Cómo hablarle a sus hijos sobre la violencia en Charlottesville

Cómo hablarle a sus hijos sobre la violencia en Charlottesville

Cuando la violencia estalló en Charlottesville, Virginia, el sábado pasado, con tres muertos y decenas de heridos en uno de los mayores mitines nacionalistas blancos en una década, las pantallas de televisión y los canales de noticias en todos los EE.UU. estaban llenos de imágenes de caos y terror.

Mientras que políticos como el alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, y la senadora Dianne Feinstein reaccionaban condenando los ataques, convocando a la "esperanza y las oraciones por la paz" y recordando que “los actos violentos, de odio e intolerancia, no tienen lugar en el país”, los padres que veían las noticias se enfrentaban a un dilema que se está convirtiendo en una preocupación creciente para las familias estadounidenses: cómo hablar de la violencia y el racismo con los hijos.

Expertos en salud mental y padres discutieron sus experiencias sobre este tema y compartieron consejos para hablar con los niños respecto de la violencia en Charlottesville:

  1. Hable con sus hijos, pero instrúyase primero

Es razonable querer proteger a los niños, mantener su inocencia durante el mayor tiempo posible, pero eso puede hacerles un daño a largo plazo, sostienen los padres y expertos en salud mental. Los niños recibirán las noticias de algún lugar, y el control de su primera exposición a éstas le permite a un padre asegurarse de que reciban información precisa y de una manera apropiada para la edad.

Hablar con los chicos de eventos violentos como éste, especialmente los más cercanos al hogar, también es importante para su desarrollo social y emocional, afirmó Karla Sapp, consejera de salud mental en Georgia y madre de dos hijos. “No puedo mantenerlos en un pequeño capullo y actuar como si no estuviera sucediendo algo a nuestro alrededor”, expuso. “Si los mantengo en el capullo, entonces realmente no podrán entender el mundo en el que vivimos ni encontrar su lugar en éste”.

Pero primero, los padres deben enterarse bien qué está pasando. Antes de hablar con sus hijos el sábado por la tarde, Sonia Smith-Kang, vicepresidenta del grupo de defensa sin fines de lucro Multiracial Americans of Southern California, leyó muchas noticias acerca de los hechos en Charlottesville. Entonces, explicó, habló con sus hijos, que son de descendencia negra, mexicana y coreana.

“Tenía la esperanza de evitar este tipo de conversaciones fuertes”, expresó Smith-Kang, quien vive en Northridge junto con sus cuatro hijos y su esposo. “Pero... tengo que ser su cuidadora, y tengo que ser alguien a quien pueden recurrir cuando están confundidos”.

  1. Tratar a los niños según su edad

Si bien los pequeños probablemente se enterarán de lo que está sucediendo, pueden no estar listos para procesar todos los detalles. Es importante contextualizar estos eventos en el mundo en el que vive el niño.

“Yo lo comparo a ser realmente consciente de no entregar una maleta demasiado pesada para que alguien la transporte”, aseguró la entrenadora de padres Wendy Silvers, que vive en Culver City y tiene una hija de 16 años de edad.

Cuando su hija era más pequeña, entre los cinco y los siete años, “yo le decía cosas como: 'Hay algunas personas que están muy desconectadas del amor y toman acciones que realmente perjudican a otras personas'”, relató Silvers. Ahora su hija es mayor, pero, como joven negra multirracial, necesita sentirse segura de que estará a salvo, advirtió Silvers. 

“Hablamos de todo. Hablamos de las tensiones, hablamos de cómo es para la gente vivir en la ignorancia, y que queremos ser parte del paradigma que trae la unidad”, dijo. Silvers y su esposo, en ocasiones, le dicen a su hija que también tienen miedo, pero que siempre harán todo lo que esté a su alcance para mantenerla a salvo.

Cómo hablar con los niños de diferentes edades

Edad primaria

. Relacionar el tema con su mundo - asegúrese de que saben a quién pueden dirigirse si alguna vez se sienten inseguros.

