Cacería humana internacional en busca de sospechoso de los ataques en París

Por todo Europa está en marcha una persecución internacional de un sospechoso de los mortíferos ataques terroristas que azotaron a París, dijeron el domingo las autoridades mientras la investigación se ampliaba fuera de Francia.

La policía nacional francesa identificó al sospechoso como Abdeslam Salah, un hombre de 26 años de edad nacido en Bruselas, la capital belga. Es uno de los tres hermanos que se cree desempeñaron un papel en los atentados, aunque no estaba inmediatamente claro lo que eso podría haber significado, de acuerdo a los informes de la prensa francesa.

Las autoridades belgas dijeron que dos, de los que las autoridades creen que fueron por lo menos siete agresores, habían vivido en y alrededor de Bruselas, e información proveniente de los Balcanes sugiere que uno de los atacantes podría haber entrado en Europa como solicitante de asilo procedente de siria.

Otro atacante fue identificado como un hombre que había estado viviendo en Francia, de acuerdo a los funcionarios de ese país.

La policía francesa dijo que han encontrado un auto abandonado en un suburbio de París – a unas millas de donde ocurrieron la mayoría de las balaceras -- que podría haber sido utilizado en los ataques.

El descubrimiento del SEAT León negro, el cual al parecer contenía tres fusiles automáticos, planteó la escalofriante posibilidad de que podría haber más atacantes que los siete que las autoridades dijeron que se inmolaron o fueron asesinados por la policía, y que uno o más consiguieron huir.

El grupo militante del Estado Islámico ha reivindicado el ataque, el cual involucró seis balaceras y explosiones coordinadas en un sitio de conciertos de rock, varias cafeterías y un estadio de fútbol soccer en el cual se estaba realizando un partido entre Francia y Alemania.

Las autoridades francesas informaron que tres personas más han muerto de sus lesiones, elevando el número de muertos a 132, con más de 345 heridos, muchos de ellos en estado crítico.

París permanecía una ciudad en duelo, a pesar de los brillantes cielos azules y un clima templado. En respuesta a dos ataques terroristas importantes realizados en menos de un año, el gobierno está desplegando 3,000 soldados adicionales para asegurar la capital francesa, por encima del destacamento ya apostado aquí tras la masacre ocurrida en el mes de enero ydirigida a las oficinas de la revista satírica francesa Charlie Hebdo y un ataque relacionado.

En una señal de qué tan nerviosa está la ciudad, una manifestación espontánea de miles de parisinos en la Place de la Republique, cerca de donde ocurrieron las balaceras, se sumió en caos el domingo cuando un auto se dejó encendido cerca de la plaza. Las personas se dispersaron en pánico y la policía recorrió la plaza con sus armas desenfundadas. Resultó ser una falsa alarma.

Las autoridades han prohibido las reuniones públicas a raíz de los ataques. Pero el domingo por la tarde, los residentes comenzaron a llegar a la plaza para declarar su rebeldía en contra del miedo que los atacantes habían tratado de inspirar.

El ministro del interior francés, Bernard Cazeneuve, al hablar el domingo con los periodistas junto con su homólogo belga, dijo que los ataques fueron planeados en otro país con ayuda desde dentro de Francia. De acuerdo a las autoridades de Estados Unidos, se cree que el país donde se planificaron los atentados es Bélgica.

El hombre identificado como uno de los atacantes muertos fue Ismael Omar Mostefai, de 29 años de edad, quien supuestamente estaba en la lista de vigilancia de las autoridades como alguien susceptible a la radicalización, pero quien todavía no requiere vigilancia extensiva.

Mostefai recientemente había estado viviendo en Chartres, una ciudad localizada cerca de 60 millas al sudoeste de París, cuyo Alcalde lo nombró en un post de Facebook como el presunto atacante.

“¿Cuántas personas deben morir antes de que nuestros líderes entiendan y actúen en consecuencia?”, escribió el alcalde Jean-Pierre Gorges.

Mostefai es sospechoso de ser uno de los tres atacantes que protagonizaron la balacera mortal en el teatro Bataclan, en la cual por lo menos 89 personas murieron.

Dos de los pistoleros se hicieron explotar con chalecos suicidas; el tercero fue baleado por la policía, dijeron los funcionarios franceses. Las autoridades identificaron a Mostefai de una huella dactilar tomada de su dedo cercenado, el cual fue encontrado en el teatro.

Era conocido por la policía como un criminal de poca monta cuyos delitos incluían el conducir sin licencia y un comportamiento insultante hacia la autoridad. El diario Le Monde dijo que Mostefai probablemente pasó el invierno del 2013-14 en Siria.

Seis familiares de Mostefai fueron detenidos por la policía para ser interrogados, dijo Le Monde. Uno era su hermano, quien se entregó a las autoridades para ser interrogado y quien le dijo a la Agence-France Presse que él y Mostefai estaban distanciados.

En Bélgica, los fiscales federales anunciaron que dos de los militantes muertos eran ciudadanos franceses quienes habían estado viviendo en Bruselas y en Molenbeek, Saint Jean, un suburbio conocido como un caldo de cultivo del radicalismo islámico. Se cree que un hombre armado que fue dominado a bordo de un tren con rumbo a París había vivido ahí.

El Alcalde de Molenbeek Saint Jean el domingo les dijo a los periodistas que cinco personas habían sido detenidas ahí en relación con la masacre de la noche del viernes.

Otros tres hombres fueron detenidos el sábado por la mañana en el área de Bruselas. Uno de ellos presuntamente era un francés quien había alquilado un Polo negro, con matrícula belga, que fue encontrado cerca de la sala de conciertos Bataclan. El auto contenía multas de tráfico que les permitieron a las autoridades relacionarlo a Molenbeek Saint Jean.

Los fiscales franceses dijeron que han determinado las identidades de otros dos de los terroristas suicidas del viernes. No dieron sus nombres, pero dijeron que uno de los hombres que se inmoló afuera del Stade de France nació en 1995. El otro hombre, nacido en 1984, se hizo explotar afuera de un restaurante en el Boulevard Voltaire, el sitio más austral de los ataques.

También hubo informes de que un pasaporte sirio encontrado cerca del cuerpo de uno de los atacantes pertenecía a un hombre que el mes pasado había entrado en Europa a través de Grecia y quien después siguió el sendero bien transitado al norte de Europa que cientos de miles de migrantes han caminado a lo largo de este año.

Los funcionarios griegos han confirmado que el titular del pasaporte se registró en la isla de Leros, y los funcionarios de Serbia y Croacia también han dicho que el titular del pasaporte atravesó sus países.

No está claro si el pasaporte es auténtico o es uno de los muchos pasaportes sirios falsos que se encuentran en circulación.

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