Columnista

EEUU debe de sacar a Klinsmann y contratar a Bruce Arena, ahora

Es hora de que regrese Bruce Arena.

No al Galaxy. Al equipo nacional.

El reemplazar a Jürgen Klinsmann con el exentrenador de EE.UU. sería dar dos pasos hacia adelante.

Así de disfuncional se ha tornado el equipo bajo Klinsmann. El problema se manifestó tras las dos derrotas que han dejado a los estadounidenses en serios problemas de no clasificar al Mundial de Rusia 2018.

Las derrotas pueden tener justificación. Los estadounidenses cayeron ante México en lo que fue probablemente el partido más difícil en casa en el Hexagonal. La otra derrota fue en Costa Rica, donde EE.UU. nunca ha ganado.

Lo que no tiene justificación es la forma en el que jugó el equipo -desorganizado en la defensa e inofensivo en el ataque. En palabras del mediocampista Michael Bradley, carecieron de “ideas claras”. Peor aún, mentalmente estuvieron ausentes en la derrota ante Costa Rica, lo que puede explicar la humillante derrota de 4-0.

Es claro que Klinsmann no sabe cómo manejar su equipo. O si sabe, sus jugadores ya no le están respondiendo.

Hubo una clara señal de problemas en el partido en México. En lugar de salir con un sistema de cuatro defensas que le produjo resultados en la Copa América Centenario, Klinsmann utilizó una formación con tres defensas. Los estadounidenses tuvieron obvios problemas con espacios y México los explotó para tener control del juego y sacar una ventaja de 1-0 en los primeros minutos.

Luego llegó una lesión de un jugador mexicano al minuto 26, Bradley y Jermaine Jones hablaron con Klinsmann para cambiar el parado y regresar al 4-4-2.

EE.UU. entonces cambió a su antigua formación. ¿Fue sólo una decisión de Klinsmann? Quizá sí, quizá no. No importa tanto. Un ajuste como ese no debió durar tanto tiempo para ejecutarse, ni debió necesitar la intervención de Bradley y Jones.

EE.UU. empató, pero luego perdió con un gol de Rafa Márquez al minuto 89 en un tiro de esquina solitario. Klinsman, quien raramente acepta sus errores, rápidamente culpó a John Brooks por no cubrir a su hombre en el tiro de esquina, pero la derrota se debió a la poca preparación. Y eso es problema del mánager.

Brooks se convirtió en la última víctima de jugadores que Klinsmann critica abiertamente ante la prensa. Curiosamente, Brooks tuvo una de sus peores actuaciones días después en Costa Rica.

Las pocas opciones de Klinsmann se debe también a que tiene a jugadores en la “congeladora” como DeAndre Yedlin, Sacha Kljestan y Benny Feilhaber.

La evaluación del trabajo de Klinsmann también podría analizarse en otras facetas de sus responsabilidades. Como director técnico, también está encargado de los equipos juveniles de EE.UU. Sus esfuerzos para construir una filosofía en todo el sistema juvenil tampoco ha producido resultados tangibles. De hecho, existen señales de retroceso con el equipo Sub-23 que no pudo clasificar a las Olimpiadas.

Los despidos no deben de ser tomados a la ligera pero la pregunta determinante es: ¿tiene EE.UU. realmente más posibilidades de llegar al Mundial con Klinsmann o sin él?

Las actuaciones recientes indicarían que se requiere un cambio. Si EE.UU. quiere hacer una transición, el tiempo para hacerlo es ahora.

La elección más sensible sería Arena, quien está disponible ya que su contrato con el Galaxy ha vencido.

Algunos ven a Arena como una elección lógica para reemplazar a Klinsmann, tras llevar a EE.UU. a los cuartos de final en 2002. Arena es pragmático y sus equipos reflejan eso, utilizando contragolpes que dependen de organización y no se preocupan tanto por jugar bonito. Cuando no obtuvo los resultados, como lo fue en el Mundial 2006 cuando no avanzó de la primera ronda, EE.UU. lució como un equipo del tercer mundo futbolístico.

Pero EE.UU. no tiene que jugar como Barcelona. No necesita jugar bonito. Lo que necesita es estabilidad táctica. Con su familiaridad con el proceso de clasificación y los jugadores disponibles, Arena puede proveer eso.

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