Hollywood sufre su peor verano en taquillas en los últimos 25 años

Hollywood sufre su peor verano en taquillas en los últimos 25 años

Mientras Hollywood concluye la importante temporada de taquilla veraniega este fin de semana, con el Día del Trabajo, una seria realidad se apodera de la industria:

se proyecta que el número de boletos vendidos en los Estados Unidos y Canadá esta temporada se ubicará en el nivel más bajo en un cuarto de siglo.

Los resultados pusieron en apuros a las principales cadenas de cines, cuyas acciones han sufrido una paliza. El director ejecutivo de AMC Theatres, Adam Aron, consideró el último trimestre como “simplemente un fracaso” para su compañía.

La contundente frase refleja algunas tendencias preocupantes. Se espera que los ingresos de la taquilla nacional totalicen los $3,78o millones de dólares desde el primer fin de semana de mayo hasta el Día del Trabajo -un período clave que genera cerca del 40% de la venta de entradas a nivel nacional-, lo cual representa casi un 16% menos respecto del mismo período del año pasado. Se trata de una disminución aún peor que la caída del 10% que algunos ejecutivos de estudios pronosticaron antes del comienzo del verano.

El número de boletos reales vendidos durante esta temporada pinta un panorama sombrío, con admisiones totales cercanas a los 425 millones, el nivel más bajo desde 1992, según estima la industria.

Nadie puede explicar los por qué. Ejecutivos de estudio, operadores de cine y analistas citaron las cuestiones habituales de la baja veraniega. Entre las razones obvias, citaron que hay demasiadas películas malas, incluyendo secuelas, reversiones y franquicias envejecidas que nadie quiere ver. Algunos apuntaron a la subida de los precios de los boletos, que alcanzó un récord en el segundo trimestre, según la Asociación Nacional de Propietarios de Cines. Luego hay retos a largo plazo, entre ellos la competencia de servicios de streaming, como Netflix, y la influencia del sitio de críticas de películas Rotten Tomatoes. Seguramente, de todo un poco.

Lo que está claro es que este verano se vio arruinado por varios films de alto perfil que fracasaron en todo el país, entre ellos “The Mummy”, “Baywatch”, “The Dark Tower” y “King Arthur: Legend of the Sword”. Las secuelas de las sagas  “Alien”, “Transformers” y “Pirates of the Caribbean” también decepcionaron al público (las ventas internacionales de boletos están ayudando a aliviar parte del daño).

<slug:la-et-mn-chang-transformers-the-last-knight-20170621>

Justin Chang critica 'Transformers: The Last Knight', dirigida por Michael Bay y protagonizada por Mark Wahlberg, Isabela Moner, Josh Duhamel, Anthony Hopkins, Stanley Tucci, Laura Haddock, Tyrese Gibson y John Turturro. Video de Jason H. Neubert.

El negocio también está azotado por amenazas más amplias y a largo plazo, que impiden que los estadounidenses colmen los cines como solían hacerlo. La gente ahora tiene más opciones de entretenimiento que nunca antes, y las salas luchan por mantenerse al día, a pesar de los esfuerzos por adaptarse con más y mejor tecnología y servicios, señalan los analistas del sector. El problema está exacerbado por el implacable entorno de las redes sociales, en el cual las malas películas son inmediatamente castigadas por el ‘boca a boca’ en línea.

Algunos se preocupan de que los films veraniegos simplemente hayan perdido su sitio como las gemas del entretenimiento, a medida que aclamados programas de TV, como “Game of Thrones”, de HBO, y “The Handmaid’s Tale” de Hulu, dominan la conversación cultural. “El piso del mercado del espectáculo no es tan estable como era hace una década”, afirmó Jeff Bock, analista de taquilla de la firma de rastreo Exhibitor Relations. “Hay muchas cuestiones diferentes que monopolizan las discusiones de la gente, y la mayoría de ellas no son las películas. Parece que no son ya un producto del cual vale la pena hablar”.

Los retos a largo plazo están empujando a los estudios a adaptarse y discutir de qué maneras las películas podrían estar disponibles para servicios de streaming más tempranamente después de sus estrenos en cine, a través de iTunes y servicios de video a la carta (on demand), a pesar de la resistencia de las cadenas cinematográficas. MoviePass, una compañía con sede en Nueva York que vende suscripciones para que la gente vea un número prácticamente ilimitado de películas, se convirtió en un tema de debate acalorado cuando recientemente redujo su tarifa mensual a $9.95 dólares.

En general, la industria ha sido demasiado lenta para incorporar los cambiantes hábitos de los espectadores, sostienen algunos analistas. “El resto del entretenimiento ha evolucionado, pero las películas no”, aseveró Doug Creutz, analista de medios de Cowen & Co. “La gente sólo va a ver aquellos films que considera que deben disfrutarse en cines; y no hay muchos de ellos”.

