Detective que buscó por 11 años a un presunto violador que huyó a Guatemala afirmó que volver a concederle una fianza es ‘una tontería’

En 2006, Eduardo Ramón Rodas Gaspar salió en libertad bajo fianza y huyó a su Guatemala natal, luego de ser acusado de molestar a varias pacientes en el antiguo hospital de Tarzana donde era asistente de enfermería.

Durante 11 años fue blanco de una cacería humana internacional que llegó a su fin el 29 de junio pasado, cuando fue extraditado de Guatemala a los EE.UU.

Pero dos semanas después de su regreso al país, la detective de la Policía de Los Ángeles que había estado tras sus pasos desde el comienzo se sintió estupefacta cuando un juez le concedió a Gaspar una nueva posibilidad de fianza y negó los pedidos de los dos fiscales para establecer una suma más elevada. “Estoy sorprendida”, aseguró la detective del LAPD Ninette Toosbuy. “Supongamos que huye de nuevo. ¿Qué dirán nuestras víctimas? ¿Qué clase de mensaje les estamos dando?”.

Gaspar, quien fue inicialmente detenido sin posibilidad de fianza, permanece detenido actualmente con una fianza establecida en un millón de dólares, informaron las autoridades. Toosbuy expresó que, si bien la suma puede parecer muy elevada, un acusado puede pagar un pequeño porcentaje de ésta a una compañía privada antes de ser liberado. En este caso en particular, afirmó, el juez sostuvo que estaba obligado a actuar conforme el plan de libertad condicional del condado, que fija una cantidad según la severidad del presunto delito.

La Corte Superior de Los Ángeles negó la petición de los fiscales para establecer una fianza de cinco millones de dólares, informó Ricardo Santiago, vocero de la oficina del fiscal del condado de L.A.

Un empleado que contestó el teléfono en el tribunal de Van Nuys correspondiente al juez Michael Kellog, quien supervisó la audiencia, se negó a comunicar al reportero con el magistrado.

Los legisladores estatales propusieron este año ambiciosos planes para revisar el sistema de libertad bajo fianza en California. La idea es limitar el uso de “esquemas monetarios” y exigir a los condados que agencias de servicios previos al juicio evalúen si los acusados son aptos para ser liberados. El proyecto de ley de la Asamblea se estancó el mes pasado, en medio de la fuerte oposición de grupos de presión de la industria y legisladores preocupados acerca de los costos del condado. Una versión del proyecto creada por el Senado se encuentra todavía en revisión.

Trece mujeres -de edades entre los 20 y los 60 años- denunciaron haber sido atacadas por Gaspar, precisó Toosbuy. Algunas de ellas señalaron que estaban aún bajo los efectos de la anestesia durante los hechos.

Gaspar enfrenta cargos por agresión a ocho mujeres; fue acusado de siete cargos de violencia sexual por fraude, cinco cargos de penetración sexual con objetos extraños y tres cargos de agresión sexual en una víctima hospitalizada, informaron los fiscales.

El hombre había sido detenido inicialmente en junio de 2006 bajo sospecha de tres cargos de agresión sexual a mujeres, según el LAPD. En ese momento, Toosbuy tenía la sensación persistente de que Gaspar huiría bajo fianza, cuando más mujeres comenzaron a sincerarse acerca de sus ataques. La detective se enteró de su desaparición cuando el acusado no se presentó a una audiencia en la corte.

La posterior cacería de Gaspar atrajo la atención internacional y fue presentada en el programa de televisión "America's Most Wanted". La operación involucró al LAPD, el Cuerpo de Alguaciles estadounidenses, Interpol y autoridades guatemaltecas.

“Se ha invertido mucho dinero en poner a este hombre bajo custodia, por lo cual tener la opción de una fianza nuevamente es una tontería. No sólo para mí, que estoy empecinada con apresar a este tipo. Hablando objetivamente, suena a una locura, ¿cierto? ", dijo la detective.

Toosbuy también narró que, cuando esta semana le contó a las mujeres que acusaron a Gaspar que el sujeto era nuevamente elegible para una fianza, éstas se sintieron devastadas. “¿Qué le dice eso a las víctimas de delitos sexuales?", preguntó la detective. “El único caso en que no se puede obtener una fianza es por asesinato, ¿qué clase de sesgo es ése? Me siento mal por las víctimas de delitos sexuales que hacen lo correcto y los reportan. Esto es como una bofetada”.

Gaspar se declaró inocente en 2006, antes de huir del país. Este lunes volvió a declararse inocente de una demanda modificada. En caso de ser declarado culpable, se enfrentaría a una pena máxima de 26 años de prisión.

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Traducción: Valeria Agis

 

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