Chani Nichols: de crear horóscopos para sus amigos a dueña de un exitoso negocio de astrología

Chani Nichols: de crear horóscopos para sus amigos a dueña de un exitoso negocio de astrología

El trabajo: Chani Nicholas, de 41 años, es una astróloga que escribe horóscopos y enseña varias clases en línea a través de su sitio web, Chaninicholas.com. Sus entregas semanales no son del estilo ‘el jueves encontrarás un nuevo novio’; Nicholas a menudo divaga en el mundo de la política izquierdista y ha ganado hasta un millón de lectores mensuales con su escritura, que es mística pero sin clichés.

La astróloga se gana la vida cobrando tarifas relativamente bajas -entre $21 y $48- a sus lectores por tomar clases en línea para interpretar su carta natal, un mapa de la posición de los planetas al momento del nacimiento. Más de 12,000 personas han tomado al menos una clase en los últimos 14 meses, lo cual pone sus ingresos del año en el rango de las seis cifras.

Comienzo joven:  Nicholas comenzó a estudiar el tema cuando tenía 12 años, luego de que su bisabuela comprara una sesión astrológica familiar. Apenas el experto comenzó a hablar, Nicholas quedó prendada. “Era como si alguien estuviera hablando un idioma que yo sabía pero nunca había oído aún”, afirma. La teoría la ayudó a entender el divorcio de sus padres y a sus nuevos hermanastros, porque ofrecía una explicación concreta de las diferencias en las personalidades de la gente.

Incursión en el horóscopo:  esta nativa de Columbia Británica, Canadá, se mudó a Los Ángeles en 2005 para tratar de convertirse en actriz. Para ganarse el sustento tomó cualquier trabajo que encontrara, desde camarera de restaurantes en Sherman Oaks y West Hollywood hasta bartender en Culver City. Pero comenzó seriamente a pensar en hacer astrología a nivel profesional cuando se mudó a San Francisco, para terminar la universidad en el California Institute of Integral Studies, que permite a los alumnos ganar los créditos necesarios para su licenciatura. A medida que escribía muchos ensayos, comprendió que incorporaba la astrología en ellos.

Eso la llevó a escribir horóscopos, que enviaba a sus amigos por email. A la gente les gustaban, así que consiguió una dirección de blogspot.com y los publicaba allí cada mes. “Nunca pensé que alguien los leería”, afirma. Pero el contador que medía su audiencia pasó a 300, y luego a 500. “Un día saltó a 15,000 por una publicación, y allí me dije: ‘Algo está ocurriendo’”, cuenta.

Éxito sorpresivo: finalmente, Nicholas compró el dominio Chaninicholas.com y comenzó a publicar horóscopos semanales y ensayos más largos de interés mundial, junto con la interpretación de las fases de la luna. Todavía dudaba de que la receta pudiera atraer a alguien fuera de su círculo cercano de amigos.

“Pensaba que la gente odiaría esto, porque los fanáticos de la espiritualidad y el yoga que gustan de la astrología usualmente no quieren saber nada de las noticias del mundo, y las personas interesadas en una mirada crítica del planeta no buscan la astrología”, explica.

Pero Nicholas comenzó a tener una base de leales seguidores. Así, ofreció lecturas de cartas natales por $50 a $90 la sesión, con tarifas reducidas para “las personas que hacen trabajos de justicia social”. En el verano de 2014 introdujo programación en línea y antes de diciembre ya tenía reservas para el siguiente verano, con lista de espera.

En julio de 2015 comenzó a ofrecer clases de lectura de cartas natales, que cuestan hasta $48 y pueden durar 12 semanas. Hasta 1,600 personas se han inscrito en un curso al que pueden acceder descargando videos y archivos que ella sube a Dropbox.

Apuntar a un nicho: puede haber más de un millón de personas que regularmente leen a Nicholas, pero ella todavía se ve a sí misma como atractiva para una porción de la población que es políticamente activa y de izquierda, y tiene consciencia social.

“Están en la lucha, son activistas y trabajan en el mundo intentando hacer de él un sitio mejor”, dice de sus lectores.

A Nicholas, quien para la entrevista lucía una camiseta con la inscripción “Llévame a tu sanador”, se le preguntó si le preocupaba la posibilidad de alienar a clientes potenciales que no quieren leer sus horóscopos con, por ejemplo, una diatriba sobre la supremacía blanca. “Hay literalmente un millón de otros horóscopos para leer. Puedes leer esos si los míos te molestan tanto”, responde con una sonrisa.

Amor por los enemigos: cuando Nicholas le dice a quienes recién la conocen que es astróloga, espera una de dos reacciones. Los fanáticos del tema le ruegan que anticipe algo acerca de su signo, pero otros se entusiasman bastante menos. Este segundo grupo se siente cómodo diciéndole cosas como: ‘Ah, eres una lunática. Básicamente eres una charlatana o una ladrona; le robas dinero a la gente y les dices lo que quieren escuchar. No se puede confiar en la astrología; tú eres una bruja y deberían quemarte en la hoguera’.

Pero la reacción no le molesta mucho, afirma Nicholas, porque ella no necesita persuadir a la gente para que compren su trabajo. “No necesito tu aprobación, no necesito que te guste lo que hago”, dice, como respuesta. “Me encantan los escépticos, creo que son fantásticos. Todos deberíamos serlo”.

Traducción: Valeria Agis

 Para leer esta historia en inglés haga clic aquí

 

 

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