Detuvieron a una maestra de San Diego que se negó a responder las preguntas de la Patrulla Fronteriza en un puesto de control

Shane Parmely, maestra de escuela media del condado de San Diego, fue detenida durante más de una hora por agentes de la Patrulla Fronteriza en un puesto de control en Nuevo México, porque se negó a decir si era ciudadana estadounidense.

La familia de Parmely filmó el incidente, que la mujer publicó en su cuenta de Facebook y fue ampliamente compartido. Parmely le dijo a los agentes que creía que no tenía que responder sus preguntas. Un oficial le mostró una lista de leyes de inmigración y una decisión de la Corte Suprema, que otorga a los agentes de la Patrulla Fronteriza autoridad para operar puntos de control dentro de las 100 millas de la frontera y cuestionar sobre la ciudadanía de las personas sin órdenes judiciales.

“¿Son ciudadanos?”, le preguntó un agente cuando la mujer condujo a través del control.

“¿Estamos cruzando una frontera?”, respondió Parmely.

“No. ¿Son ciudadanos de los EE.UU.?”, insistió el agente.

“¿Estamos cruzando alguna frontera?”, repitió Parmely. “Nunca antes me han preguntado esto cuando viajo dentro del país”.

Mientras el agente seguía repitiendo su pregunta, Parmely respondió que él podía interrogarla, pero que ella no tenía por qué responder. “Se le exige que responda una pregunta de inmigración”, dijo el agente. “Usted no está obligada a responder otros cuestionamientos”.

Cuando la docente se negó a responder, el agente la detuvo para una inspección de inmigración. “Entonces, si digo: ‘Sí, soy ciudadana’, ¿me puedo ir?”, preguntó Parmely.

“Si el agente confía en la respuesta, entonces sí”, le respondió el funcionario.

“Y si tengo acento y piel oscura, puedo decir ‘Sí’ y me van a dejar ir, o tengo que demostrarlo?”, cuestionó. “Tengo muchos maestros amigos que están hartos de que sus hijos sean discriminados”.

“Yo no estoy discriminando a nadie”, aseveró el agente.

Más tarde, durante el intercambio, el hijo de Parmely pidió permiso para usar el baño. Un agente le informó que no podía usarlo hasta que su madre respondiera la pregunta acerca de su ciudadanía. Otro funcionario se acercó poco después para escoltar al niño a los servicios.

Finalmente, los agentes de la Patrulla Fronteriza liberaron a Parmely sin que la mujer hubiera dado una respuesta. Los videos de la docente no son un incidente aislado. Durante años, las personas que ven estos puntos de control como una violación de sus derechos constitucionales han filmado y publicado las interacciones con los agentes.

Aunque la mayoría elogió a Parmely, algunos criticaron sus acciones como una falta de respeto a las fuerzas del orden que hacen su trabajo. “Estoy HARTA de la gente que afirma que la aplicación de la ley es el problema. Lo hacen hasta que, por supuesto, necesitan de las autoridades”, escribió Jaime N. Jerry Bevan, quien detalló que su esposo es detective. Parmely le respondió: “¿Cuál fue el punto de negarse a trasladarse a la parte trasera del autobús?”.

“La aplicación de leyes racistas perpetúa el racismo inconstitucional”, agregó la docente en otro comentario. “Estoy cansada de perpetuar leyes racistas sólo porque no me molestan a mí directamente”.

Parmely respondió a un mensaje de Facebook de un reportero del Union-Tribune, aclarando que posiblemente podría hablar con el medio más tarde, lo cual finalmente no fue posible hasta la publicación de este artículo. El sitio web de la escuela indica que la mujer es docente de inglés, arte y teatro.

Según un volante de la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), la Patrulla Fronteriza tiene la autoridad de detener vehículos en los puntos de control y hacer preguntas para verificar la ciudadanía. El folleto indica que las personas pueden ejercer su derecho de permanecer en silencio, pero que podrían ser detenidas si se niegan a responder. Los agentes, en tanto, no pueden detener a alguien por un tiempo prolongado sin causa específica.

Mark Endicott, vocero de la Patrulla Fronteriza, emitió un comunicado en respuesta al incidente, donde explicó que la política de la agencia es tratar a las personas con dignidad y respeto. “Los puntos de control de la Patrulla son una herramienta crítica para la aplicación de las leyes de inmigración de nuestro país”, establece el escrito. “En ellos, los agentes pueden cuestionar a los ocupantes de un vehículo acerca de su ciudadanía, lugar de nacimiento, y requerir documentos que prueben su estatus migratorio, cómo se obtuvo el estatus autorizado y efectuar ligeras observaciones de lo que está a la vista en el interior del vehículo. Durante el curso de una inspección de inmigración, si un ocupante se niega a responder las preguntas de un agente, éste puede detener al conductor por un período razonable hasta que pueda tomar una determinación con respecto al estatus migratorio del ocupante”.

Si desea leer la nota en inglés, haga clic aquí.

Traducción: Valeria Agis

 

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