Conductores afroamericanos y latinos son detenidos con mayor frecuencia y más propensos a ser arrestados, halló un estudio de Stanford

Es una pregunta desgarradora, con gran significado político y social: ¿Qué papel juega la etnia cuando la policía detiene y requisa a un automovilista?

Investigadores de Stanford señalaron este lunes que hay evidencias de que los conductores latinos y negros se enfrentan a un doble estándar, y que la policía requiere de muchas menos sospechas para requisarlos que a sus homólogos blancos.

El hallazgo se basa en el análisis de más de 60 millones de detenciones policiales en 20 estados entre 2011 y 2015. La base de datos, la mayor recopilación de información en su tipo, fue dada a conocer el lunes por el Stanford Open Policing Project. Más de 20 millones de estadounidenses son detenidos anualmente en las rutas por violaciones de tránsito, según el estudio. Investigadores del Computational Journalism Lab y de la Escuela de Ingeniería, ambos de Stanford, hallaron que los conductores negros son generalmente obligados a detenerse a una tasa más alta que los blancos, y que los latinos son detenidos a una tasa similar o menor que los blancos, ajustada por edad, sexo, tiempo y ubicación.

Después de la detención, los conductores negros y latinos son multados, requisados y arrestados más a menudo que los blancos. Por ejemplo, al ser detenidos por exceso de velocidad, los conductores negros son 20% más propensos que los blancos -y los latinos un 30% más propensos que los blancos- a ser multados. Los conductores negros y latinos tienen el doble de probabilidades de ser requisados que los blancos.

Los hallazgos se conocen en conjunción con una oleada de videos de conductores negros y latinos detenidos en encuentros violentos que han tomado estado público. Las imágenes de Sandra Bland, de Texas -una mujer afroamericana que murió después en la cárcel- siendo violentamente confrontada por un policía estatal han alimentado el debate, según los autores del estudio.

El informe descubrió que en el condado de L.A., los conductores negros son detenidos más que los blancos y latinos. De cada 100 automovilistas negros, 15 fueron detenidos, en comparación con 10 de cada 100 para los latinos y blancos. Los motoristas negros en el condado también fueron requisados seis veces por cada 100 detenciones, mientras que la tasa para los latinos fue de cuatro requisas cada 100, y de dos cada 100 para los blancos.

Pero los investigadores señalaron que tales disparidades no indican automáticamente sesgos raciales, sino que podrían representar diferencias en el comportamiento de conducción y otros factores. Por ello, el grupo de Stanford buscó refinar su análisis con una prueba que buscaba responder la siguiente pregunta: ¿Qué nivel de sospecha debe tener un oficial para requisar, y cómo ese umbral de sospecha se relaciona con la raza o etnia del conductor?

La respuesta fue que los negros y latinos son requisados sobre la base de pruebas mucho menos evidentes que los blancos.

La prueba de umbral combina la información tanto de las tasas de búsqueda de grupos raciales y étnicos como de la tasa en la cual esas requisas fueron exitosas en el hallazgo de contrabando. Los datos muestran “un claro doble estándar”, afirmó Cheryl Phillips, profesora de periodismo y parte del equipo.

Un resumen del Stanford Open Policing Project, que busca comprender y mejorar las interacciones de la policía con el público.

“Cuando aplicamos la prueba de umbral a nuestros datos de detenciones de tránsito encontramos que la policía requiere menos sospechas para requisar a conductores negros e hispanos que a los blancos. Este doble estándar es una evidencia de discriminación”, señalaron los resultados.

La prueba de umbral se realizó con datos de nueve estados. Algunos de ellos, incluyendo California, no indicaban si el contrabando había sido hallado durante una requisa, lo cual dificultó un análisis correcto.

Shared Goel, profesor asistente y líder del Law, Order & Algorithms Project, también de Stanford, afirmó que los investigadores intentan desarrollar una plataforma para comprender y mejorar las prácticas policiales.

Un representante de la Asociación de Jefes de Policía de California no respondió de inmediato un llamado de este medio en busca de comentarios.

En otro hallazgo, los investigadores descubrieron que la legalización de la marihuana recreativa en Colorado y Washington, en 2012, redujo el número total de requisas realizadas por la policía para todos los grupos raciales y mitigó algunas disparidades étnicas.

Traducción: Valeria Agis

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