Convertir las aguas residuales en agua potable gana cada vez más aceptación

A medida que la sequía avanza los ambientalistas abogan por convertir las aguas residuales en agua potable

Es una tecnología con el potencial de aminorar la colosal sed de California y de aislar a millones de los caprichos de la resequedad de la Madre naturaleza, dicen los expertos.

Pero solo hay un problema – el “factor fuchi”.

Como el cuarto año de sequía continúa drenando los acuíferos y las represas, los gestores del agua en California y los ambientalistas están urgiendo adoptar la política de reciclaje de agua conocida como reutilización potable directa.

A diferencia de la reutilización no potable – en la cual las aguas del alcantarillado tratadas son utilizadas para irrigación de los cultivos, parques o campos de golf – la reutilización potable directa toma los efluentes y los purifica de manera que puedan ser utilizados como agua potable.

Es un concepto que puede causarles hacer muecas de asco a algunos consumidores, pero ha sido el procedimiento que ha sido utilizado por décadas en Windhoek, Namibia — donde los porcentajes de evaporación exceden a la precipitación pluvial anual – y más recientemente en las ciudades de Texas golpeadas por la sequía, incluyendo a Big Spring y Wichita Falls.

En California, sin embargo, planes similares han encontrado severa oposición.

Los oponentes de Los Ángeles acuñaron la frase burlona: “de la taza del baño a la llave” en el 2000 antes de torpedear un plan para filtrar agua purificada del alcantarillado a una represa subterránea  — una técnica llamada de uso potable indirecto.

En 1994, un caricaturista editorial de San Diego enmarcó el debate sobre una propuesta similar al dibujar a un perro bebiendo del retrete mientras un hombre le ordenaba al can “hazte a un lado…”.

A pesar de esas derrotas, los proponents dicen que el tiempo ha llegado finalmente para los californianos de aceptar la reutilización potable directa como una solución parcial a su creciente inseguridad por falta de agua. Con el gobernador Jerry Brown ordenando un corte sin  precedentes del 25% en el consumo de agua en las ciudades por motivo de la sequía, la solución tiene sentido de manera particular para las grandes ciudades costeras como Los Ángeles, dicen ellos.

En lugar de vertir cientos de miles de millones de galones de las aguas tratadas de alcantarillado en el océano Pacífico cada año, como lo hacen ahora, las ciudades costeras pueden capturar los efluentes, limpiarlos y convertirlos en agua potable.

“Esa agua es descargada en el océano y se pierde para siempre”, dijo  Tim Quinn, quien es director ejecutivo de la Asociación de agencias de agua de California, “a pesar que probablemente es la principal fuente de abastecimiento de agua para California para el siguiente cuarto de siglo”.

Quienes abogan por la medida, tienen la corazonada que la severa sequía ha cambiado las actitudes largamente mantenidas en relación a la reutilización para consumo humano.

Recientemente, un líder en el esfuerzo por detener el proyecto para Los Ángeles desde hace más de una década dice que sigue estando opuesto pero pudiera considerar un nuevo plan si las autoridades presentan un caso sólido. Dijo que una de las razones para oponerse al plan original fue el que las autoridades “incompetentes” en primer lugar no pudieron explicar su razonamiento a los residentes.

“Sabes, de la taza del baño a la llave pudiera ser la única respuesta en este momento”, dijo Donald Scultz activista de Van Nuys. “No la apoyo, pero nos estamos quedando sin opciones. De hecho, podemos ya no tener opciones”.

Para estar seguro, pasarán años, o hasta una década, antes que los sistemas de reutilización potable directa entren en operación en California – si es que entran.

Una razón para esto es que no hay un marco de reglamentación para la aprobación de semejante sistema. Actualmente, un pánel de expertos está preparando un reporte para la Legislatura sobre la factibilidad de crear dicha reglamentación. Ese reporte deberá estar listo en el 2016.

Quienes abogan por la reutilización potable insisten en que el disgusto del público por el concepto está basado en la ignorancia. Señalan que más de 200 plantas de tratamiento de aguas residuales ya descargan sus efluentes en el Río Colorado, el cual es la fuente primaria de agua potable para el sur de California.

“A eso le llamo re utilización potable de facto” comentó George Tchobanoglous, un experto en el tratamiento de agua y profesor emérito en la UC Davis.

En un análisis económico del año pasado, Tchobanoglous estimó que para el 2020, el reuso de agua potable podría dar hasta 1.1 millones de acre/pie de agua anualmente – poco menos de los 1.3 millones de acre/pie de agua que el gobernador espera ahorrar a través de reducciones impuestas, y suficiente para dotar a 8 millones de californianos, o un quinto de la población proyectada del estado.

En los sistemas de reuso potable, el efluente de la planta de tratamiento es enviado a una instalación de tratamietno avanzado, donde se le somete a un proceso de purificación de tres pasos.

Primero, el agua se pasa por un microfiltro que bloquea las partículas, protozoarios o bacterias que son mayores a 1/300 del grosor de un cabello humano. Enseguida, se somete a una filtración aún más fina en la forma de osmosis invertida, en la cual el agua es forzada a través de una membrana que bloquea los fertilizantes, los medicamentos, los virus y las sales. En el tercer paso, la luz ultravioleta y el agua oxigenada se utilizan para desbaratar cualquier patógeno o compuesto orgánico que se hubieran escapado de los dos primero pasos.

El resultado es una substancia purificada que es más limpia que la mayoría de las aguas embotelladas, de acuerdo a WateReuse California, un grupo que aboga por la reutilización del agua y la desalinización. No obstante, se le sigue enviando a una planta de tratamiento tradicional, donde es mezclada con agua de otras fuentes, procesada y bombeada a los grifos de las casas.

En un sistema de re uso potable indirecto, el agua es colocada en un "contenedor ambiental" como un acuífero subterráneo o una represa en la superficie, donde es almacenada por un periodo (sic) de tiempo antes de ser procesada en una planatade tratamiento tradicional. Es este tipo de sistema que fue derrotado en Los Ángeles.

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