Pese a todo, el verano no fue completamente malo. Las películas que tuvieron éxito lo lograron gracias a los elogios de la crítica, satisfaciendo los deseos de públicos desatendidos y ofreciendo algo nuevo y original. El film de Warner Bros. y DC Comics “Wonder Woman”, el más taquillero de la temporada, recaudó más de $400 millones a nivel nacional gracias a poner en la pantalla grande a una mujer superhéroe. "Spider-Man: Homecoming", la colaboración de Sony y Marvel, también fue un éxito. La atrevida comedia "Girls Trip", de Universal Pictures, recaudó $108 millones de dólares enfocándose en las mujeres negras. “Dunkirk", de Christopher Nolan, y "Baby Driver”, de Sony, demostraron que los conceptos originales todavía pueden atraer grandes multitudes a las salas cinematográficas.

Pero esos éxitos no compensaron las grandes fallas. Las explicaciones de las películas que no funcionaron abarcan toda la gama y, a menudo, se contradicen entre sí.

 

Algunos sostienen que la audiencia está cansada de ver los mismos personajes. De hecho, “The Mummy”, de Universal, no cumplió con las expectativas, y “Alien: Covenant”, de 20th Century Fox, y “War for the Planet of the Apes” tuvieron una performance notablemente peor que sus predecesoras.

Pero la llamada ‘fatiga de las secuelas’ no explicaría el éxito de “Guardians of the Galaxy Vol. 2” y “Despicable Me 3”, que fueron grandes generadoras de dinero.

Las comedias para adultos, calificadas como ‘R’, por lo general son una fuente de ingresos para los estudios, pero este verano también cayeron en desgracia. Cuatro de los cinco máximos estrenos decepcionaron: “Snatched”, de Fox; “Rough Night”, de Sony; “Baywatch”, de Paramount y “The House”, de Warner Bros. “Girls Trip” fue la única excepción, notablemente después de recibir el reconocimiento de la crítica. “No es el género lo que no funciona”, expresó Nick Carpou, presidente de distribución nacional de Universal Pictures, de Comcast Corp. “La gente responde a las buenas películas”.

En ese sentido, algunos ejecutivos de estudios y cineastas han culpado a Rotten Tomatoes y los resultados de sus críticas por hundir ciertas cintas incluso antes de que lleguen a las salas. Pero entonces, ¿cómo es que el éxito de Sony "The Emoji Movie” recaudó $77 millones de dólares a pesar del abrumador golpe de los críticos (7% en Rotten Tomatoes)?

Muchos ejecutivos de los estudios calificaron el fracaso abismal del verano a la naturaleza de ‘banquete o hambruna’  de la taquilla, y señalaron que no se debe reaccionar exageradamente ante las fluctuaciones a corto plazo que pueden ser causadas por un solo fracaso o un mes débil. Agosto estuvo inusualmente desprovisto de grandes películas de estudios, con la excepción del spin-off de “Conjuring”, "Annabelle: Creación”, de New Line, que cosechó $79 millones hasta el momento. Las ventas de boletos en dicho mes cayeron un 35% respecto al mismo ciclo del año pasado.

"Es difícil decir si hay una tendencia", expuso Adrian Smith, presidente de distribución nacional de Sony Pictures. "Hay un montón de películas en el horizonte a las cuales las audiencias responderán”.

La caída del verano aniquiló las ganancias registradas anteriormente en el año, cuando éxitos como "Get Out" y "Beauty and the Beast" impulsaron los ingresos. Desde el 1º de enero de 2017, los films recaudaron $7,500 millones de dólares en ventas de boletos en los Estados Unidos y Canadá, un 6% menos que en 2016. Ello hace improbable que este año sobrepase el récord de $11,400 millones de todo el sector en 2016, incluso con el próximo estreno -en diciembre- de una nueva película de la saga "Star Wars”. No obstante, un ganador muy necesario podría llegar a las pantallas grandes el 8 de septiembre próximo, cuando Warner Bros. y New Line lancen su muy esperada adaptación de Stephen King, "It". También hay fuertes esperanzas para "Pitch Perfect 3" y "Justice League”.

 Los ingresos globales de los estrenos -que alcanzaron un récord de $38,600 millones de dólares el año pasado- siguen siendo el lado positivo de la cuestión. Ciertas películas han recuperado terreno al funcionar bien en el extranjero después de haber tenido un rendimiento inferior en los EE.UU., especialmente en China, el segundo mayor mercado de taquilla.

Sin embargo, los ingresos brutos en el extranjero no han podido compensar completamente los fracasos en este país. El film más reciente de "Transformers" recaudó $228 millones de dólares en China, casi un 30% menos que la entrega anterior de la franquicia. Disney/Pixar recientemente lanzó "Cars 3”, que tuvo un débil debut en ese país, donde la venta de entradas en general se ha enfriado.

Para Creutz, de Cowen & Co., es una señal de que Hollywood no puede confiar en sus ingresos internacionales para reforzar su negocio de forma permanente. “Eso también seguirá su curso natural”, expuso. “Las tendencias que vemos aquí se extienden al resto del mundo”.

Traducción: Valeria Agis

Para leer esta nota en inglés, haga clic aquí

Copyright © 2017, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
56°