El distrito escolar de Los Ángeles asegura que se gradúan más estudiantes, pero que el índice no lo muestra

El Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles (LAUSD) tiene la esperanza de continuar su racha de victorias este 2018, con otro índice récord de graduación, pero los números oficiales podrían no evidenciarlo.

Un alto administrador del distrito advirtió a la junta a principios de junio, que es probable que las tasas de graduación disminuyan entre un 2% y un 3% en todo el estado, a pesar de que el LAUSD está obteniendo mejores resultados que nunca en la producción de graduados, afirmó.

El problema es que ahora el estado contará a los estudiantes de preparatoria que se transfieren a escuelas para adultos como desertores, informó Oscar Lafarga, quien dirige la oficina de datos y responsabilidad del distrito. Anteriormente, las escuelas trataban a estos alumnos como si simplemente se hubieran matriculado en otra preparatoria.

A los funcionarios estatales y algunos expertos les preocupa que las escuelas puedan usar esas transferencias para ocultar a los jóvenes que abandonan la escolaridad, y a los candidatos a hacerlo.

Los funcionarios del distrito argumentan que su programa de educación para adultos puede ser una mejor manera para que algunos alumnos tengan éxito.

La presidenta de la junta escolar, Mónica García, sugirió que el distrito podría pedir una exención de la nueva forma de calcular las tasas de graduación del estado. Según ella, el distrito necesita dejar en claro que, debido al cambio, no sería justo comparar una tasa calculada bajo la nueva fórmula con una más vieja. “Tenemos que poder distinguir entre manzanas y naranjas”, aseveró García.

Las tasas de graduación son un tema controvertido. Aquí y en todo el país, los críticos han cuestionado el rigor de los programas que producen promedios en alza. Los líderes de los distritos escolares que han elogiado sus crecientes tasas a menudo muestran poco interés en las auditorías para averiguar hasta qué punto el progreso representa ganancias académicas reales.

En 2017, el LAUSD anunció una tasa récord de graduación del 80% sobre la base de números preliminares para la clase de 2017. La cifra oficial del estado, que aún no está disponible, probablemente será menor debido al cambio en el cálculo de la escolaridad para adultos. Incluso, los alumnos que asisten a escuelas para adultos y obtienen un diploma no se contarán como graduados en el nuevo índice.

La tasa de graduación anual del distrito aumentó constantemente desde 2010, cuando la cifra fue del 62%.

Para muchos trabajos, un diploma de preparatoria es una credencial esencial. Pero hay empleos mucho mejores disponibles para los graduados universitarios, y el progreso del distrito en ayudar a los alumnos a llegar y cursar en la universidad está muy por detrás de la tasa de graduación.

Solo el 41% de los alumnos que ingresan al noveno grado son elegibles para postularse a una universidad estatal con carreras de cuatro años, en California, para cuando se gradúan de su clase (esta información corresponde a la clase de 2016. El distrito se negó a dar a conocer las cifras preliminares para los años posteriores).

Cómo se cuentan los alumnos de las escuelas para adultos es un tema más de disputa con las recientes tasas récord de graduación. Otro es la medida en que los nuevos métodos de recuperación de créditos permiten a los estudiantes recuperar las clases necesarias mucho más rápido que antes.

En algunos distritos que han usado tales métodos para impulsar fuertemente la graduación, se informó un menor rigor académico e incluso trampas.

Nadie ha ofrecido evidencia de que las ganancias del LAUSD sean fraudulentas, pero el progreso tampoco ha sido estudiado para determinar si parte del incremento de la tasa se produjo a expensas de un trabajo escolar sistemáticamente riguroso.

En una entrevista reciente, el nuevo superintendente de las escuelas de Los Ángeles, Austin Beutner, reconoció la necesidad tanto de celebrar como de mantenerse vigilantes con la cuestión.

“Más niños se gradúan [ahora] de la preparatoria en el LAUSD que en mucho, mucho tiempo”, dijo Beutner. “Eso es bueno. Pero también tenemos que ser conscientes y transparentes, y decir que el desafío aún permanece: ¿Cuántos de los que se gradúan no son competentes en matemáticas? ¿Cuántos no dominan el inglés? Si las matemáticas son el lenguaje del futuro en una economía digital, deben ser competentes en ello”, aseguró. “Si uno aprende a leer para luego leer y estudiar más, debe dominar la lectura. Esos dos pensamientos deberían poder coexistir”.

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