Crece la esperanza de que El Niño aminorará la sequía de California

Todo indica que el fenómeno meterológico El Niño va aumentando su fuerza

En Texas, Oklahoma y México, tormentas tremendas inundaron numerosas comunidades y desataron un tornado, dejando a su paso más de un par de docenas de muertos.

Este mes ha sido decididamente más fresco y húmedo en todo el sur de California. San Diego tuvo el mayo más húmedo en los últimos 94 años, y Los Ángeles casi cuadriplicó su promedio de lluvias. Este mes los Padres de San Diego se vieron forzados a declarar un retraso por lluvia , algo que solo ha ocurrido en cinco ocasiones en los once años de historia del Parque Petco. Hasta el desierto de Mojave ha experimentado una tempertura 5 grados más baja que su temperatura normal.

Para algunos científicos, estas son señales de que El Niño está cobrando fuerza y con ello ofreciendo una gotita de esperanza tras más de tres años de sequía extrema.

El Niño ha sido responsable de dos de las más abundantes y destructivas temporadas de lluvia de California: las de los inviernos de los años 1982-83 y 1997-98.

Este invierno pudiera ser el principio del fin de la sequía gracias a que El Niño parece venir muy fuerte, dicen algunos expertos.

El clima de esta mes deja entrever como El Niño se va fortaleciendo y ya está afectando a los Estados Unidos. Está dando a los meterólogos razones para ser optimistas de que traera la fuerza necesaria para aguantar toda la temporada de lluvias de California que ordinariamente comienza en octubre y termina en abril.

“¿Puede un buen año aliviar las condiciones de sequía? Sí, sí puede. Por seguro puede reponer todos los almacenamientos de agua de la superficie y traer beneficios de comenzar a reabastecer los mantos freáticos” declaró Michael Anderson, metereologo del estado que trabaja en el Departamento de recursos de agua de California.

Las autoridades del agua de California dijeron en diciembre que se ocuparían 75 pulgadas de precipitación en la Sierra Nevada— una fuente de agua importante del estado — para terminar con la sequía y regresar a los niveles normales de almacenamiento y caudales de aguas.

Hasta el momento, ha sido un fracaso la temporada tradicional de lluvias ya que de las 50 pulgadas que caen en promedio solo llevamos 34.9 pulgadas.

Pero el tristemente celebre invierno de 1982-83 dejó caer 88.5 pulgadas de precipitación en la Sierra Nevada del norte, la estación más húmeda de la que se tenga registro, según el Departamento de recursos de agua.

Ese año, la influencia de El Niño también fue vista en las Montañas Rocosas, otra fuente de agua para California. Fue tal cantidad de escurrimientos que fueron a dar al Río Colorado que la presa Glen Canyon casi reventó en 1983. La situación fue tan precaria que pedazos de roca y de concreto salían por los vertederos de la presa.

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