Jenni Rivera ya tiene su parque en Long Beach

Dedican un parque de Long Beach a Jenni Rivera

La fallecida superestrella mexicano estadounidense Jenni Rivera era algo para todo el mundo: la diva de la banda para sus fans, la “Diana Ross de la música mexicana” para un ejecutivo de música y una madre amorosa y trabajadora para su familia.

Rivera sirvió de inspiración para las madres que luchan y para las víctimas de violencia doméstica, y era una humilde donante para los más necesitados.

El jueves – en lo que habría sido su 46vo cumpleaños — los funcionarios de la ciudad de Long Beach honraron el legado de la cantante al otorgarle su nombre a un parque en su ciudad natal.

“Hay mucho amor para esta mujer”, dijo el alcalde Robert García. “Era una leyenda de Long Beach”.

Rivera y otras seis personas murieron en un accidente aéreo en México el 9 de diciembre del 2012. Su muerte fue noticia internacional y durante varios días dio lugar a vigilias. Dos años después, el concejal de Long Beach, Dee Andrews, con el apoyo de García y de otras personas, impulsó para conseguir que un parque sea nombrado en honor a la cantante.

“Siempre me he sorprendido por los obstáculos que tuvo que superar e impresionado por todas las personas a las que ayudó a través de su fundación”, dijo Andrews. “No ayudó porque tenía que hacerlo; ayudó porque sabía que eso era la cosa correcta para hacer”.

Localizado junto a un pequeño vecindario en el centro de Long Beach, cerca de la frontera de Signal Hill, el parque conmemorativo Jenni Rivera Memorial Park es simbólico para la ciudad y para los miembros de la familia.

El área era una vez un lote vacío compuesto de tierra y hierbas, pero se transformó en un oasis verde que incluye un campo de fútbol pequeño y un serpenteante camino para bicicletas. Los funcionarios dicen que hay más cosas planeadas para agregarse al parque.

Chiquis Rivera, una de los cinco hijos de la fallecida cantante, recordó los momentos cuando ella y su madre embarazada paseaban en sus bicicletas por la zona.

“Es maravilloso tener un lugar donde podemos venir en familia y recordar a mi madre”, dijo.

A lo largo de una pared de ladrillo hay un mural de 125 pies de largo en homenaje a la vida y la herencia de Rivera.

Apodada la “Mariposa del barrio”, los funcionarios municipales y los miembros de la familia dicen que esperan que el mural y el parque sirva de santuario para aquellas personas que buscan fortaleza y esperanza.

La ceremonia del jueves tuvo un giro inusual para una inauguración de un parque: los guardias de seguridad y las barreras de metal mantuvieron a los más de 100 fanáticos impacientes a raya. Entre ellos se encontraban Ana Marentes, de 36 años de edad y sus hijas Maricela, de 20 años y Beatriz, de 17 años.

Las tres habían volado desde Richmond, Virginia, el lunes para asistir a la ceremonia y a un concierto programado para más tarde ese mismo día.

“Es increíble”, dijo Maricela de la ceremonia. “Les dio a las mujeres tanto aliento”.

No muy lejos de ahí, Norma Lemus, de 21 años de edad y de Wilmington, revisaba su teléfono mientras esperaba a que llegara la familia Rivera.

“Estoy feliz de que estén haciendo algo como esto porque ella era una gran mujer”, dijo Lemus de Rivera. “La admiraba por ser ella misma”.

El evento incluyó la presentación de una banda de mariachi, la cual interpretó los himnos nacionales de Estados Unidos y de México; una presentación de Pedro, el padre de Rivera; la siembra de un arbusto de mariposa; y la liberación de varias mariposas.

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