. Decirles que si ven a gente que es acosada en la escuela, siempre le informen a un adulto, y que traten a los demás con respeto.

. Usar un lenguaje apropiado para su edad.

Adolescentes

. Mirar/leer las noticias con ellos, después preguntarles cómo se sienten y qué piensan.

. Compartir sus experiencias.

. Ayudarlos a descubrir qué acciones pueden tomar para educarse y generar el cambio.

. Recordarles que uno está allí para ellos, incluso si no quieren hablar.

Sapp, consejera de salud mental de Georgia, habló sobre el tema de manera diferente con cada uno de sus hijos. Ella es negra y siempre habló con ellos sobre los peligros que enfrentan como niños negros en los EE.UU., tratando de equilibrar un sentido de optimismo. Las conversaciones del sábado último se construyeron sobre esa base.

Con su hijo de 10 años “hablamos de cómo las personas tienen diferencias, de que esas diferencias a veces crean separación y también abordamos qué se puede hacer para tratar siempre a las personas con respeto”, detalló Sapp.

Mientras tanto, su hija de 15 años entiende los acontecimientos del sábado desde una perspectiva más política y dijo que el odio parece ser más visible durante la presidencia de Trump. Con ella, Sapp se centró en el liderazgo; cómo “la gente toma las cosas que escucha y las adapta a su propia ideología” y “en qué consiste el liderazgo; cómo se puede proteger a sí misma”, explicó.

  1. Apague el televisor

Si los niños (y adultos) ven imágenes violentas repetidamente, pueden experimentar un trauma secundario, alertó Sapp. Mientras ella revisaba los distintos canales de televisión con su hijo, el sábado por la mañana, vieron la noticia de la violencia que se había desatado en Charlottesville. Sapp entonces llamó a su hija a la sala y les habló a ambos de lo que estaba sucediendo.

Después de esa conversación, apagó la televisión y siguió las noticias en su teléfono. Cuando sus amigos la llamaron para hablar de ello, la mujer se marchó a una habitación diferente y cerró la puerta, dijo. Demasiada exposición “les quita su infancia”, manifestó.

Sapp también sugiere conversar sobre lo que está sucediendo lejos de la televisión y las imágenes violentas, y en un entorno donde los niños estén haciendo una actividad que disfrutan, o donde se sientan más cómodos. Por ejemplo, “si estamos jugando al baloncesto, estamos viendo su caricatura favorita o estamos sentados para cenar", detalló Sapp.

  1. Hacerles preguntas y responder las de ellos

Para los niños mayores especialmente, es importante que los adultos les dejen obtener la información y tener una reacción al respecto, dijo Jonathan Vickburg, un terapeuta consejero estudiantil en L.A., del Centro de Trauma Psicológico de Cedars-Sinai. “Debemos permitirles tener sus propias reacciones. Esa es la clave”, explicó Vickburg, “porque entonces podemos preguntarles qué piensan”.

Antes de compartir sus propias reacciones, los padres deben preguntar a los niños qué piensan que está sucediendo, y cómo se sienten al respecto, afirmó. De esta manera pueden llenar cualquier vacío de conocimiento y abordar los sentimientos que los chicos tengan, sin una influencia indebida.

  1. Mostrarles que tienen acción en el mundo

“Ellos quieren sentirse parte del cambio”, afirmó Smith-Kang sobre sus dos hijos menores, de nuevey 11 años. Eso puede significar participar de una marcha, hacer una oración de esperanza o un viaje familiar a un picnic multicultural, en donde pueden compartir sus experiencias y aprender sobre otros.

“Estoy tratando de capacitarlos para llegar al siguiente paso en lugar de dejarlos conimpotencia”, resaltó Smith-Kang.

