Leve sentencia a Arellano Felix, por colaborar

Sentencia reducida a capo de las drogas de Tijuana

La sentencia de cadena perpetua en prisión para Francisco Javier Arellano Félix, líder del cártel de drogas ha sido reducida a 23 años y medio porque él ha proporcionado información crucial para el gobierno, misma que ha ayudado en juicios en los Estados Unidos y en México, según los registros de la corte federal.

Arellano se declaró culpable en el  2007 a cargos de crimen organizado y lavado de dinero y fue condenado a cadena perpetua, sin libertad condicional, después de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos decidió no buscar la pena de muerte para Arellano.

Pero los registros de la corte dicen que casi desde su espectacular detención en 2006, cuando fue literalmente arrancado por la Guardia costera de los Estados Unidos de un barco que navegaba en aguas internacionales y llevado a San Diego para enfrentar un juicio, Arellano ha estado cooperando con las autoridades federales.

En una orden judicial presentada el lunes, el juez del Tribunal de distrito estadounidense Larry A. Burns, escribió que los fiscales federales en San Diego habían descrito la cooperación de Arellano como "extensa".

Arellano, ahora de 45 años, se reunió con agentes del orden público federal 25 veces durante un período de cinco años, el juez escribió, transportado desde las cárceles donde se encuentra en encierro de 23 horas a ubicaciones en todo el país.

Las reuniones a veces duraban durante varios días. En una de esas reuniones, dijo el abogado de Arellano, un agente dijo que la información que daba Arellano era como "un sueño hecho realidad".

Lo que precisamente le haya dicho a los investigadores no es públicamente conocido. Los documentos que detallan el alcance de la cooperación de Arellano, presentados tanto por los fiscales ante la Fiscalía estadounidense en San Diego, como por el abogado de Arellano, están bajo sello en una corte federal en San Diego.

Pero en su orden de la semana pasada, Burns dijo que los fiscales habían señalado "La extensa cooperación post sentencia"  de Arellano proporcionando información tanto de los personajes del cartel y los funcionarios que trabajaron con ellos en ambos lados de la frontera.

Él escribió que los fiscales alegaron en documentos secretos que Arellano "proporciona información sustancial y significativa que ayudó al gobierno a identificar y hacerles cargos a otros traficantes de drogas a gran escala y de funcionarios públicos corruptos en este país y en México".

En las sesiones de informes, Arellano también proporciona información sobre lo que el juez afirmó que fue "la estructura y los métodos" de cómo los cárteles de la droga operan en México y a lo largo de la frontera del sudoeste. Y accedió a testificar en contra de los traficantes de droga y otros que fueron detenidos basándose en la información de Arellano, incluyendo lo que Burns describió como "pruebas críticas documentadas".

Las revelaciones confirman lo que muchos en la comunidad legal habían sospechado: que Arellano había accedido a trabajar con las autoridades federales para evitar una potencial sentencia de muerte y ganar una sentencia menor.

"Estoy seguro de que cuando él fue arrestado en alta mar, tenía información muy actualizada sobre muchas personas en el mundo de la droga", dijo Jan Ronis, un abogado de defensa criminal de San Diego que representó una vez a Benjamín Arellano Félix, el hermano mayor, cuyo arresto en México en 2002 condujo a la subida de Javier Arellano a la cúspide del bajo mundo. "Estoy seguro de que él era un tesoro valioso de información para el gobierno".

En un comunicado, la fiscal de los Estados Unidos, Laura Duffy,  hizo eco de los comentarios de Burns de que Arellano había proporcionado ayuda sustancial a las autoridades. "La corte hizo una determinación cuidadosa de que la reducción era apropiada, y estamos de acuerdo", dijo Duffy, quien procesó el caso contra Arellano antes de encabezar la oficina de la fiscalía.

Mark Adams, el abogado de Arellano, se negó a hacer cualquier comentario.

El expediente del tribunal muestra que en noviembre pasado en una moción presentada por los fiscales, ellos arguyeron que la ayuda de Arrellano le debería de ganar un descuento en su condena, la cual Burns redujo a 282 meses, o sea 23 años y medio.

Ese fallo terminó un largo, y secreto proceso que comenzó en 2008, un año después de que Arellano fuera sentenciado a cadena perpetua sin libertad condicional, muestran los registros de la corte.

En aquel momento, los fiscales presentaron una moción pidiendo la reducción de la sentencia, pero le solicitaron a Burns que pospusiera el otorgamiento. Burns estuvo de acuerdo, y la moción permaneció sellada durante los siguientes seis años, mientras que el gobierno federal extraía de Arellano toda la información que podían.

En noviembre pasado, los fiscales federales finalmente le solicitaron a Burns que concediera la petición y redujera la sentencia de Arellano. Adams entonces presentó una nueva moción de defensa, también sellada, apelando por otra reducción de 47 meses a la sentencia de Arrellano.

La razón que citó: el gobierno debió haber pedido una reducción más aguda a la condena dado el valor de la información proporcionada por Arellano. Adams también argumentó que las condiciones de alta seguridad que Arellano vive en la prisión limitan su contacto con su familia y lo que él puede hacer mientras que está en la cárcel.

La sentencia dictada por Burns fue en respuesta a ese segundo esfuerzo por conseguir una reducción de sentencia e hizo un resumen de la historia de la cooperación de Arellano. El juez dijo que él no se sentía persuadido a otorgar una reducción adicional  innecesaria, escribiendo de Arellano que la "culpabilidad por las consecuencias de la maldad de muchos de sus crímenes es mayor que cualquier preocupación que el tribunal pueda tener por las dificultades de su vida en prisión".

Nathan Jones, un profesor de Sam Houston State University en Texas que estudia a los traficantes de drogas y ha escrito sobre los Arrellano, dijo que Javier probable proveyó a los investigadores con una guía para el funcionamiento interno del cártel de su familia en un momento crucial. Podría haber proporcionado a los investigadores con conocimiento cercano durante el sangriento período 2008-2010, cuando estalló en Tijuana una lucha por el poder y el control del cartel y por el lucrativo corredor de contrabando en Tijuana.

"Creo que probablemente fue capaz de darles mucha información que de lo contrario no habrían tenido", dijo. "Él podría tener conocimiento de cosas como casas de almacenaje, o de los personajes específicos que fueron clave para las operaciones".

Él también jugó un papel en la resolución del caso contra Benjamín Arellano Félix. Benjamín, el que una vez fue la cabeza del cártel, fue detenido en México en 2002.

Benjamín fue finalmente fue extraditado a San Diego en 2011, se declaró culpable un año más tarde a los cargos de crimen organizado y lavado de dinero y está cumpliendo una condena de 25 años.

Su declaración de culpabilidad se produjo después de que Benjamín y Javier, que habían accedido a testificar en contra su hermano en un juicio, se reunieron bajo fuertes medidas de seguridad en un edificio en Miramar Marine Corps Air Station.

Benjamín mostró escepticismo de que su hermano lo pudiera entregar,    le dijeron algunas fuentes a The San Diego Union-Tribune en un informe publicado en 2013. Pero pocas semanas después de la reunión, Benjamín Arellano se declaró culpable.

Los líderes y hermanos del ex cártel (desde la izquierda) Benjamín Arellano Félix (en prisión), Francisco Javier Arellano Félix (en prisión) y Ramón Arellano Félix (muerto en una balacera).

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