El tema de la marihuana podría influir en las elecciones presidenciales

El tema de la marihuana podria influir en las elecciones presidenciales

La marihuana está muy presente en las mentes de los votantes, con millones de personas dispuestas a legalizarla. Eso plantea una pregunta tentadora para los candidatos presidenciales: ¿Habrá una oportunidad política?

Algunos están empezando a creer que si la hay.

La última señal fue el llamamiento a pleno pulmón realizado la semana pasada por el senador Bernie Sanders para ponerle fin a la prohibición federal. Con esa sola medida, el candidato a la nominación presidencial demócrata se sumergió en un territorio desconocido -- y, se podría decir que también lo hizo la carrera presidencial.

Nunca antes un candidato con tanto que perder había sugerido tan inequívocamente que el fumar marihuana debe ser considerado igual que el beber una cerveza, por lo menos ante los ojos de la ley.

La medida se trataba mucho más sobre la plática franca característica de Sanders, y le podría dar al Senador de Vermont un impulso muy necesario en algunos estados que realizan elecciones primarias, especialmente en el oeste.

Algunos encuestadores y estrategas están sorprendidos de que haya tomado tanto tiempo para que un candidato principal promueva la legalización tan enérgicamente.

“Los políticos son terribles en cualquier cosa nueva”, dijo Celinda Lake, una estratega política de Washington quien ha trabajado en iniciativas de marihuana. “Siempre pasan por alto las tendencias en donde los electores están por delante de ellos”.

Una nueva encuesta de Gallup encontró que el 58% de los votantes dicen que la marihuana debe ser legalizada, sugiriendo que no existe mucho riesgo en acoger este tema. Más importante, el voto de la marihuana reúne un grupo demográfico altamente codiciado por los operativos de campaña: Es joven, diverso y está en juego.

Los candidatos están lidiando con la legalización al mismo tiempo que el abuso de drogas es un tema importante en las elecciones primarias, con una epidemia de heroína como una preocupación clave para los votantes de Iowa y New Hampshire, los dos primeros estados en celebrar contiendas.

La candidata republicana Carly Fiorina ha hablado emotivamente sobre el perder a su hijastra por la adicción.

Y existe un desacuerdo entre los estrategas sobre qué tan rápidamente ha cambiado la opinión pública en los grupos de votación que cuentan más en una elección estrechamente reñida, como los latinos y las mujeres mayores.

“Hay demasiados estados en disputa en donde aún es controversial”, dijo Anna Greenberg, una encuestadora demócrata.

Sanders redactó cuidadosamente su lenguaje. “Demasiados estadounidenses han visto sus vidas destruidas porque tienen antecedentes penales como resultado del consumo de la marihuana”, dijo el miércoles en la Universidad George Mason en Virginia. “Eso está mal. Eso tiene que cambiar”.

Dijo que retiraría a la marihuana de la lista de drogas consideradas ilegales por el gobierno federal, dejando a los estados libres para regularla de la misma forma como regulan el alcohol y el tabaco.

El senador de Kentucky Rand Paul, un republicano, ha tomado un paso similar, pero los riesgos son mayores para Sanders, quien es mucho más popular entre los votantes.

Otros candidatos están luchando para seguir adelante.

Hillary Rodham Clinton le ha dicho a las pequeñas audiencias en los paraísos de marihuana de Oregon y Colorado que las empresas de marihuana que se encuentran en los estados en donde es legal necesitan alivio de las restricciones federales que hacen que sea imposible operar sus negocios.

Sin embargo, su campaña se negó a aceptar una donación del grupo de comercio de la industria del cannabis, y en el primer debate demócrata asumió una postura de “esperar a ver qué pasa”.

Algunos republicanos, incluyendo al gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, y al gobernador de Ohio, John Kasich, se oponen agresivamente a la legalización. Christie, un ex fiscal federal, ha tomado la postura más dura, jurando tomar medidas enérgicas. Otros republicanos dicen que dejarían que los estados continúen experimentando.

“Los políticos han estado tres pasos detrás de la opinión pública”, afirmó el representante Earl Blumenauer (D-Oregon), un líder defensor de la legalización en el Congreso. “El tren ya está saliendo de la estación. Hay una gran oportunidad. Va a estar en la boleta electoral en los estados indecisos”.

El impacto sobre los candidatos políticos no estuvo claro cuando la legalización se presentó ante los votantes el año pasado. Los residentes de Alaska votaron a favor de legalizar el uso recreativo, mientras que también eligieron a al senador republicano Dan Sullivan, quien se opuso a la medida.

Los residentes de Oregon también votaron para legalizarla, mientras que al mismo tiempo reeligieron al actual gobernador, el demócrata John Kitzhaber, quien no apoyó la legalización.

En Florida, los demócratas esperaban que una medida popular sobre la marihuana medicinal les diera ventaja en la elección para gobernador del 2014. No lo hizo. Aunque el 58% de los votantes apoyaron la marihuana medicinal, el republicano Rick Scott ganó la elección para gobernador.

Se espera que la legalización para el uso recreativo esté en la boleta electoral en Arizona, California, Maine, Massachusetts y Nevada.

Si desea leer esta nota en inglés, haga clic aquí

Copyright © 2018, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
79°