano de a pie para llevar un arma de fuego en público para la defensa propia”.

Agregó que “mientras que los estados pueden elegir entre diferentes modos de llevar armas para la autodefensa, el derecho debe ser adecuado”.

Chuck Michel, el abogado de los propietarios de armas en el caso, dijo que sus clientes estaban decepcionados, pero no sorprendidos “dadas las inclinaciones políticas de los jueces de este panel”.

Hizo notar que la decisión falló en decidir si California debe permitir a los residentes llevar armas abiertamente o si tienen el impedimento de llevarlas ocultas. El problema en el caso se refiere a la portación oculta de armas y el tribunal no llegó a la cuestión de si la prohibición de portar armas abiertamente violó la Constitución.

“La ley de California prohíbe la portación [de armas] a la vista, por lo que la constitucionalidad de la prohibición será probada ahora en un nuevo desafío legal”, dijo Michel.

El fallo de 2014 provocó que los condados examinaran a toda prisa sus criterios de concesión de permisos de armas ocultas. La mayoría mantuvieron sus políticas, pero los Departamentos del Sheriff del condado de Orange y Ventura relajaron sus reglas, lo que provocó una avalancha de solicitantes.

El Departamento del Sheriff del Condado de Orange cambió el curso de nuevo después que el Noveno Circuito decidió examinar la decisión de 2014, con un panel de 11 jueces. Los solicitantes en el Condado de Orange ahora tienen que declarar problemas de seguridad que pudieran experimentar y proporcionar documentos de apoyo a fin de recibir un permiso de porte oculto de armas.

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