En la pelea por el desbloqueo del iPhone, el gobierno tiene más que perder que Apple

En la pelea por el desbloqueo del iPhone, el gobierno tiene más que perder que Apple

Es una batalla para la opinión pública, casi tanto como lo es para la ley.

En Apple Inc., el gobierno se enfrenta a un formidable enemigo corporativo; una marca estadounidense emblemática que sólo debe defender la privacidad para mantener la reputación de sus productos intacta. Si la compañía pierde en la corte, lo más probable es que siga vendiendo muy bien sus iPhones.

Para el gobierno, las apuestas son más altas. Ha elegido el iPhone encriptado del tirador de San Bernardino, Syed Ruzwan Farook, para levantar su bandera contra los herméticos productos electrónicos que ponen en riesgo la seguridad nacional. Una derrota en el tribunal probablemente representaría ampliar la brecha entre la tecnología y las autoridades, haciendo aún más difícil el trabajo de éstas en tiempos en que Silicon Valley y Washington están teniendo muchos problemas para ponerse de acuerdo.

"Están en una situación beneficiosa”, señaló Angelo Zino, analista de S&P Global Market Intelligence, acerca de Apple, luego de emitir una fuerte recomendación para comprar acciones de la empresa este lunes. “En lo inmediato, el panorama puede parecer malo para ellos, pero no habrá impacto alguno en las bases de la compañía. Son los preferidos de muchos consumidores”.

Desde luego, nadie pelea con el gobierno federal sin enfrentar un riesgo considerable. Apple es objeto de fulminantes críticas y grandes presiones por parte de Washington, incluidos cargos del Departamento de Justicia que señalan que la empresa está más interesada en su estrategia de marketing que en la ley. De hecho, los acontecimientos de la última semana han captado mucha atención para Apple, que aprovechó la oportunidad para exhibirse como protectora de la privacidad de todos.

El FBI intenta mostrarlo como algo positivo. El domingo último, el director del FBI, James Comey, intensificó la guerra de palabras por el apoyo público al invocar a las 14 víctimas del accionar de Farook, y convocó a los estadounidenses a conciliar “la tecnología que tanto nos gusta con la seguridad que tanto necesitamos”.

La conversación, indefectiblemente, ha llegado a las primarias presidenciales. El precandidato republicano Donald Trump llamó a un boicot contra Apple, subrayando el potencial que tendría una reacción popular contra la empresa ubicada en Cupertino, California.

Una encuesta de Pew Research Center publicada el lunes mostró que hay más estadounidenses a favor de desbloquear el dispositivo (51%) que de mantenerlo encriptado (38%). Pese a no ser unilaterales, los resultados evidenciaron que hay más gente alineada con el gobierno, independiente de su tendencia política, edad, e incluso entre propietarios de iPhones.

Para algunos analistas, la encuesta no debe interpretarse de forma literal. “La gente en los sondeos en línea tiene reacciones reflejas cuando la cuestión no posee un claro impacto sobre ellos”, afirmó Peter Misek, asesor de la junta de DC Capital y antiguo analista financiero especialista en Apple. “Sospecho que las respuestas serían muy distintas si la pregunta hubiera sido: ‘¿Usted daría su consentimiento para que la totalidad de su teléfono sea requisado en investigaciones?’”.

Otros afirman que la opinión pública de los estadounidenses le importa poco a Apple. Lo que cuenta es qué piensan los consumidores –particularmente los nuevos- en los crecientes mercados de la empresa, como China, Rusia y Brasil.

"Todo el mundo reconoce que los EE.UU. no son la mayor parte del mercado de Apple”, afirmó Jonas Kron, vicepresidente sénior de Trillium Asset Management,  que administra $2,000 millones en activos. “Apple parece tener una visión clara acerca de que proteger fuertemente la privacidad es lo que más le conviene, y tendremos que ver cómo el público mundial responde a ello”.

La batalla contra el FBI podría convertirse en un tema importante en la reunión anual de Apple con sus accionistas, que se realizará este viernes. El iPhone representa alrededor de dos tercios de los ingresos de la compañía y una parte significativa de sus ganancias. Incluso la más pequeña señal de cambio en las ventas de este dispositivo, o en la buena percepción que los consumidores tienen de él, podría causar importantes efectos en las acciones de la compañía pública más valiosa del mundo por capitalización de mercado.

El presidente de Apple, Tim Cook, escribió este lunes a los empleados para detallar que había recibido mensajes de miles de personas de todo el país en la última semana, la mayoría de ellos para apoyar la decisión de la empresa. Cook citó dos emails en particular, uno de ellos proveniente de un desarrollador de software de 13 años de edad, quien dijo que le agradecía “en nombre de todas las generaciones futuras”.

Un grupo que aboga por la libertad de la Internet, llamado Fight for the Future (Pelea por el futuro) ha organizado para este martes manifestaciones frente a las tiendas Apple del mundo, en apoyo al fabricante del iPhone.

Cook ha enmarcado la contienda como una lucha por el futuro de la privacidad digital. La creación de una ‘puerta trasera’ [como se le llama al software que podría desbloquear la seguridad del teléfono] para descifrar el iPhone de Farook abriría una caja de Pandora con efectos desconocidos, afirmó la compañía.

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