Después de hablar sobre las noticias con los niños mayores, se abre una oportunidad para ayudarles a entender cómo ser ciudadanos comprometidos, dijo Vickburg, por su parte. Eso puede significar ponerse en contacto con los legisladores, o unirse a organizaciones en la escuela o en la comunidad.

  1. Adopte una visión histórica

“No pensé que hoy iba a ser un día de lecciones de historia, pero lo fue”, dijo Smith-Kang. Cuando le preguntó a sus hijos más jóvenes, a primera hora de la tarde de sábado, lo que habían oído, circulaba una foto de hombres blancos, con expresiones enojadas, sosteniendo antorchas. Así que les habló de por qué estaba ocurriendo la protesta, les explicó quién era Robert E. Lee, qué era la confederación y por qué la gente peleaba por ello.

Smith-Kang es de herencia negra y mexicana, y su marido es coreano estadounidense. Sus hijos, dijo, necesitan entender la historia generacional de la opresión para poder enfrentarla apropiadamente en el presente.

“Esto ha estado en curso durante cientos de años,por lo que es importante enseñar nuestra historia", expresó Smith-Kang. “Los racistas se están manifestando y sienten un poco más de libertad y comocidad para hablar de esas cosas, pero esto no es nuevo”.

  1. Evite el “nosotros no vemos el color”

Esta es una trampa en la cual los padres -a menudo los padres blancos- caen con frecuencia, sostuvo Smith-Kang. En lugar de ello, todos los padres deben explicar a sus hijos que las personas son tratadas injustamente debido al color de su piel, pero que es malo tratar a alguien de manera diferente por su apariencia.

“Espero sinceramente que los padres blancos estén teniendo esa conversación”, indicó Silvers, quien es la madre blanca de un adolescente multirracial, parcialmente negro, de 16 años. Es tan importante para los padres blancos tener estas conversaciones como para los negros y los latinos, para que los niños sean conscientes del privilegio que tienen y de las responsabilidades que deben respetar y proteger en cuanto a los demás, dijo.

También es clave enseñar a los niños de todas las razas a no ser ‘espectadores’ de la intimidación y el racismo, agregó Vickburg. Para los niños más pequeños, eso puede ser tan simple como recordarles que alerten a un adulto si ven que alguien es ofendido. Además, siempre es bueno reforzar que nunca deben maltratar a otra persona.

  1. Enseñarles las mejores vías para informarse

Esta es una razón por la cual es importante hablar de las noticias con los niños, en lugar de evitar el tema. Cualquier pequeño con acceso a medios de comunicación social, o un salón de clases lleno,sabrá lo que sucedió este fin de semana. Y gran parte de esa información puede estar equivocada.

“Si lo veo en las redes sociales, es probable que también lo estén viendo ellos”, afirmó Smith-Kang.

Al respecto, Vickburg consideró que ee mejor que los padres sean quienes controlan el flujo de información desde el principio. 

Smith-Kang enseña a sus hijos a ser analíticos con las noticias que consumen y el lenguaje que se utiliza. Sapp les enseña a encontrar cinco fuentes distintas cuando están tratando de averiguar qué sucede, porque cada una tendrá diferentes perspectivas.

  1. Tomar un descanso y darles un poco de amor

Cuando Smith-Kang tiene conversaciones como éstas con sus hijos, finaliza con un abrazo o una actividad que disfrutan todos. También les recuerda a sus hijos mayores, de 18 y 25, que ella está allí por si quieren hablar de lo que está ocurriendo, y el domingo la familia pasó el día reunida, en un picnic.

Sapp, mientras tanto, relató que cuando el sábado por la noche hablaba con sus hijos aún nadie había muerto por la violencia. Ella sabe que los niños se enteraron de esto, y planea hablarles sobre los fallecimientos. Pero el sábado por la nochenecesitaba darles -y darse a sí misma- un descanso.

Traducción: Diana Cervantes

Si quiere leer esta historia en inglés, haga clic aquí

Copyright © 2017, Hoy Los Angeles, una publicación de Los Angeles Times Media Group
51°