En medio de tormentas de fuego, las cocinas de algunas escuelas se mantuvieron abiertas

En medio de tormentas de fuego, las cocinas de algunas escuelas se mantuvieron abiertas

Cuando el Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) cerró 265 escuelas debido a los incendios en la zona, no sólo se sacrificó allí los estudios, sino también las comidas.

Alrededor del 80% de los estudiantes del distrito provienen de familias de bajos ingresos, y muchos dependen de las escuelas para el desayuno, el almuerzo y, en algunos casos, la cena.
 
El segundo sistema escolar más grande del país respondió al designar tres escuelas del Valle de San Fernando como áreas donde los estudiantes y las familias de la zona pudieron recoger alimentos el viernes y el sábado pasados. Muchos campus que no se vieron afectados por el fuego permanecieron abiertos para brindar cenas a los alumnos que llegaran dentro de los 10 minutos del cierre de la escuela.

Aunque la participación no fue abrumadora, se corrió la voz para algunos que necesitaban ayuda. En Reseda High, en el Valle de San Fernando, los trabajadores y voluntarios repartieron alrededor de 100 comidas el viernes y 270 el sábado.
 
“Esta fue la manera en que pudimos demostrar nuestra atención para los estudiantes”, afirmó Vivian Ekchian, superintendente interina. Si las familias querían tomar algunas comidas extras, también era posible, resaltó.

Judith Castillo, por ejemplo, apreció el gesto. “La escuela había enviado a gente a informar esto por la calle”, señal´ó Castillo, quien acudió al lugar con sus dos hijos, de tres años y 18 meses de edad. “Creo que es genial. Es poco, tal vez, pero ayuda”.

El efecto más directo de los incendios en su familia fue el aire contaminado, dijo Castillo. Ambos niños tenían hemorragias nasales recurrentes y tos.
 “Tengo cenizas frente a mi puerta”, relató. “Es asqueroso, pero estamos a salvo, gracias a Dios”.

Las bandejas de comida en Reseda High fueron preparadas teniendo en cuenta la vida útil de los alimentos y la nutrición: ponche de fruta del dragón, pasas, plátanos, semillas de girasol, galletas graham integrales de canela, mantequilla de semilla de girasol (similar a la mantequilla de maní) y leche de chocolate baja en grasa.

Castillo comentó que sus hijos nunca habían probado la mantequilla de semillas de girasol, y les había gustado.

Una familia usó las bandejas de comida del distrito para montar la fiesta de cumpleaños de un niño de 10 años en el plantel de la escuela.
 
Normalmente, la institución sirve alrededor de 450 almuerzos. Pero el martes y el miércoles, cuando los estudiantes fueron obligados a permanecer en las aulas, la cifra aumentó a 1,500 por día, informó la directora de Reseda High, Melanie Welsh. La conclusión, resaltó, es que si la comida llega a los estudiantes, se la comerán.

Welsh también destacó que intentaría llevar carritos de comida a las áreas del campus donde a los estudiantes les gusta pasar el rato durante el almuerzo. “Les gustó la comida”, dijo. “No sólo se la comieron; pidieron más”.
 
El LAUSD tiene experiencia en ayudar a las familias desplazadas. Cerca de 17,000 estudiantes quedaron sin hogar durante al menos parte del año pasado. Sumado a ello, el distrito sirve 80,000 cenas a los alumnos que las toman al final del día escolar.

Los oficiales de bomberos ordenaron cerrar los primeros 14 campus luego de que comenzara el día de clases. La mayoría de ellos ya estaban en un cierre modificado debido a la mala calidad del aire, y mantenían a los estudiantes en el interior excepto cuando era absolutamente necesario salir.
 
Algunos padres de familia informaron que hubo cierta confusión cuando intentaron recoger a alumnos que abordaban autobuses para trasladarse a una escuela que permanecía abierta. Una vez allí, los estudiantes mayormente debían esperar en los gimnasios hasta que llegaran sus padres. Según algunos padres, un salón de clases entero se quedó rezagado cuando a Mt. Gleason Middle School, en Tujunga, se le ordenó el cierre.

Ekchian destacó que el distrito planeaba revisar lo que sucedía en cada escuela para refinar los planes de emergencia, y que los filtros saturados en las unidades de calefacción y aire acondicionado ya estaban en proceso de limpieza o reemplazo.

Traducción: Diana Cervantes

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