Corrosión fue la causa de la ruptura de la tubería que provoco derrame petrolero

Una inspección reveló una pérdida de metal mayor al 45% del espesor de la pared de la tubería

Una inspección reveló una  pérdida de metal mayor al 45% del espesor de la pared de la tubería en la zona de la fractura.

El nivel de corrosión por sí solo no explica por qué el tubo falló, dijo Richard B. Kuprewicz, un investigador de incidentes de tuberías con más de 40 años de experiencia que no está involucrado en esta investigación. Dijo que la corrosión externa es común y puede ser manejada al agregarse a un riguroso programa de inspección y monitoreo.

“Una pérdida del 45% por sí sola no es un problema”, dijo Kuprewicz. “Pero un operador prudente tiene que adelantarse a este tipo de cosas. Se llama administración de la integridad de la tubería”.

El oleoducto de 10.6 millas tenía “amplia” corrosión externa, y el espesor del área de la pared de la tubería que se rompió se había degradado a un estimado de un dieciseisavo de pulgada, dijo la agencia de la tubería.

Los investigadores encontraron una abertura de 6 pulgadas en el área que se rompió de la parte inferior de la tubería el 19 de mayo. Alrededor de 21,000 galones de petróleo crudo se derramaron por una alcantarilla y hacia el océano Pacífico cerca de la playa de Refugio State Beach.

El área donde se rompió el oleoducto había sido reparada por lo menos tres veces desde la más reciente inspección interna exhaustiva, realizada en julio del 2012, de acuerdo a los hallazgos de los reguladores. Aunque la sección que falló había perdido casi la mitad del espesor de la pared, otras secciones de la tubería habían experimentado pérdidas más extensas.

Los inspectores encontraron corrosión externa y pérdida de metal que oscila entre el 54% y el 74% del espesor original de la pared en otros tres puntos, dijeron los reguladores.

“Estos hallazgos preocupantes sugieren que este oleoducto era un accidente a punto de suceder”, dijo Miyoko Sakashita, director del programa de Océanos para el Centro de Diversidad Biológica.

La empresa Plains All-American Pipeline, quien es propietaria del oleoducto, realizó una inspección interna de la línea 901 dos semanas antes de la ruptura pero no recibió los resultados preliminares hasta días después del derrame.

Los resultados de su inspección encontraron que la pared de la tubería era más gruesa que los resultados que encontraron los metalúrgicos externos, pero no estaba claro por cuanta diferencia. La empresa dijo que estaba trabajando con los reguladores para comprender las diferencias en sus resultados y determinar la causa de la ruptura.

La fallida tubería transporta petróleo crudo de los tanques de almacenamiento de ExxonMobil localizados en la instalación de Las Flores Canyon a una estación de bombeo en Gaviota y opera a hasta 120 grados Fahrenheit.

Kuprewicz, el inspector, dijo que no estaba sorprendido de que la línea estuviera corroída, dado que la tubería opera a una temperatura alta y tenía un largo historial de reparaciones.

“Una tubería calentada es una amenaza de riesgo seguro. Cada operador sabe eso”, dijo Kuprewicz. “Es una línea caliente con una larga historia de preocupaciones anteriores – no es de extrañarse. Va a ser un arreglo costoso”.

Los resultados fueron publicados en línea como parte de una orden de acción correctiva más grande enviada a Plains All-American Pipeline. La orden le da a la empresa 60 días para inspeccionar otra tubería con problemas similares de corrosión – la línea 903 – que transporta petróleo crudo a lo largo de 128 millas desde el Condado de Santa Barbara al Condado de Kern.

La línea 903 está conectada al oleoducto fallido y ha mostrado varias señales de corrosión durante tres inspecciones internas que se realizaron en el 2013 y el 2014. La orden federal llamó a los datos de corrosión de las inspecciones anteriores “inconsistentes” y pidió una nueva revisión.

Meredith Matthews, la portavoz de Plains, dijo el miércoles que la compañía acataría la orden federal. La orden no requiere que la línea 903 deje de funcionar, pero la empresa cerró la línea  el 30 de mayo.

La congresista Lois Capps (D-Santa Barbara) el miércoles envió una carta al Presidente de la Comisión de Energía y Comercio de la Cámara de Representantes solicitando una audiencia de supervisión en Santa Bárbara para analizar la causa del derrame y la respuesta.

Desde el derrame, 12,167 galones de agua aceitosa se han recuperado del Pacífico. Los trabajadores han retirado más de 5,000 yardas cúbicas de tierra, arena y vegetación  contaminadas con petróleo.

Las autoridades de respuesta dijeron que 87 aves y 53 mamíferos marinos han muerto. Otras 58 aves vivas y 40 mamíferos marinos han sido rescatados.

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