El FBI investiga a los Cardenales por su serie contra los Dodgers

¿Hicieron trampa los Cardenales de St. Louis?

Tal vez no, pero

Sólo llámalos los Cardenales de Nueva Inglaterra... o tal vez los Patriotas de St. Louis... o quizá sólo llámalos falsos a raíz de un reportaje del New York Times que dice que están siendo investigados por el FBI por posible hackeo de redes de computadoras y robo de información sobre los Astros de Houston.

Durante mucho tiempo los Cardenales se han promovido a sí mismos como los guardianes de la antigua flama del béisbol, los comisarios del juego inteligente y desinteresado, los arquitectos de lo que ellos orgullosamente llaman, “The Cardinal Way” (La Manera del Cardenal). Sin embargo, el FBI cree que esa “manera”  se desvió hacia un lugar oscuro en la cual los empleados obtuvieron acceso a la base de datos de los Astros con las contraseñas que Jeff Luhnow, el director general de los Astros utilizó cuando trabajó para los Cardenales. Lo hizó para St. Louis durante ocho años hasta que se fue a Houston después de la temporada del 2011. Con este acceso, los Cardenales presuntamente obtuvieron información de todo, desde las evaluaciones de los jugadores hasta las pláticas de intercambios.

No hay evidencia de que el supuesto espionaje de los Cardenales involucrara a algún otro equipo aparte de los Astros. Cuando se les preguntó el martes, los Dodgers descartaron públicamente las especulaciones que decían que sus pérdidas de postemporada involucraron algún tipo de espionaje digital.

Sin embargo, así como cualquier equipo de la NFL puede quedar atónito después del Delfategate y el Spygate de los Patriots, así también los fans de los Dodgers pueden sospechar de forma razonable.

Si los Cardenales pudieron ingresar en la computadora de un oponente, lo cual es un delito federal y muchísimo peor que desinflar unos cuantos balones de fútbol, ¿Qué otra cosa harían para conseguir una ventaja? Si hicieron trampa contra un equipo que ha estado batallando durante  mucho tiempo como los Astros, ¿por qué no harían trampa para ganarle al equipo más rico del béisbol y su ganador del premio Cy Young, Clayton Kershaw?

Siempre se asumió que los Cardenales vencieron a los Dodgers tanto en la serie de división de la Liga Nacional como en la serie del Campeonato porque la esencia le gana al estilo. Pero gran parte del éxito de los Cardenales fue tan inquietante que los fans de los Dodgers se preguntaron si esta denominada franquicia modelo era en la actualidad un modelo del engaño. La investigación del FBI no aborda esos temores pero ciertamente los valida. Dos años de quejas ahora se parecen menos a unas uvas agrias y más al sentido común.

Comencemos con el cuarto lanzamiento para el tercer bateador de su primer juego en el NLCS del 2013. Joe Kelly envió una bola rápida hacia el costado de Hanley Ramírez, fracturando una de sus costillas y cambiando dramáticamente la serie, casi antes de que pudiera comenzar.

En aquel momento, Ramírez era el mejor bateador de playoffs de los Dodgers, bateando .500 en la primera ronda de la serie de división contra los Braves de Atlanta con cuatro dobles, un triple, un jonrón y seis RBI’s en tan sólo cuatro juegos. Después del golpe repentino, Ramírez nunca pudo volver a batear como lo hacía antes, bateando .133 en la serie con un RBI y sin ningún hit de extra base.

En aquel momento, muchas personas le dieron el beneficio de la duda a Kelly y a los Cardenales, creyendo que no le podrían haber dado un golpe bajo tan descaradamente a los Dodgers tan temprano en la serie. Ese beneficio ahora ha desaparecido. ¿Hay alguien que no crea que ese golpe fue intencional? Debido a que ocurrió en la primera mitad de la entrada de la serie, acaso ¿sería tan sorprendente si fue planeado y ordenado por la organización?

Luego estuvo el curioso caso de Kershaw, quien en su mayoría permaneció intocable durante las temporadas ganadoras del premio Cy Young en el 2013 y el 2014, pero quien se derrumbó totalmente bajo presión cuando se enfrentó ante los Cardenales en cada uno de esos años. Los mismos bateadores, las mismas situaciones, los mismos resultados, colapsos consecutivos de postemporada por parte del mejor pitcher de béisbol bajo circunstancias muy inusuales sin tener absolutamente ninguna señal de advertencia.

En el 2013, Kershaw lanzó dos juegos brillantes en contra de los Braves en la serie de división, permitiendo una carrera en 13 entradas. En el Juego 2 del NLCS en contra de los Cardenales estuvo igual de poderoso, permitiendo ninguna carrera ganada y dos hits en seis entradas. Ninguna cosa indicaba lo que sucedería a continuación, cuando, en el Juego 6, permitió siete carreras en cuatro entradas para dar una pérdida final de la serie de 9-0. Estuvo tan mal, haciendo 48 lanzamientos en la tercera entrada, que parecía que los bateadores de los Cardenales sabían exactamente lo que venía.

Resulta ser, que tal vez si lo sabían. Tres de los cuatro hits de carreras anotadoras de los Cardenales ocurrieron con un jugador de los Cardenales parado en segunda base y mirando hacia el guante del catcher A.J. Ellis. El robar las señales al simplemente observar al catcher es parte del juego -- si no te gusta, cambia tus señalamientos -- pero, ¿quién sabe si eso era lo único que estaban haciendo los Cardenales?

El martes se le preguntó a Kershaw si pensaba que los Cardenales podrían haber utilizado algo en contra de él.

“No”, dijo, y luego levantó un montón de notas de estadísticas y sus investigaciones mientras señalaba que estaba disponible para todos.

“Yo no sé nada pero si el FBI está involucrado, es un acto criminal”, dijo respecto a los  Cardenales. “El robar los lanzamientos no es un acto criminal, es parte del juego”.

Durante la desintegración de Kershaw en la séptima entrada del inicio de la serie, echó a perder una ventaja de 6-2 al permitir tres hits de carreras anotadoras con corredores de los Cardenales en segunda base cada vez. Eventualmente cedió ocho carreras en la entrada 6 2/3 para terminar con una pérdida de 10-9.

Entonces estuvo el Juego 4, una pérdida de 3-2 en la cual Kershaw permitió todas las tres carreras en la séptima entrada en lo que indiscutiblemente ha sido el jonrón más inusual de la temporada. Matt Adams bateo profundo en una bola curva que lanzó Kershaw para conseguir el primer jonrón de un bateador zurdo en contra del pitcher de toda la temporada. También fue el primer jonrón de un bateador zurdo por una bola curva en los siete años de carrera de Kershaw. Y, que sorpresa, había un jugador de los Cardenales en segunda base.

Ellis dijo el martes que el plan de lanzamiento del equipo no se guardaba de forma digital y que sería imposible robar. Dijo que no había nada que lo haría preocuparse en el futuro con respecto a los Cardenales.

Pero, aun así... ¿los Dodgers fueron vencidos por la Manera de los Cardenales, o por el Fraude  de los Cardenales? Podría ser injusto llegar a esa conclusión, pero ahora es justificable hacer esa pregunta.

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